Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
Donde otros ven dificultades, Iñaki Alkorta ve posibilidades. Porque si ya conseguir un trabajo es un reto, que una persona discapacitada lo logre es un imposible. Pero el grupo Gureak lleva 35 años en el camino de la integración, conquistando todas las metas de la igualdad de oportunidades
concha Lago - Martes, 25 de Enero de 2011 - Actualizado a las 05:50h
votos
comentarios
Iñaki Alkorta posa en su despacho de la sede de Gureak, en Donostia, integrada por más de una veintena de empresas que se aglutinan en tres divisiones. (Foto: Gorka Estrada)
Vista:
donostia. Llevan media vida potenciando capacidades, recorriendo una larga travesía en el desierto desde 1975, cuando nadie creía en la inserción laboral de las personas con discapacidad. Sin embargo, los 4.000 empleados que hoy trabajan en Gureak son la confirmación fehaciente de que el proyecto era algo más que buenos propósitos.
Gureak es un grupo muy reconocido. ¿Es el Premio Sabino Arana un galardón más que añadir a su colección?
No, qué va. Para cualquier proyecto es importante sentir el respaldo y el reconocimiento de la sociedad y en nuestro caso particular damos mucha importancia a que una organización como la Fundación Sabino Arana haya entendido que lo que venimos haciendo es digno de reconocer. Además estamos encantados de pertenecer a esa galería de ilustres. Lo primero que hice fue entrar en la web y el primer nombre que aparecía como galardonado era José Miguel de Barandiaran. Incorporar nuestra organización a esa lista de insignes es muy meritorio.
Gureak empezó a funcionar en 1975. Entonces resultaba casi impensable integrar a las personas discapacitadas en el mercado laboral.
A veces se nos olvida cómo eran las cosas entonces, pero hace 35 años los servicios sociales se entendían más desde el plano de la caridad, y efectivamente, la sociedad ha evolucionado y proyectos como el nuestro han ido en paralelo a esa evolución. Los servicios sociales ya se entienden como un derecho de los ciudadanos que las administraciones públicas deben apoyar en servicios propios o en organizaciones como la nuestra. Y se pasa de pensar que son personas que no pueden hacer prácticamente nada a poner en valor su trabajo. Hay todo un recorrido hasta conseguir mentalizarse de que estas personas, con los apoyos necesarios, son capaces de integrarse, de convivir y de generar valor para la sociedad. Tratamos de demostrar que pueden trabajar y les damos la opción de encontrar el puesto de trabajo más adecuado a sus características. Por eso nuestra historia es una historia de ir ganando etapas.
Además con un volumen de empleados muy importante.
Sí, en el entorno de Gureak podemos estar hablando de unas cuatro mil personas. Lo que ocurre que internamente está todo organizado en proyectos diferentes. Con algunas personas se siguen programas de tipo más asistencial y con otros de empleo puro y duro. El origen de Gureak es una asociación de padres y familiares que se llama Atzegi, del perfil de Gorabide en Bizkaia.
¿Qué tipo de discapacidades contemplan?
Nuestro objetivo principal es la discapacidad intelectual pero hemos ido incorporando personas con otro tipo de dificultades, enfermos mentales, personas con discapacidad física, sensorial, y todo eso suma una red de proyectos muy amplia.
Dice usted siempre que Gureak es como un paraguas en el que tienen cabida diferentes empresas y diferentes limitaciones.
Sí, porque en origen venimos de la discapacidad psíquica e intelectual pero luego, por la complejidad de las iniciativas empresariales que hemos adoptado, hemos incorporado otro tipo de minusvalías. De los 4.000, 1.586 son discapacitados intelectuales; por compromisos con la Diputación nos abrimos a los enfermos mentales y ahí tenemos 644; con discapacidad física tenemos contratados 916, con problemas de sordera, 248, y junto a todos ellos, 660 sin discapacidad. Cada empresa tiene una composición de plantilla con más peso de una discapacidad u otra.
Han avanzado casi en progresión geométrica.
Se empieza como todo, con muy pocos recursos, con muy pocas condiciones, en los bajos de un edificio que presta el ayuntamiento o la iglesia. Pero yo creo que el hecho de que Euskadi haya estado siempre inmersa en una cultura empresarial, nos hizo pensar que el objetivo de poner a estas personas a trabajar había que hacerlo desde una óptica empresarial, en sintonía con la sociedad vasca. En los inicios nos apoyamos en actividades de subcontratación industrial de la zona, que era lo que predominaba. Luego, Gureak abordó la creación de centros de trabajo o talleres en todas la comarcas del territorio. Y ahora hay una red de 17 centros repartidos por todo Gipuzkoa.
¿Por qué decidieron expandir su actividad hacia los servicios?
Es que hace unos 15 años empezamos a ver que la industria no era capaz de dar trabajo a todas las personas que queríamos emplear y nos abrimos a iniciativas en el sector servicios que en este momento ocupan más del 50% de nuestra oferta. Así hemos ido creando empresas para la gestión de lavanderías, estaciones de servicio, limpieza, jardinería, hostelería, marketing directo, publicidad , buzoneo... En cualquier sector de la actividad económica hay un sitio para personas con limitaciones siempre que se les de el apoyo y la formación necesarios. Están diversificados en todos los sectores. No todos pueden hacer de todo pero hay que ir situándolos en aquellos lugares donde mejor se adaptan.
¿Cómo afrontan los tiempos de crisis que corren?
Fundamentalmente hemos sufrido la crisis en la parte ligada al sector industrial. El último trimestre de 2008 y todo el 2009 hemos sufrido un bajón de la actividad por encima del 30%. Eso nos ha afectado sobre todo en el sector industrial; en el sector servicios todo ha sido más estable. En 2010 ha habido un poco de recuperación y en 2011 esperamos que, sin grandes euforias, podamos ir algo mejor. Es lo que acontece a nivel de economía vasca en general. Fabricamos piezas que van al sector de la automoción, del electrodoméstico, del cableado, a sectores muy distintos, y la única particularidad es que lo hacemos con un tipo concreto de personas. Pero las exigencias de calidad de nuestros clientes son exactamente las mismas. Y eso hace que tengamos un pie en la parte social pero la otra pata la tenemos en las empresas, donde se generan las oportunidades de trabajo.
¿Han tenido que recurrir a algún ERE?
En la parte industrial, donde nos afectó la crisis de forma más directa, sí recurrimos a los ERE temporales que luego no se terminaron de aplicar como inicialmente se había previsto. Fue una medida cautelar ante el bajón de trabajo que tuvo una aplicación menos intensa de la que preveíamos. Incluso hemos podido crecer en algunas empresas del sector servicios y hemos recuperado el nivel de empleo que teníamos en 2008. De hecho, mantenemos una política de crecimiento prácticamente ininterrumpido.
¿Ofrecen contratos estables?
La mayoría hacen jornada completa, un 75% tiene contratos indefinidos y luego existen otros contratos de formación, de prácticas... El régimen de trabajo es de jornada completa con las referencias de cualquier trabajador que hace sus ocho horas diarias. Pero a nivel de salarios, tenemos convenios colectivos propios.
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
13:41
13:38
13:13
13:09
12:52