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La villa inicia un programa pionero en Euskadi para que las familias reduzcan la emisión de CO2
Tamara de la rosa - Lunes, 8 de Febrero de 2010 - Actualizado a las 07:27h
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La media de emisiones de gases de efecto invernadero en Bilbao asciende a 6,1 toneladas por habitante y año, que pueden reducirse a la mitad con el programa Hogares Verdes. (FOTO: DEIA)
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Bilbao. En los últimos años, los términos sostenibilidad y cambio climático se han hecho frecuentes en conversaciones, noticias e, incluso, películas y canciones. Y, a partir del mes que viene, una nueva denominación, relacionada con los términos anteriores, entrará a formar parte del vocabulario de los bilbainos. Se trata tan sólo de dos palabras, hogares verdes, pero cambiarán el futuro medioambiental de la villa. Puede sonar un poco ambicioso, pero es la nueva iniciativa de la Oficina contra el Cambio climático (BIO) del Ayuntamiento de Bilbao que junto, con la ayuda del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno vasco, ha organizado un curso pionero en Euskadi para que las familias bilbainas que lo deseen reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero, más concretamente de dióxido de carbono.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento ofrece a sus ciudadanos una nueva fórmula para combatir el cambio climático. Y es que cada habitante de la villa emite una media de 6,1 toneladas de CO2 al año. Una cantidad que, siguiendo los consejos de este nuevo programa, podrá verse reducida a la mitad, con lo que, a su vez, se minimizarán los efectos del cambio climático global. Semilla a semilla se hace el granero.
Los consejos no son difíciles de llevar a cabo. "Sólo hace falta un poco de sentido común. Es cuestión de reflexionar sobre nuestro comportamiento y pensar en sus consecuencias", explica María Melo, técnico de este programa. Los consejos que reparten entre los asistentes son tan sencillos como colocar bombillas de bajo consumo para reducir el gasto de electricidad, instalar mecanismos de dispersión o reducción de agua en los grifos o comprar productos locales para evitar el coste del transporte.
A día de hoy, en las calles de Bilbao ya hay 23 hogares verdes. Las viviendas del mismo número de familias que han formado parte de la prueba piloto de este curso, que ha sorprendido a sus organizadores por el nivel de concienciación que presentaban los asistentes. "Esta experiencia previa nos ha permitido ver que se están aplicando muchísimas ideas en los hogares", comenta Melo. "Por eso, se convirtió en un fondo de debate en el que todos teníamos algo que aprender de todos", añade. Y destaca ideas peculiares y, a la vez efectivas, como colocar una botella de agua vacía dentro de la cisterna del wc para que, al vaciarse la bomba, no gaste agua innecesariamente.
El programa Hogares Verdes se retomará de forma oficial en marzo, con las 23 familias que participaron en el piloto y 17 plazas libres más. "Queremos dar pistas e ideas a las personas que vengan para que incluyan hábitos de sostenibilidad en sus hogares", indica. Los primeros pasos para llevar una vida más sostenible en casa son, según la técnico, reflexionar sobre el consumo que se realiza y el medio de transporte que se utiliza a diario. Algo, esto último, en lo que hace mucho hincapié Melo, ya que no utilizar el transporte público es la práctica menos sostenible de los bilbainos.
"Las mayores emisiones de gases de efecto invernadero en Bilbao son producidas por el transporte y eso que tiene una red de transporte público muy buena. La mayor parte de los desplazamientos que se hacen en coche cubren distancias muy cortas que pueden recorrerse caminando. Eso es lo que incrementa no sólo las emisiones por habitante o familia, sino por municipio", aclara la técnico.
Para evitar estas emisiones, desde BIO aconsejan, además de subirse más a menudo al transporte público -metro, autobús, tranvía y taxis-, compartir coche para ir al trabajo. Una práctica que cada vez es más habitual a causa, también, de la situación económica actual. Bilbao también es adecuada para desplazarse en bicicleta, pero si no queda más remedio que utilizar el coche, desde BIO recomiendan una conducción eficiente.
Además de la reducción en las emisiones de CO2, quien ponga en práctica estos consejos también verá reducidas sus facturas. Porque los consejos para reducir el consumo de energía resultan, a su vez, muy económicos. Encender las luces sólo en las estancias que estén ocupadas por alguien o disponer de ladrones con interruptor para no dejar los aparatos electrónicos de la casa en stand by -que continúan consumiendo un 15 % de la energía que gastan en condiciones normales de funcionamiento-, pueden resultar muy eficaces.
reflexión Otra asignatura pendiente es el consumo. "Hay que reflexionar mucho en este aspecto, desde la propia alimentación hasta acostumbrarnos a leer las etiquetas de los productos para saber si son importados o no, porque muchas de las cosas que adquirimos son de fuera y las tenemos también aquí. En la medida en la que importas productos estás aumentando el transporte, incidiendo en que haya deforestaciones en determinados lugares...", insiste Melo. Por ello, lo más importante es realizar compras reflexivas: no adquirir productos innecesarios, comprar productos locales, visitar tiendas de comercio justo y decantarse por productos que no vengan en envases de plástico, ya que eso conlleva un gasto innecesario de petróleo.
Las familias que acudan al curso organizado por BIO conseguirán, en tan sólo unos meses -el programa acaba en diciembre- que Bilbao pase a tener 40 hogares verdes que, a pesar de no contar con un certificado municipal, sembrarán su semilla por conseguir una ciudad más sostenible.
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