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Lunes, 7 de Marzo de 2011 - Actualizado a las 08:49h
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Médica de profesión, aboga por la formación continuada también para las mujeres. (DEIA)
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IGUALDAD, trabajo en condiciones similares, sueldo parecido, posibilidades igualitarias de acceso a la dirección, evolución en el conocimiento de la propia actividad profesional suenan muy bien desde el sistema estrictamente paritario, pero la realidad biológica es la que es y entre los 20 y los 40 años la fertilidad de la mujer y la maternidad no es que no sean personal, familiar y socialmente necesarias, sino que desde un punto de vista de la existencia de la propia sociedad son imprescindibles.
No se trata de no tener hijos e hijas para poder medrar, o dicho a la inversa, de acceder a cargos de responsabilidad a base de no tener hijos o dejarse la piel en el intento, sino de poder tener descendencia, disfrutar de la maternidad, poder atenderlos durante los años críticos de la infancia y al mismo tiempo poder seguir en el camino del propio perfeccionamiento profesional. La tarea no es fácil y como siempre la necesidad de la coparticipación del varón resulta del todo imprescindible. Así piensa Magdalena Mugica, médico de profesión, y presidenta de la Asociación Mujeres Empresarias Mujer Siglo XXI.
"Nos cuesta traspasar el techo de cristal. En nuestra sociedad la lucha por la igualdad de oportunidades hombre-mujer tiene todavía mucho recorrido. No hace falta más que abrir un periódico y ver las fotografías que aparecen en las páginas de secciones como economía: todo son hombres. Las mujeres accedemos a niveles medianos, pero las estructuras del poder real están copadas por ellos", lamenta la presidenta de Mujer Siglo XXI.
Para Magdalena Mugica es imprescindible apoyar activamente a las mujeres que trabajan y animarlas, si lo desean, a acceder a la maternidad. "No tiene sentido que esté penalizada. En estos momentos el mayor problema que tiene Euskadi y también el Estado español no es el paro, sino la falta de nacimientos. ¿Cómo se van a animar las jóvenes a tener hijos e hijas si corren el riesgo de ser despedidas?", se pregunta en voz alta.
¿Que medidas adoptaría para solucionar un problema creado por los varones pero que lo sufren las mujeres? "Los hombres, los políticos, la sociedad en su conjunto deben de empezar a considerar la maternidad como un valor a premiar. Las jóvenes tienen que disponer de ayudas para tener hijos. Son la riqueza y el futuro de un país", sentencia Magdalena Mugica. "Los hombres son jefes porque, además de no tener parón de la maternidad, no dejan de formarse -congresos, cursos...- Las mujeres, como ocurre en otros países europeos, tienen que tener, tras su parón maternal, la posibilidad de volver a sus puestos y acceder a la formación continuada como hacen ellos".
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