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Es uno de los estudiosos más comprometidos con la biolingüística, una disciplina que trata de definir cómo llego el lenguaje a ser parte del patrimonio biológico y cognitivo del ser humano. Juan Uriagereka sostiene que "el estado de las personas es hablar tres o cuatro lenguas"
Raquel Ugarriza - Viernes, 19 de Febrero de 2010 - Actualizado a las 07:35h
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El polifacético Juan Uriagereka, en una actuación de Musica Aperta, un grupo de Washington para el que escribe textos literarios. (Foto: Karin Cooper)
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Bilbao. Es un ejemplo vivo de lo que defiende. La voz que llega desde el otro lado de la línea telefónica, desde Washington, es un castellano neutro con cierto deje anglosajón. Con el gallego de lengua materna, habla también castellano e inglés y tiene conocimientos de alemán y euskera.
¿Qué pretende la biolingüística, descubrir cuál fue el primer homínido que pudo tener un lenguaje como hoy lo conocemos, desvelar los procesos del lenguaje...?
Todo eso. La biolingüística está englobada dentro de las ciencias biológicas como la biología molecular, la neurobiología e incluso la física de sistemas. Nos planteamos desde cuestiones evolutivas hasta el desarrollo en los fetos y los procesos mentales activados para tener una conversación compleja.
¿Por qué el homo sapiens pudo dar el paso a un lenguaje complejo, que domina las referencias temporales y espaciales?
Si pudiera contestar a esa pregunta merecería el premio Nobel. Hay muchas especulaciones. Puede ser una cosa trivial, una nueva forma de conexión cerebral que no se dio en otros simios. Pero pudo ser a consecuencia de reorganizaciones mentales mucho más grandes. Por ahora no lo sabemos. De todas formas mi sospecha es que las otras mentes animales son también profundamente ricas y organizadas, y si tuviera que apostar por algo diría que lo que pasó en nuestro cerebro fue la capacidad de externalizar algunas de esta complejidades internas. Una de mis gatas me parece un animal muy inteligente pero no veo en ella una capacidad de traducir esa riqueza en algo que viaje en las ondas sonoras o visuales y me llegue a mí. Y eso es lo que alguna vez consiguió nuestra especie.
¿Qué parte de responsabilidad tienen los genes en el lenguaje?
Por el momento no se entiende bien qué genes están implicados o cómo se regulan las proteínas relevantes para la consecución del lenguaje en el ser humano. Pero el aspecto innato no lo niega nadie. Lo único que está en discusión es cómo de grande es esa componente y si tiene que ver con la inteligencia general o si es específico del lenguaje. Nuestra apuesta es que hay elementos que son específicos del lenguaje. El tiempo lo dirá pero ahora están apareciendo algunos genes que parecen estar implicados. De todas maneras nos va a llevar al menos una generación entender esto un poco mejor.
¿Si el lenguaje es genético, cómo explicaría la existencia de "niños salvajes", que no logran aprender a hablar por sí mismos?
Hay que separar lo que es estrictamente innato de lo que es innato y precisa estímulos para desarrollarse. El mejor ejemplo es el de las abejas. El que una abeja sea reina o sea obrera depende de una proteína que le dan cuando se desarrolla como larva. Si no la toma se mantiene como obrera. Si la toma, cambia totalmente su morfología, su capacidad sexual... Es un programa abierto, que necesita desarrollar una proteína que está en la jalea. Hay elementos que son totalmente internos y otros que vienen de fuera. El niño empieza a oír entonaciones desde el vientre de la madre. Los niños salvajes tenían el componente innato pero no recibieron estímulos de lenguaje para poder desarrollar la capacidad. Pero el caso opuesto y para mí más sorprendente es el de unos niños sordos en Nicaragua, que no habían estado en contacto con la lengua de signos, porque no sabían siquiera que existía. Con el tiempo ellos mismos inventaron una lengua de signos y se demostró que tenía totalmente todas las estructuras de una lengua. Estos otros niños salvajes demostraron que cuando se les pone en grupo acaban desarrollando un lenguaje.
¿Cuál es el límite de lenguas que puede aprender el ser humano?
Puede aprender todas desde el punto de vista de que el bebé es capaz de acabar hablando cualquier lengua que existe en el mundo. Si se le dan a un bebé sonidos de una lengua totalmente exótica, como las lenguas de clic que se hablan en el desierto de Kalahari, algunas de las cuales tienen decenas de tipos diferentes de chasquidos, el niño distingue perfectamente los clics que al resto de los mortales nos sonarían todos iguales. A los seis o siete meses el bebé pierde la habilidad para procesar todos esos signos universales y cada uno se especializa en una lengua.
¿Cuántas lenguas puede acabar procesando ese niño?
