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Las aguas de la costa de Plentzia albergarán desde julio una bodega inédita en todo el mar Cantábrico
diego artola - Domingo, 28 de Marzo de 2010 - Actualizado a las 08:38h
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La instalación se situará a 16 metros de profundidad en zona abierta, a 400 metros de distancia de la costa, en las inmediaciones del dique de la ría. (Foto: jose mari Martínez)
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plentzia. Plentzia se postula como el Silicon Valley de las incipientes producciones de vino submarino surgidas en los últimos cinco años. La localidad se situará a partir de julio en la vanguardia de este nuevo sector con la apertura de una instalación de tecnología punta que pretende desarrollar un método científico en la crianza de caldos bajo el mar. La iniciativa, pionera en el Cantábrico, empezará con el almacenamiento de 200 botellas de tinto, aunque la capacidad del dispositivo alcanza las 4.500 unidades.
El proyecto implantará en el fondo marino un laboratorio experimental con una bodega inteligente capaz de registrar todos los parámetros del entorno acuático. El objetivo es establecer las bases para la producción en toda la fase de elaboración desde la recogida del vino virgen. "Queremos documentar la experiencia para crear una base de datos de la evolución del producto a disposición de las empresas", señala Borja Saracho, gerente de la compañía bilbaina Bajoelagua Factory, explotadora de la instalación.
Desde el Ayuntamiento de Plentzia, que financia la iniciativa con 40.000 euros y adquiere la propiedad del equipamiento, se destaca su valor estratégico para el impulso de la villa. "Plentzia está vinculado al pasado por su historia y este proyecto nos sitúa en el futuro, que es donde queremos estar", enfatiza Jesús Espinosa, concejal responsable del medio marino. El edil confía en que el servicio introduzca a la localidad en las rutas turísticas del vino con la celebración de catas. Del mismo modo, resalta el potencial económico de la actividad. "Es un laboratorio, pero puede alumbrar una industria", destaca.
De hecho, el vino proyectado se sitúa en la órbita de la cocina de vanguardia por su singularidad como producto de autor. "Abre un mercado nuevo porque proporciona nuevas sensaciones con un sabor diferente", apunta Saracho. Bajoelagua Factory oferta la instalación a las más de 780 bodegas de Rioja, txakoli y sidra existentes en un radio de 90 kilómetros.
Bajoelagua Factory ofrece un servicio a la carta a las bodegas, responsables últimas del producto final. "Proponemos una colaboración en la que nosotros ponemos el conocimiento del mar y las empresas su saber hacer en la elaboración", apunta el gerente. Para ello, alquilará el almacenamiento a las productoras permitiendo la supervisión constante de la añada con catas internas.
El proyecto avanza en la crianza acuática con un modelo alternativo al actual que incluye un almacenamiento inicial en barrica como el resto de los caldos. Para ello, introduce en el fondo marino de Plentzia un sistema electrónico de sensores dirigido a distancia por un centro de mando para supervisar todos los parámetros que inciden en la evolución del vino, desde la temperatura a la corriente marina hasta la salinidad de las aguas.
La instalación se situará a 16 metros de profundidad en mar abierto a 400 metros de distancia de la costa en las inmediaciones del dique de la ría. La empresa explotadora ha evitado cualquier impacto ecológico con una cuidadosa elección del emplazamiento, lo que le ha permitido sortear una población de quisquillas.
El emplazamiento supone una apuesta por el Cantábrico, descartado hasta ahora por las tres explotaciones restantes existentes en la península. "Estas aguas ofrecen las mejores características porque registran un mayor movimiento y una temperatura más constante", señala. El vaivén permite acelerar el envejecimiento acortando los plazos de la elaboración. Por otro lado, la temperatura homogénea facilita el control de la producción con una alteración menor del vino. La peculiar empresa luchará contra el oleaje, su principal amenaza, con un anclaje reforzado. "La ubicación es un reto, porque si se mantiene aquí lo hará en todas las aguas", apunta Saracho.
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