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el sindicato ESAN recuerda que ése no es un cometido propio de un policía
Revela que no se cumplieron las mínimas medidas de seguridad en los trayectos
carlos c. borra - Miércoles, 25 de Noviembre de 2009 - Actualizado a las 07:22h
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Los familiares y los marineros abandonan el aeropuerto de Loiu tras la llegada del vuelo que les trasladó desde Madrid. (Foto: roberto zarrabeitia)
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bilbao. A las críticas generalizadas que ha recibido el Gobierno vasco por su gestión del secuestro del Alakrana le creció ayer un nuevo enano, en esta ocasión directamente relacionado con el Departamento de Interior. Y es que el sindicato ESAN de la Ertzaintza denunció que la Consejería que dirige Rodolfo Ares echó mano de diez agentes del cuerpo para ejercer de chóferes de los familiares de los arrantzales en los viajes a la comisaría de Erandio y de Loiu a sus respectivos domicilios, el viernes y el sábado.
"Los ertzainas no pueden ser utilizados como chicos para todo, tal y como se ha hecho en otras ocasiones". Éste fue el contundente reproche realizado por la central sindical a los responsables del departamento en un comunicado que ha distribuido en las diferentes comisarías de la Policía vasca. Para más inri, aseguraron que los propios familiares desconocían que sus improvisados chóferes eran en realidad ertzainas.
En su comunicado, ESAN explica que el pasado viernes, día 20, diez ertzainas pertenecientes a la unidad de seguridad especial o de acompañamientos -encargados de proteger a personas amenazadas por ETA- fueron requeridos por Interior para recoger a los allegados de los marineros en sus respectivas localidades.
Cada ertzaina condujo un vehículo oficial camuflado con los que trasladaron a las familias hasta Erandio, donde éstas subieron a un autobús con el que viajaron todas juntas hasta Madrid. Allí se reencontraron con los arrantzales tras 47 días de secuestro y dos más de navegación en libertad tras el pago del rescate. Esta operación se repitió al día siguiente, sábado, cuando los diez mismos agentes se dirigieron al aeropuerto de Loiu para recoger a los familiares con los tripulantes, a los que llevaron de vuelta a sus domicilios.
conductores profesionales Las críticas de ESAN son demoledoras respecto a la forma de proceder de la consejería de Interior. "Queremos denunciar la utilización de miembros de la Ertzaintza para labores no policiales, cuando éste no es su cometido", señalaron. Agregaron que "si el Gobierno vasco precisaba realizar esta labor, que nos parece necesaria, debería haber utilizado conductores profesionales, que ya existen dentro de la plantilla del Ejecutivo de Gasteiz, o haber alquilado vehículos con conductor, taxis, etc.".
La denuncia principal del sindicato abertzale hace referencia a las medidas de seguridad en los trayectos, que según su parecer no estuvieron suficientemente garantizadas. "Al ser efectuada por er-tzainas -la operación de traslado-, debía haberse llevado a cabo con las medidas de seguridad establecidas y no como se hizo, en vehículos policiales camuflados y con un sólo componente". Y es que el protocolo establece que, si los ertzainas realmente hubieran sido reclamados para realizar la función de escolta, tenían que haber viajado al menos dos por cada vehículo. "Ante un imprevisto, podía haber pasado cualquier cosa", agregaron dichas fuentes. "Este hecho no debe volverse a repetir nunca", zanjaron.
Ésta es tan sólo la última polémica en la que se ha visto envuelta la unidad de acompañamientos de la Ertzaintza. Y es que, el pasado mes de octubre, el Departamento de Interior eliminó de la misma a 52 agentes de los 254 con los que contaba en ese momento, trasladando a ese medio centenar de ertzainas a sus destinos originarios para que volvieran a realizar labores de seguridad ciudadana, es decir, patrullar las calles.
Todo ello a pesar de que los responsables de la consejería, con Rodolfo Ares a la cabeza, negaron repetidamente que se fuera a retirar a ertzainas del servicio de escolta, y de que aseguraran que esta actividad se iba a mantener en las mismas condiciones y con los mismos agentes. La sospecha de que el objetivo perseguido por Interior era privatizar en lo posible este servicio ha planeado siempre sobre esta forma de proceder.
En su primera comparecencia pública tras la liberación del atunero "Alakrana", Patxi López advertió del "riesgo" de utilizar políticamente el secuestro para hacer corresponsables de lo ocurrido "a instituciones democráticas" y subrayó que los únicos culpables son los piratas. López confió en que ningún partido utilice la "angustia" de los familiares de los tripulantes para intentar conseguir "réditos políticos". En relación a la denuncia de falta de atención médica por parte de una de las familias afectadas, López dijo que resulta "extraño" después del operativo diseñado "para ofrecer precisamente atención médica y psicológica a la tripulación y sus allegados". "No sé si ha habido una disfunción, pero si la ha habido intentaremos corregirla ya", aseguró. El papel desempeñado durante todo el secuestro por parte del lehendakari López ha sido objeto de crítica por parte de los familiares de los arrantzales y ayer mismo, tras la declaración ante el juez en Gernika, se repitieron las palabras de reproche.
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