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José María Arrate, José Julián Lertxundi y Javier Clemente consideran oportuna la intención de García Macua de ofrecer un año más de contrato a Caparrós
P. Ruiz - Martes, 15 de Diciembre de 2009 - Actualizado a las 08:07h
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Clemente, en su último partido como técnico del Athletic. (Foto: alkorta)
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DOS ex presidentes y un ex entrenador con un suculento pasado coinciden en una primera lectura. No ven con malos ojos la decisión de Fernando García Macua de ofrecer a Joaquín Caparrós la renovación de su contrato por una temporada más, con lo que el utrerano alcanzaría su cuarto año en el banquillo rojiblanco. José María Arrate, presidente del Athletic entre 1994 y 2001; José Julián Lertxundi, máxima mandatario desde 1990 hasta 1994; y Javier Clemente, técnico del Athletic en tres etapas, aceptan la propuesta de Macua, aunque cada uno haga su propia reflexión.
José María Arrate
"Lo deseable es trabajar a largo plazo, como en la Premier"
José María Arrate puede presumir de ser el último presidente al que un entrenador, Luis Fernández, le ha durado cuatro cursos consecutivos, un periodo repartido entre el último año de su primer mandato y los tres primeros de su segundo. "Cuatro años para un entrenador en el mismo equipo son una eternidad, pero hay que valorarlo desde la perspectiva de que su trabajo sea satisfactorio. Así nos ocurrió con Luis Fernández, con una presencia en la Copa de la UEFA y otra en Champions", apunta Arrate, quien "sobre el papel" ve "correcta sin tener datos en profundidad" la decisión de García Macua de presentar la renovación a Caparrós. "En este momento, Caparrós está realizando una labor positiva en cuanto a resultados. Buscar un entrenador es la parte más complicada en el mandato de una Junta Directiva. Lo más deseable en el Athletic es que un entrenador trabaje a largo plazo, como ocurre en gran parte de los clubes de la Premier League", reflexiona.
José Julián Lertxundi
"Delata que hay paz dentro del tejido Athletic"
José Julián Lertxundi ocupó el sillón de Ibaigane durante cuatro años, en los que tuvo que recurrir a cuatro técnicos -Javier Clemente, Iñaki Sáez, Txutxi Aranguren y Jupp Heynckes-, lo que ofreció su punto de inestabilidad, erradicada con la llegada del alemán. "Si un entrenador no termina su periplo supone un fracaso para todos", avanza, con lo que sugiere que el hecho de que Caparrós llegue a cumplir todo el mandato de una Junta Directiva "es una buena noticia con la que se reconoce su trabajo y que delata que existe la paz dentro del tejido Athletic". En su opinión, Caparrós "está dando en su tercer año la nota más alta, con una enorme gerencia de los recursos humanos de la plantilla en el sentido de que ha elevado su valor económico en el mercado. Ofrecerle el cuarto año no es arriesgado, porque, matices aparte, Caparrós se lo ha ganado", sentencia.
Javier Clemente
"El presidente debería captar la opinión de la masa social"
Javier Clemente ocupa un lugar preferencial en el historial de entrenadores del Athletic. Sus números y sus éxitos hablan por sí solos. Para el último técnico que ha hecho campeón al Athletic, el futuro de un entrenador "depende del presidente, ya que se trata de una decisión personal, aunque debería captar la opinión de la masa social. Si ésta se muestra de acuerdo, pues adelante", proclama. Clemente considera que un club como el Athletic "debería tener un entrenador para muchos años, pero también en Lezama. No se pueden hacer chapuzas. El ciclo de un entrenador no debe tener fecha de caducidad. Si el equipo funciona, se le renueva; si no da resultados, se le echa. Estas decisiones hay que tomarlas independientemente de los resultados. Lamento que no salgan jugadores vizcainos, se fichan jóvenes que valen dinero y me preocupa dónde estará el Athletic dentro de 25 años", reflexiona. Clemente, al mismo tiempo, considera que "si renuevas al entrenador ahora, puedes correr un riesgo, pero a mí me echaron (en referencia a Fernando Lamikiz) al primer entrenamiento y a Txetxu Rojo, que tenía dos años más de contrato, porque llegó un nuevo presidente (Javier Uria en 2001). Y eso es tirar el dinero".
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