Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
La Escuela de Empresariales de Bilbao (UPV-EHU) y Eurobask han galardonado a la profesora de la Universidad Complutense, Carmen Domínguez, con un accésit en el VIII Premio Francisco Javier Landaburu por su trabajo sobre la 'Crisis económica: La respuesta de la UE'
Xabier Aja - Lunes, 8 de Marzo de 2010 - Actualizado a las 07:33h.
votos
comentarios
compartir (¿qué es esto?)
Carmen Domínguez, profesora de Sistema Financiero español en la Complutense, destacó en Bilbao la elevada solvencia vasca. (FOTO: J.M. MARTÍNEZ)
Vista:
Bilbao. La Unión Europea parecía que había entrado en una tímida senda de recuperación, pero los últimos datos de la evolución alemana (estancamiento del PIB, fuerte descenso de las ventas de automóviles en los dos últimos meses, etc.) han puesto en cuarentena la impresión. ¿Cómo ve el actual estado de la coyuntura en Europa?
Ahora mismo se ve que los grandes países que estaban saliendo de la recesión (Alemania y Francia, principalmente) han acusado un parón en su crecimiento. ¿Por qué? La realidad es que, aunque lo peor de la crisis ya ha pasado, no hay una situación financiera estable, ya que persisten las turbulencias en los mercados y la falta de crédito al sistema.
¿Impide el elevado endeudamiento del sector privado la reactivación de la demanda?
Efectivamente hay un claro problema de demanda, ya que venimos de una situación de excesiva liquidez en la que había más dinero en los mercados del que la economía real soportaba, y ahora no se crean las condiciones para que se reactive la demanda. Se mantiene una falta de crédito al sistema con un desapalancamiento muy fuerte del sector privado. En este contexto, desde el sector público se ha intentado incrementar el gasto para favorecer la demanda, pero algunas de sus decisiones no han sido demasiado afortunadas.
¿En qué no han acertado?
El sector público ha estado contribuyendo equilibrando un poquito el parón privado, pero en algunos casos mejor que en otros porque la intervención pública debe centrarse en gasto productivo. Creo que parte de lo que se ha hecho en España, como el plan local de rehacer las calles, no es productivo. El propio Keynes pensaba que el gasto público debe hacerse de forma productiva y como un estímulo temporal.
¿Podemos hablar de un inadecuado empleo del dinero público?
En algunos casos se ha intentado multiplicar el gasto con un multiplicador de la economía nulo. En España cada euro empleado tenía un multiplicador inferior a uno, es decir, no ayudaba a generar más crecimiento aunque la intervención del Estado era necesaria, porque cuando el sector privado se está desapalancando de manera tan fuerte como en la actualidad es positivo una cierta intervención pública como una forma de compensar y evitar el parón económico para equilibrar la balanza con, insisto, un multiplicador mayor que uno. Pero España no ha sido un ejemplo positivo, ya que se ha destinado mucho dinero, un recurso escaso, para fomentar un trabajo temporal con obras, en muchos casos, innecesarias.
¿En qué línea deberían emplearse los fondos públicos en esta crisis económica?
Soy partidaria de utilizar los recursos para ayudar al emprendedor que, no se nos olvide, es el que crea puestos de trabajo, o para crear las condiciones para que esa pequeña empresa, esa pyme, que esta funcionando pueda seguir con su actividad en el futuro, si tiene demanda y posibilidad de subsistir. Creo que es mucho mejor ayudar a mantener un puesto de trabajo en una empresa privada que aún tiene demanda, que crearlo artificialmente durante unos meses a costa de elevar el endeudamiento general.
¿Hay algún ejemplo de actuación más positivo que otros en Europa en los últimos meses?
En mi opinión, el Gobierno de Alemania ha trabajado en la línea positiva. Angela Merkel, una investigadora de formación, ha actuado en base a intentar levantar la economía desde abajo, desde las amplias bases del tejido empresarial y no ha dudado en cambiar algunos puntos de su programa para adaptarse a la realidad económica. En su plan de gobierno llevaba un recorte impositivo, pero visto que las cuentas públicas no cuadran no ha dudado en dar marcha atrás en su intención de bajar impuestos.
¿Cómo ve la inminente elevación de los tipos del Impuesto de Valor Añadido en los próximos meses?
