Publicidad
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
El Gran Bilbao inició ayer su actividad con la mitad de sus 204 habitaciones ocupadas este puente
Rosa martín - Sábado, 5 de Diciembre de 2009 - Actualizado a las 08:21h
votos
comentarios
La fachada del nuevo hotel se ve diáfana según se entra a Bilbao por Miraflores. (Foto: Jose Mari Martínez)
Vista:
Bilbao. Huele a nuevo el Gran Hotel Bilbao. Después de más de tres años de obras, ayer abría sus puertas al público este cuatro estrellas. Es el establecimiento hotelero número 30 de la villa, una apuesta empresarial de la familia Segura Zariquiegui y todo un reto en tiempos de crisis. Pero lo afrontan con arrojo.
De momento, este puente festivo ya tienen ocupadas la mitad de sus 204 habitaciones que se reparten en ocho plantas, aunque, por ahora, sólo hay cuatro operativas. Es un comienzo digno que responde a su oferta de apertura: 60 euros habitación y parking. Esto, además de los elementos novedosos de su servicio: un auditorio para 275 personas, 200 parcelas de aparcamiento y un parking para ocho autobuses.
En el exterior se acumulaban a mediodía algunos palés y restos de material de construcción y los operarios se daban prisa por recogerlo todo antes de que llegasen los primeros usuarios. Dentro, otros ultimaban detalles: rasear un techo y dar unas pinceladas.
La plantilla del hotel es de 35 personas. Y supervisando todo, Jorge Álvarez, el director. "Podríamos estar otro mes rematando cosas", pero había que poner una fecha, y fue ayer. Dos meses después de lo previsto. Son 24.000 m2 construidos.
No será hasta marzo o abril cuando la inauguración se haga de forma oficial y completa. Para entonces el negocio estará "rodado" y se habrá hecho un hueco en el sector. Espera ya tener una cartera de clientes con los que celebrar su puesta de largo. Se guían por la experiencia de 23 años al frente del Hotel Ciudad de Burgos.
La inversión en Bilbao ha sido "importante", pero no se desvela la cifra. El fruto de este trabajo son habitaciones pensadas para todos los públicos: ejecutivos, empresas y turistas. Si en general uno de los objetivos de la empresa es cuidar del cliente, los gestores ponen especial atención en este tercer grupo.
Las habitaciones, todas exteriores, son simples y dobles, hay 27 triples y ocho familiares. Para los ejecutivos, hay tres en cada uno de los pisos, con un saloncito en el que poder trabajar. En cuanto a estancias comunes, en los bajos del edificio se encuentra el auditorio, un servicio que no presta el resto de hoteles de Bilbao. Es una sala con 275 butacas con cabina de traducción simultánea, videoconferencia y escenario.
La cocina tiene un millar de metros cuadrados de superficie, y hay una estancia para fumadores y otra de lectura. El spa y el gimnasio tendrán que esperar a que se abran el resto de las plantas. El comedor regala unas vistas agradables con un amplio bufé y comida preparada en el momento.
Completos en Nochevieja "La gente lo que quiere es una buena cama, buena comida, una televisión y un buen desayuno para empezar el día", está convencido el director. Todas las dependencias están decoradas con un estilo moderno.
Álvarez está a la espera de "cómo nos reciban" de aquí a Navidad. Mientras, ya hay reservas de cenas y comidas, hasta Nochevieja, cuando celebrarán un cotillón con unos doscientos turistas franceses que quieren despedir el año a la bilbaina. Del 29 de diciembre al 2 de enero el Hotel Gran Bilbao está completo. Son clientes de su negocio en Burgos, "fieles a la empresa", que responden a la oferta de agencias galas y organizan su propio evento.
A más largo plazo, la demanda crecerá porque la villa acogerá, entre otros eventos, la Copa del Rey de baloncesto, la Bienal de Máquina Herramienta y la junta general de accionistas del BBVA. A esto hay que sumar el tráfico permanente de visitantes que generan el Museo Guggenheim, el Palacio Euskalduna o el BEC.
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
13:37
13:07
13:01
12:59
12:45