Publicidad
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
Después de aprovechar internet durante la campaña, la marca virtual del lehendakari sigue cayendo
Iker Merodio - Sábado, 26 de Diciembre de 2009 - Actualizado a las 08:11h
votos
comentarios
El pasado mes de agosto, Patxi López se sometió desde el palacio de Ajuria Enea a las preguntas de los internautas a través de la red social Twitter. (Foto: Zigor Alkorta)
Vista:
Bilbao
En Facebook, en Twitter, en Flickr, en Tuenti, en Last.FM, en Plurk, en la blogosfera… El equipo de campaña de Patxi López creó una identidad digital que buscaba convertir al actual lehendakari en el político vasco de referencia en todas las redes sociales. En algunas de ellas, como en Tuenti, su perfil ya no se encuentra disponible (pero sí el enlace desde su blog), y en la de Plurk tiene una actividad intermitente e incluso ha desaparecido el icono. En el resto, las ausencias y las lagunas son más que notables, y todo parece indicar que no se explican tanto por las nuevas responsabilidades de López al frente del Gobierno, como por las de su equipo de actualizadoras, pues en todas las "fontanerías virtuales" se señala a mujeres como responsables de las diversas cuentas de López.
Según los datos del Euskobarómetro, el "lehendakari del cambio" atraviesa su peor momento de popularidad y, si también en este momento considerase válido el modelo estadounidense (que sí le sirvió para diseñar su campaña en la red), le resultaría imperdonable una calificación de 3,7 puntos sobre diez, o que siete de cada diez vascos desconfíen de su gabinete. Esta erosión puede explicarse, en parte, por la pésima imagen de marca de su identidad virtual, con espacios que firmaba pero escribían otros, e incluso seguidores falsos. Todo ello ha afectado negativamente a la imagen real de un lehendakari que llevaba varios años preparándose para el ejercicio de su cargo.
Precisamente para evitar este efecto sobre su mandato, Barack Obama (con quien han comparado a López repetidamente desde que le calificaran en La Razón como "el Obama de Portugalete") ha tomado medidas drásticas y ha reconocido abiertamente que nunca ha usado sus perfiles en redes sociales. De este modo ha conseguido separar las cuestiones de campaña de las de Gobierno, y ha afianzado un liderazgo alejado de la virtualidad.
Pero Patxi López insiste ahora desde Ajuria Enea del mismo modo que lo hacía durante la campaña. Así, en la última jornada de la misma pidió, por medio de su blog, que "todos los que queremos que Euskadi cambie el próximo domingo, pongamos el mismo mensaje, 140 caractéres que pueden cambiar la historia de un país". Falta de ortografía incluida. El texto en cuestión fue: "El domingo puede ser uno de los días más importante de nuestra vida. El cambio en Euskadi es posible, solo depende de ti. No lo olvides, vota".
En su comparecencia durante la noche electoral, tras comprobar que la suma de escaños de PSE, PP y UPyD -más tarde, el voto de Maneiro no fue imprescindible- le permitía ser lehendakari, no dudó en agradecer, en primera instancia, la colaboración de "los internautas". Parecía que el candidato virtual, el de las redes sociales, iba a convertirse en un lehendakari accesible por medio de sus múltiples perfiles. Pero no fue así, y la actividad en todas las redes y el blog de Patxi López se han reducido hasta un ritmo que, para la mayoría de aquellos internautas que confiaron en él, resulta insuficiente. Y así lo han hecho saber muchos de ellos en su blog, Facebook o Twitter, donde los usuarios relanzan con sorna las actualizaciones del ahora lehendakari o incluso afirman darse de baja como "seguidor" porque la interacción ha dejado paso a anuncios de nuevos posts en su blog.
luces intermitentes José Antonio del Moral destapó la semana pasada en su blog -Cyber Euskadi-, que de los más de 60.000 contactos que tiene Patxi López en esta red, Twitter, poco menos de 2.000 podrían ser reales: "El 60% no tienen ningún seguidor y el 82% o tienen un seguidor o no tienen ninguno. Todo parece indicar que son usuarios falsos, creados por un robot". Un informe que César Calderón (reconocido blogger promotor del cambio en Euskadi) calificó como "truño", Cristina Juesas (ahora asesora del lehendakari) afirmó que estaba escrito sin conocer la herramienta, y Nagore de los Ríos (Chieff Internet Officer del lehendakari) contestó a Del Moral asegurando que éste mentía, ya que esos seguidores venían porque López es "usuario recomendado" de Twitter.
Con todo, estos argumentos han molestado incluso a los otrora defensores del cambio, y los comentarios de De los Ríos han sido calificados como "negativos" por el resto de lectores del post. Esta falta de confianza ahora imparable comenzó a generalizarse cuando otorgaron a López, antes de la campaña oficial, el premio Enrique Padrós al mejor blog político, entonces ya era vox pópuli -y José Antonio del Moral también lo confirmó en su blog- que la propia Nagore de los Ríos lo actualizaba, y no el entones candidato.
En este sentido, también se manifestó Iñaki Anasagasti, cuyo blog es uno de los más leídos en España sobre política. El senador del PNV afirmó entonces que "todos sabemos lo que cuesta actualizar diariamente un blog", y mostró su desacuerdo con que se premiara un engaño. Por su parte, Imanol Landa, alcalde de Getxo y con un blog en el que escribe desde que era concejal, no duda en calificar a López como un "personaje de cartón piedra", ni tampoco en relacionar la frustración de los internautas con la valoración del lehendakari.
islas caimán El deterioro de la identidad digital de López se hizo patente en el mismo momento en el que el ya lehendakari escribiera un post sobre su "futuro 2.0", allá por mayo. En la bitácora, el texto intentaba descargarle de responsabilidad en las redes sociales -las que había usado durante la campaña- a la vez que presentaba la desaparecida web "gobierno del cambio en Euskadi", que fue concedida sin concurso, alojada en las Islas Caimán y, 24 horas después, retirada sin que se depurasen responsabilidades tras la injerencia. Ese post incluso fue modificado para eliminar el párrafo y el vinculo a esta página. A partir de ese momento, los asiduos a las redes sociales comenzaron a dejar de confiar en López. Y el propio lehendakari también se ha alejado de una bitácora tan desactualizada que ni siquiera recoge en su perfil que ha sido nombrado lehendakari.
Lo sucedido augura un futuro complicado en internet de una marca que ha perdido todos sus valores positivos: ya casi nadie duda de que detrás de los perfiles de Patxi López en Facebook, Twitter y Flickr (los más activos) o de su blog no se encuentra él y, sin embargo, siguen activos. El Gobierno vasco del "cambio" ha creado puestos para atender a necesidades poco claras de vigilancia en la red (que dan continuidad a los que hicieron ese trabajo en campaña) y, en plena crisis, puede invertir más de un millón de euros en una página web y un concepto, el open government (Gobierno abierto), que sigue sin concretarse. Mientras tanto, su imagen sigue cayendo y nadie parece responsabilizarse de su fracaso en la red.
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
21:52
21:34
20:37
20:27
20:06