Puede ser un problema añadido porque aquí vamos a subir el IVA, por ejemplo, del automóvil, una industria muy importante, en un momento nefasto cuando además se agotan las ayudas públicas para la renovación del parque automovilístico, lo cual puede producir un parón de la demanda de nuevo.
¿Qué mensaje echa de menos desde los poderes públicos en esta adversa coyuntura?
El de la austeridad. La España de Zapatero tiene un déficit público muy elevado, del 11%, cercano al griego. Gastamos el doble de lo que ingresamos en estos momentos y eso es insostenible a medio plazo. No se puede pedir a la gente un esfuerzo extra impositivo cuando el gasto se está dedicando mayoritariamente a temas improductivos, de carácter temporal, que no solucionan para nada la situación del país. Hay que dar un ejemplo de austeridad con medidas concretas. Y en ese contexto, predicando con el ejemplo, sí se puede pedir a los ciudadanos un mayor esfuerzo fiscal en un momento dado. Aunque yo, por principio, no sea partidaria de subidas de impuestos. En mi opinión, en un país como España, con su estructura económica, con una economía sumergida tan alta, es mejor bajar los impuestos a las empresas. Es preferible destinar el dinero a ayudar al emprendedor y ayudar a las pymes que, no nos olvidemos, configuran el 80% del tejido industrial.
¿Cómo ve la situación del País Vasco, la económica en general y la de su sector financiero?
La situación en el País Vasco, afortunadamente, tiene poco que ver con la que he descrito en el resto de España. Es más, es un ejemplo en muchas cosas para el resto del país. Y, pese a la crisis, de la bondad de su situación comparativa y de que en su momento se han tomado decisiones adecuadas dan cuenta los números: tiene la mitad de tasa de paro que España y sus entidades financieras están más saneadas que la mayoría.
¿En unos momentos en los que se cuestiona todavía la situación de algunas entidades financieras, cómo ve desde fuera a las cajas de ahorros vascas?
El País Vasco, y esto es incuestionable, tiene las cajas de ahorros más solventes del sistema financiero español. Además su evolución demuestra que la peculiar figura jurídica de las cajas no está reñida con la eficiencia y la solvencia. Las cajas de ahorros han demostrado que una entidad financiera puede estar conectada con la política y funcionar bien. Pero es que aquí, en el País Vasco, los políticos han puesto al frente de las entidades financieras a estupendos gestores que han realizado una labor profesional de primer nivel. Así, por citar a la más grande, la BBK, es un ejemplo de gestión año tras año.
¿Qué destacaría de su gestión?
La caja vizcaina muestra los niveles de solvencia más elevados de todo el sistema financiero español, incluidos los bancos, que no se olvide, y esto cuando hay una cierta e injusta campaña criticando, por sistema, la figura de las cajas, es resaltable. Este es un ejemplo de una caja pegada a la sociedad que conoce perfectamente al cliente al que da el crédito. Involucrada con las grandes decisiones estratégicas de desarrollo de la sociedad en la que trabaja, que mantiene su apuesta por el desarrollo industrial del país, ahí está, entre otras, su apuesta por una gran empresa como Iberdrola, algo que debe ser motivo de orgullo, y que ha mantenido una labor prudente en la gestión del crédito, manteniendo el equilibrio y sin volcarse en el desarrollo inmobiliario.
¿El hecho de que Euskadi tenga un sistema fiscal propio ha ayudado a que los efectos negativos de la crisis sean inferiores a la media española?
Es muy importante tener un sistema bien gestionado. Y me remito a los datos constatados y a lo que se ha conseguido. El País Vasco es la zona de España con mayor número de emprendedores, que mantiene un importante tejido industrial propio, que está capeando el temporal mejor que otras regiones, que apoya a un sistema productivo mucho más diversificado que otros. Éste es el camino a seguir. E insisto, hay dos datos que lo dicen todo: el País Vasco tiene la menor tasa de paro y, por otra parte, cuenta con las entidades financieras más solventes de España.
Publicidad

Gracias por su comentario
¡Hecho!

Recibirás un e-mail para confirmar tu registro.
Enseguida te devolvemos a la página en la que estabas donde verás tu comentario publicado
Publicidad
Publicidad
21:54
21:33
21:30
21:22
21:15
Publicidad