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Maite Redondo - Sábado, 28 de Noviembre de 2009 - Actualizado a las 08:06h
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El que fuera director financiero del Museo Guggenheim, ingresó en cuentas a su nombre medio millón de euros procedentes de la Sociedad Tenedora y de la Inmobiliaria del museo.
(Eitb)Vista:
bilbao. Ya hay sentencia. Roberto Cearsolo, el ex director de Finanzas del Guggenheim Bilbao que desfalcó 556.000 euros a las cuentas del museo, ingresará próximamente en prisión. La Sección Sexta de la Audiencia de Bizkaia da la razón al Guggenheim y condena a Cearsolo a 21 meses de prisión por un delito continuado de apropiación indebida y a otros 21 meses por otro delito continuado de falsedad en documento mercantil. Se le aplican los atenuantes de haber procedido a disminuir el daño al haber sido el propio responsable financiero quien confesó el desfalco y haber reembolsado ya 437.900 euros. Por contra, se le aplica el agravante de abuso de confianza.
En noviembre de 2008 el ex director financiero del Guggenheim se sentó en el banquillo para responder del desfalco que él mismo confesó en abril por medio de una carta enviada al director general del museo, Juan Ignacio Vidarte. Tras meses de declaraciones y comparecencias, la Fiscalía y la acusación particular solicitaron para él una pena de tres años y medio de prisión, que Cearsolo aceptó el pasado mes de septiembre. Ya sólo quedaba que el juez ratificase la sentencia, lo que hizo el pasado lunes, aunque la decisión no se difundió hasta ayer.
Además, de los 42 meses de prisión, Cearsolo ha sido condenado a una multa de cinco meses y seis días con una cuota diaria de seis euros por el primer delito y a otra multa de nueve meses con una cuota diaria del mismo importe por el otro delito. También, se le imponen las costas procesales. A pesar de que Roberto Cearsolo no tiene antecedentes penales, no se librará de la cárcel. En este momento, Instituciones Penitenciarias ha iniciado el procedimiento para el ingreso de prisión del ex director de finanzas del Guggenheim.
"La sentencia ratifica todo lo que había pedido la fiscalía y la acusación particular", explicaba ayer la abogada de la acusación particular Arantza Estefanía, de Uria Menéndez. También desde el Museo Guggenheim se mostraba ayer la satisfacción por la rigurosidad y seriedad con la que se ha llevado el procedimiento judicial.
abuso de poder De esta manera, se cierra uno de los capítulos más dolorosos para el Guggenheim Bilbao, ya que Roberto Cearsolo estaba vinculado al museo prácticamente desde sus primeros pasos en 1992. Nadie sospechó que Cearsolo estuvo desfalcando pequeñas cantidades entre los años 1998 y 2005 en las dos sociedades instrumentales del museo, la Sociedad Tenedora y la Sociedad Inmobiliaria. Incluso llegó a obtener una firma electrónica a su nombre para realizar operaciones. De ella se valió para hacerse sucesivos autopagos.
Por todo ello, a Cearsolo también se le ha aplicado el agravante de abuso de poder ya que queda probado que ha desviado fondos durante varios años en su propio beneficio a través de transferencias bancarias y de cheques en los que falsificó la firma.
De este modo, Cearsolo se hizo con 341.848 euros en un primer momento y otros 214.633 euros posteriormente, hasta alcanzar los 556.000 euros y no los 480.000 euros que el ex director de Finanzas había declarado en todo momento. Fue el propio Guggenheim quien detectó que Roberto Cearsolo no había confesado toda la verdad, ya que el desfalco era mayor que el declarado.
Sus responsables encargaron una nueva auditoría externa, que descubrió que el ex director de Finanzas había realizado otras nueve detracciones de fondos, por un importe de 62.237 euros. La versión de los nueve peritos que realizaron la investigación encargada desde el museo ha quedado ahora ratificada por la Audiencia de Bizkaia.
hechos probados Cearsolo era el encargado de la gestión financiera de la Sociedad Tenedora, que se encarga de la compra de obras de arte, y de la Inmobiliaria, encargada de la gestión de los terrenos y del edificio.
Según la sentencia ha quedado probado que ingresó en cuentas abiertas a su nombre o al de familiares, cantidades procedentes de las cuentas abiertas en diferentes entidades bancarias por la Sociedad Tenedora y la Inmobiliaria. Para ello el acusado realizó transferencias desde las cuentas de estas sociedades a través de internet, obteniendo previamente una clave de acceso.
Además, emitió diversos cheques y talones, para lo cual imitó la firma de Vidarte. Las cantidades por las que se efectuaban las transferencias y se emitían los cheques y talones eran de diverso importe, siendo los de mayor cuantía las realizadas el 17 de marzo de 2005 por valor de 72.172 euros y el 19 de abril de 2005 por valor de 38.215.
También queda probado, que para que estos hechos no fueran descubiertos, "procedió en el año 2005 a sustituir y arrancar diversas hojas de los Libros Diario y Mayor de los ejercicios 1998, 1999, 2004, 2005, y en 2006 de las mercantiles, a eliminar asientos en los libros legalizados y a realizar otros informáticamente".
Entonces también se comprometió a devolver el importe total de la deuda, algo que de momento todavía no ha cumplido. A Cearsolo le quedan todavía por devolver 118.582 euros. El Guggenheim se ha reservado la posibilidad de acudir a la vía civil para reclamar esa cantidad si no le es reintegrada.
Es difícil que Cearsolo recurra la sentencia, ya que el propio acusado había aceptado con anterioridad la pena solicitada por la Fiscalía y la acusación particular. Así que en los próximos días el ex director Financiero del Guggenheim será llamado para que ingrese en prisión.
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Gracias por su comentario
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