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Los comienzos son difíciles, especialmente cuando se intenta poner en marcha un proyecto de envergadura como es una escuela de atletismo. Zornotza acaba de estrenar la suya e ilusión por mantenerla no les falta
MIRIAM RODRÍGUEZ - Jueves, 20 de Enero de 2011 - Actualizado a las 12:02h
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BILBAO. Se decía y se comentaba que en Zornotza el atletismo estaba en una situación pésima, casi desaparecido. Apenas se practicaba y la gran cita anual que es el cross internacional no contaba con la participación de clubes locales. Sin embargo, un grupo de personas capitaneadas por Antonio Gutiérrez “Guti” decidió dar la vuelta a la tortilla y devolver el esplendor a un deporte de gran tradición en el municipio.
Así nació la escuela de atletismo “Txomin Martín”. Para atraer a los niños y niñas,“Guti” explica que fueron por los colegios de la localidad ofertándolo como una actividad extraescolar y la iniciativa fue todo un éxito. Actualmente, 30 chavales y chavalas forman parte de la escuela, desde los 8 hasta los 14 años.
El objetivo que se han marcado los responsables es crear unas pautas de entrenamiento acorde a su edad para que no abandonen el deporte. “Queremos que aprendan lo que es correr y, para ello, mediante juegos, les enseñamos. Es una forma de que se diviertan y no se cansen demasiado para que no lo dejen”, señala “Guti”.
La escuela ha arrancado este curso con treinta niños y niños de la localidad y esperatener más
De hecho, entrenan solo dos días a la semana, una hora en el polideportivo de Larrea y algún sábado acuden a las campas donde se disputa todos los años el cross internacional de Zornotza.
Uno de los juegos que más les divierte es el pañuelito de toda la vida. Dos equipos. Cada integrante tiene un número y un árbitro sujeta un pañuelo. Se dice un número y un niño de cada equipo acude presto a por el pañuelo. El que le coja debe salir corriendo y el del otro equipo debe perseguirle y cogerle antes de que llegue al otro lado. “Desarrolla la velocidad y los reflejos y siempre hay piques entre ellos a ver quién pilla a quién”, asegura “Guti”.
El objetivo es participar en todos los crosses y carreras populares del calendario
Una vez que cumplen los 14 años, los hábitos de entrenamiento cambian. Empiezan a ser más específicos. Aquí ya se empieza a vislumbrar a qué modalidad va encaminado cada participante.Demomento, es complicado saberlo porque acaban de empezar y están adaptándose. Además, solo practican la modalidad de carrera lisa.
Estos novatos hicieron ya su debut a finales del año pasado en el cross de Triano y el resultado fue satisfactorio, a pesar de que se encontraban muy nerviosos en la línea de salida y compitieron sin los uniformes que hoy en día lucen ya. Después, llegó el turno de correr en casa en el cross de Zornotza y todavía los nervios se apoderaron de ellos, mas sabiendo que justo cuando les tocó correr empezó a llover muy fuerte. Cosas del atletismo.
Su próximo reto llegará este domingo en el cross de Muskiz y es que otro de los objetivos que se han marcado en la escuela es disputar todos los crosses y carreras populares que haya en el calendario escolar. Pero la escuela de Zornotza no es la única de la comarca ya que el propio “Guti” lleva también otra que se ha fundado en Lemoa y con éxito de participación.
En cuanto al tema de las subvenciones, de momento no pueden quejarse. El ayuntamiento de Zornotza les ha prometido un dinero para marzo pero, además, cuentan con la ayuda de la APA del colegio público Larrea y de tres sponsors: Bizkaia energía, Iturlaiz y Boroa logistic. Todos ellos han donado los uniformes amarillo fosforito que lucen los atletas con orgullo y “para destacar entre los demás y que los padres puedan localizar a sus hijos mientras corren, entre tanto niño y niña”.
La denominación de la escuela es un homenaje muy particular a un atleta de la localidad. Txomin Martín es para “Guti” uno de los mejores atletas vascos de los últimos tiempos. Compitió con los mejores atletas del panorama estatal y su modalidad fetiche fueron los 1.500 metros.
Comenzábamos afirmando que el atletismo en Zornotza estaba muerto y muy pocos apostaron por la resurrección. Aunque la situación de este deporte no es la mejor, con cada vez menos corredores vizcainos, la apertura de estas dos escuelas abre un camino hacia la recuperación.
Estos treinta niños y niñas tienen en su mano recuperar una disciplina que vuelve paso a paso a asentarse en un municipio que tiene uno de los crosses más importantes del calendario internacional. Ellos son el futuro y los encargados de animar a sus compañeros para que el atletismo vuelva a su máximo esplendor.
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