No hay una respuesta clara porque experimentar con bebés no es ético. Pero, por la información que tenemos gracias a las personas mayores, parece ser que el estado normal del ser humano es hablar tres o cuatro lenguas en situación nada traumática. Lo raro es precisamente lo contrario. Por ejemplo, en China el desarrollo ha acabado imponiendo una sola lengua. Eso es extraño desde el punto de vista histórico.
¿A qué edad se frena la capacidad de aprendizaje?
Mi sospecha es que es una cuestión hormonal ligada a la adolescencia. Parece claro que el freno a esa capacidad de esponjas que tienen de niños está relacionado con la situación hormonal de la adolescencia, muy complicada y que aún no entendemos muy bien. Cuando lleguemos a entender mejor la bioquímica de nuestro cerebro, se podría precisar con más detalle esa frontera, pero está claro que aprender una lengua a los 20 años no es lo mismo que a los cinco.
A mi sobrina de cuatro años le pregunto si quiere que le lea un cuento en euskera o en castellano y no entiende que son dos lenguas diferentes... Ella pasa de una a otra sin más.
A mí me ocurría lo mismo con el gallego y el castellano. No supe que eran lenguas distintas hasta bastante mayor. Los niños no perciben ese fenómeno con las barreras que nosotros les ponemos. Para ellos no tiene nada que ver con la pertenencia explícita a un grupo, sino que hablan de esta manera con sus amigos, o de esta otra con su madre. Sólo quieren expresarse y santas pascuas, no es nada traumático. Somos nosotros los que ponemos etiquetas y, luego, en la escuela se asocia con la enseñanza de la gramática y cosas menos divertidas. Pero para ellos el lenguaje es tan divertido como jugar.
Afirma que adquirir de niños una lengua es una necesidad y aprenderla de adultos, una lotería.
Está claro que hay una lotería biológica, y algunos, cuando les suceden los cambios hormonales, tienen más suerte que otros. Por eso hay que ser muy cautos. Creo en esta definición, por eso he apostado por que mis propias hijas sean bilingües. Hablan perfectamente inglés y español, van a una escuela bilingüe en Washington, y también saben alemán por su madre. Esa es la apuesta que hay que hacer con los niños. Y con los adultos, todo el tacto del mundo cuando se les exige saber determinados idiomas. No es que uno no quiera. A mí me encantaría hablar chino o árabe, cuantos más mejor, pero eso está fuera de mis posibilidades.
Qué mejor inversión que un sistema educativo enseñe dos, tres o más lenguas incluso, ¿no?
Pero muchos padres no ven la ventaja. Aquí, en EE.UU., muchos no entienden por qué hay que aprender más que el inglés. Afirman que si estudian las matemáticas en español las van a aprender peor que en inglés. Para empezar, no es cierto que se aprendan mejor la cosas en una lengua que en otra. En segundo lugar, los niños que dominan dos lenguas están mejor capacitados para entender las diferencias culturales. Pero, luego, hay una cuestión puramente biológica, que se empieza a entender cada vez más, y es que el cerebro gana en riqueza no sólo para las lenguas, sino también para utilizar ese tipo de estructuras en otras áreas cognitivas. Como padre no tengo ninguna duda, no le veo ninguna desventaja a que aprendan varias lenguas. Ahora, mi hija mayor dice que quiere aprender chino. Fantástico, ¿cuándo empezamos?
¿Qué edad tiene la niña?
Diez años.
Así que está a tiempo.
(Risas) Por eso le dije que íbamos a preguntar a la embajada china.
¿Cómo proteger de la extinción a las 7.000 lenguas que existen en el mundo?
El problema no está en un país, como España, de 40 millones de personas y con cuatro o cinco lenguas diferentes. El problema está en países de 4 ó 5 millones de habitantes con 1.500 lenguas. En esos casos, no sé si hay solución debido a los embates de la globalización. En general, la única solución es el multilinguismo. No sé si se salvarán las siete mil, pero al ritmo que llevamos en los últimos años, podríamos acabar con 700 ó 70 en uno o dos siglos.
Pese a lo que sostienen los lingüistas, hay persona en nuestro entorno que defienden que unas lenguas son mejores que otras para educar y transmitir conocimientos científicos y técnicos.
Un idioma es un dialecto con un ejército detrás, como dijo Napoleón. Todavía no hay nadie que haya probado que el inglés es mejor que, por ejemplo, el gallego. Desde un punto de vista científico, no hay la más mínima manera de probar cosa semejante. A partir de ahí, el argumento no está basado en las capacidades de las lenguas sino en el poder que tenga el grupo que las sustenta. Si uno dice que el mundo lo rigen los norteamericanos, pues inglés solamente. De hecho, en EE.UU. hay un movimiento que se llama english only, que quiere un modelo de escuela contrario al que tienen mis niñas.
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