Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
EFE - Martes, 10 de Noviembre de 2009 - Actualizado a las 13:30h
votos
comentarios
El comité de empresa de Babcock en una de sus tantan movilizaciones de los últimos años en Bilbao (EFE)
Vista:
BILBAO. El comité de empresa de Babcock Power España (BPE) ha asegurado hoy que la compañía se encuentra "al borde de la quiebra", con unas pérdidas acumuladas que "va a resultar imposible recuperar vía resultados de explotación".
Por eso ha exigido a la SEPI (antigua propietaria de la compañía) y al grupo austríaco A-TEC (actuales dueños) que "de una vez por todas" se reúnan con los representantes de los trabajadores para "tratar de encontrar una verdadera alternativa industrial" a la empresa, porque su cierre supondría "una importante caída de empleo en la ya degradada" comarca vizcaína de Margen Izquierda.
Según los representantes sindicales, la pérdidas previstas de la compañía de bienes de equipo para el presente ejercicio se acercan a los 20 millones de euros, mientras que en 2008 superaron los 28 millones.
Los sindicalistas han culpado de la situación de la firma a la "nefasta gestión" de sus propietarios, "incapaces de liderar un proyecto que dé viabilidad a la compañía y que nunca han demostrado ningún interés por relanzar esta empresa", con sede en el municipio vizcaíno de Sestao.
Han criticado actuaciones como el "cierre" del departamento de Ingeniería y Medio Ambiente, un sector en el que "se supone" que el grupo austríaco es una "potencia a nivel de diseño y fabricación en todo el mundo".
Además, según los sindicatos, la dirección no ha sabido hacer una definición clara de "qué productos y qué tecnologías ofertar".
En este marco, según han explicado los representantes del comité, la dirección de la compañía les informó el pasado mes de septiembre de su decisión de vender terrenos que en la actualidad acogen las oficinas generales y una decena de talleres.
Estos terrenos, según ha señalado el comité, lindan con el polígono Ibarzaharra, del que la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriles) posee una parte considerable.
Esta "venta de patrimonio", según el comité, debe ser negociada con los trabajadores y, en todo caso, debe revertir en la compañía, y no servir para que los propietario de la firma "vuelvan a hacer caja descapitlizando aún más nuestra empresa".
El comité considera que la SEPI "tiene la obligación de impedir cualquier actuación que pueda ser perjudicial para la empresa" y ha recordado que el último plan industrial fue dotado "con ayudas de Estado".
A juicio de los trabajadores, la situación de la compañía supone el "fracaso de la privatización", el "segundo en un plazo de nueve años", tras la venta a Borsig, "que quebró seis meses después de la venta".
El presidente y el secretario del comité de empresa han intentado entregar hoy un comunicado sobre la situación de la compañía a la dirección de SEPI en Bilbao, con motivo de la reunión que, según explicaron, celebrarán hoy en Madrid representantes de esta sociedad estatal y el grupo A-TEC (ATB), pero no han sido recibidos.
Babcock, tras los recortes aplicados en los últimos años, cuenta en la actualidad con una plantilla de 400 trabajadores. Según el comité, la carga de trabajo en estos momentos es mínima, con departamentos que no llegan al 10% de su capacidad de producción.
Los acuerdos suscritos con la SEPI tras la privatización garantizan medidas como la recolocación o la jubilación de los trabajadores en el caso de que la compañía fracase. Estos acuerdos expiran en mayo de 2011.
Fuentes de la compañía han preferido no hacer declaraciones.
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
21:46
21:28
21:08
20:56
20:40