Saltar al Contenido

Períodico de Deia Grupo Noticias
HISTORIAS DE LA VIDA

Esculturas de plumas

Alicia Arribas compagina su trabajo como arquitecta con el diseño de tocados y pamelas para bodas

TAMARA DE LA ROSA - Lunes, 9 de Agosto de 2010 - Actualizado a las 08:44h

Sofía Arribas prueba uno de sus tocados a una clienta, en su casa de Leioa.

Sofía Arribas prueba uno de sus tocados a una clienta, en su casa de Leioa. (FOTO: JOSE MARI MARTÍNEZ)

Galería Noticia

QUIZÁ un día se mire en el espejo y vea, en su reflejo, la imagen de Coco Chanel. Por ahora, vive rodeada de tules, plumas, retales y cajas. Las cajas en las que guarda, como pequeños tesoros, cada una de las piezas que utiliza en sus creaciones. Pero en su casa también abundan gruesos libros sobre arquitectura, abiertos por la mitad, con páginas reseñadas y palabras subrayadas en amarillo. Son sus dos mundos. Sus universos. Sus pasiones. Sofía Arribas es arquitecta de título y diseñadora por vocación. Dos disciplinas diferentes y complementarias a la vez. Sólo que, en lugar de crear estructuras sobre suelo firme, levanta esculturas sobre la cabeza de las invitadas de una boda. Son sus tocados. Los tocados de Rus, Lucas y Romeo, su propia firma.

Hace apenas dos años que Sofía aparcó por un tiempo su profesión de arquitecta para montar, en su propia casa, una taller de tocados y pamelas. Lo hizo “para acabar el proyecto de fin de carrera”. A cambio, agarró la aguja y el hilo que le ocupan, como máximo, 3 horas al día. Cuenta que su nueva empresa fue fruto de la casualidad. Un familiar de su marido se casaba y ella, que siempre ha sentido predilección por los sombreros y las plumas, decidió comprarse un tocado. “Sin embargo vi que todos eran muy caros y decidí hacerme uno yo misma”, cuenta. Así nació su primera creación. Aunque por aquel entonces no pensaba dedicarse a ello de forma profesional. Rus, Lucas y Romeo –nombre que hace referencia a los tres perros que han pasado por su vida–, nació poco después, con la intención de ofrecer tocados a la última realizados conmateriales de primera y a un precio que no asusta a los bolsillos. “Un tocado oscila entre los 100 y los 200 euros. Una pamela, algo más, pero nunca superan los 250 euros”, explica Sofía desde el sofá de su casa.

Justo delante de ella, una gran mesa recibe a los clientes con una muestra de los diferentes modelos que elabora. Flores de plumas, bases con forma de caracola, tules adornados con lazos... Hay para todos los gustos y “para todos los tipos de cabello”, asegura Sofía, mientras señala una caja que guarda tras uno de los sofás. “Tengo cajas por toda la casa... Guardo todos los materiales en ellas”, aclara. Y es que esta joven diseñadora compra lamayoría de sus accesorios fuera de la capital vizcaina. “En Bilbao no hay mucha costumbre de tocados y en las mercerías de aquí se encuentran menos cosas. Así que aprovecho viajes a Nueva York o a Londres para ver qué material tienen por allí y comprar”, asegura.

Esa costumbre, la de visitar mercerías, Sofía confiesa que la tiene desde pequeña. “Ya de cría me hacía mis propios coleteros”, afirma. “Siempre he sido muy mañosa”. Por sus manos han pasado ya muchas invitadas, “y de todas las edades”, apunta. De hecho, la chica más joven que ha lucido un tocado RL&R ha sido una niña de ocho años. La más mayor, “la amama de una amiga mía, con 73 años”. Un baremo que deja claro que, para pasear un buen tocado, no hay edad. Y tampoco existen dos modelos de Sofía iguales. Nunca repite.

Tampoco copia a otros diseñadores. Cuando crea algo, es una obra exclusiva. Única. “Un tocado para un vestido y una clienta. Nunca vas a encontrarte con alguien que tenga un tocado igual que el tuyo”, asegura. Palabra de artista.

AL LADO DE DISEÑADORES Su buen gusto ha sido premiado en varias ocasiones. No con galardones materiales, no son necesarios. En cambio, Sofía tiene la oportunidad de trabajar junto con diseñadores tan importantes como Alicia Rueda, Javier Barroeta o Manuel Mota. “Con la que más trabajo es con Alicia. Me deja total libertad a la hora de diseñar un tocado para alguna de sus clientas... Es un lujo colaborar con ella”, asegura mientras confiesa que, en la próxima boda a la que acuda, lucirá uno de sus vestidos.

Fue en ese momento, cuando sus diseños comenzaron a verse más en las celebraciones, cuando en su casa empezaron a valorar más su trabajo. “Nunca me han dicho nada, pero sí que es verdad que al principio simplemente les parecían tocados graciosos y monos. Pero cuando empezaron a ver que la gente los compraba me decían Los haces muy bien, ¿eh?”, recuerda, divertida, la bilbaina. Durante estos meses Sofía está a tope de trabajo. “Es época de bodas”, se apresura a explicar.

Sin embargo, puede presumir de tener trabajo durante todo el año. “Ahora se están empezando a ver más tocados. Cuando una cliente viene a por uno, siempre quiere probarse el más pequeño pero, al final, se compra el grande”, comenta. Y para el invierno, Sofía ya está ampliando su negocio a los collares babero de flores, las tiaras y los broches. Tiene muy claro cómo ve su futuro: con su estudio de arquitectura, y su taller de tocados. “Así empezó Coco...”, sueña, “haciendo sombreros”.

votos comentarios

(?)

Herramientas de Contenido

Cargando comentarios...

Gracias por su comentario


Publicidad

LAS FOTOS CURIOSAS DE LOS LECTORES

Fotos Curiosas: El arbol  con cuerpo de mujer

SAFARI FOTOGRÁFICO: Envíanos fotos curiosas y divertidas y lleváte un estupendo pack del Athletic

Envíanos un email con tus imágenes

EL JUGADOR Nº 12. PUBLICAREMOS AQUÍ TUS FOTOS

El jugador número 12

¿Cómo animas al Athletic? ¿Cuál es tu atuendo de la suerte? ¿Qué cuelgas en el balcón?

Envíanos un email con tus imágenes


";

Tu información local

Selecciona tu localidad

Busca las noticias de tu localidad

Las fotos de los lectores

Twitter-noticiasbizkai
Twiter-athletic+

Publicidad