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DEIA - Martes, 31 de Mayo de 2011 - Actualizado a las 14:55h
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Eduardo Zubiaurre, presidente de Adegi. (Gorka Estrada/Archivo)
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Eduardo Zubiaurre presidente de Adegi
Sr. Zubiaurre, egun on, buenos días.
Egun on, buenos días.
Los datos que nos dieron el otro día son por lo menos esperanzadores, vienen a encender una luz en medio de un panorama de incertidumbre general.
Sí, yo creo que se pueden calificar de ese modo porque efectivamente estamos viendo una progresiva recuperación de la actividad, sobre todo industrial, no tanto en los servicios, la construcción sigue con problemas pero sí el tono general es de cierta mejoría, de cierta recuperación de la actividad económica, de las ventas, de la cartera de pedidos, aunque todavía sigue débil, y a pesar de las incertidumbres sí estamos en una senda de recuperación todavía moderada como decíamos la semana pasada pero si cada vez más reconocida por el tejido empresarial.
Sobr todo en lo referente a las exportaciones que son parece el tirón de ese aumento de la actividad en la industria.
Efectivamente. Es el sector exterior el que está tirando un poco de la actividad, es nuestra industria bastante abierta como decimos siempre, bastante internacionalizada en cierto grado pero muy exportadora, en cualquier caso la que está siendo la razón de este incremento de la actividad y esta mejoría aunque moderada como decía, pero si mejoría que es evidente y que las empresas mismas estiman que se va a mantener en los próximos meses.
Cuando hace tres-cuatro años empezamos a hablar ya de manera continuada de la crisis dijimos después de esta va a ser difícil que las empresas vuelvan a ser lo mismo, la estructura empresarial, van a ser muy distinto el tejido empresarial, se han hecho deberes para que no volvamos a tener estos problemas.
Bueno, problemas, habría que hacer un buen diagnóstico de cuales han sido los problemas. Yo creo que esta es una crisis con un origen bastante alejado de nuestra realidad, con una razón básicamente financiera que hay que ubicarla en EE.UU. y que luego como consecuencia de la globalización de todos los sectores económicos y principalmente del financiero pues ha ido extendiéndose, ha ido afectando a la economía real y sobre todo ha ido afectando a aquellas economías que tenían problemas de base sin resolver, como puede ser la economía española donde todos éramos conscientes de que existía un sector inmobiliario no se si exagerado pero si por lo menos fuera de lo común y además que convivía con una burbuja en cuanto a los precios de las viviendas pues también bastante palpable. Y cuando todo eso ha caído no solo en España sino en otros países como puede ser también Inglaterra, Irlandia, Islandia, en fin otros países cuando han ido cayendo pues paulatinamente ha ido afectando a la actividad industrial, económica en general de aquellos países que eran habitualmente el destino de nuestras exportaciones y de muchos de los productos que hacíamos. Por lo tanto yo creo que nosotros hemos sufrido la crisis indirectamente, no hemos sido la causa, por lo tanto y respondiendo a la pregunta, buena parte de los deberes que teníamos que tener hechos yo creo que nuestras empresas en general con problemas pendientes, con retos sin duda como puede ser el mayor grado de internacionalización, como puede ser la dimensión, el dar saltos en la cadena de valor, el mejorar I+D, pero yo creo que en general el tono era bueno y el nivel de competitividad era bueno, lo que pasa es que con esta crisis ha cambiado el entorno, todo se ha vuelto mucho más difícil, los mercados han caído, existe un exceso de oferta en todos los mercados donde los niveles de competitividad y de dificultad han aumentado.
Y ahora vamos a los problemas un poco para el futuro que ustedes van planteando. Dicen como no liguemos productividad a salario no vamos a conseguir despegar o no vamos a poder competir desde luego hacia el exterior, porque dicen que estamos por encima en Gipuzkoa de la media de la zona euro.
Sí, bueno este era uno de los problemas que arrastrábamos de antes y esto lo veníamos denunciando, por lo menos manifestando, que teníamos una debilidad en cuanto a que las subidas que traíamos desde hace ya una década en nuestros costes salariales estaban siendo abultadas, estaban siendo muy superiores a las mejoras de productividad que estábamos consiguiendo. Y eso lo que hace es lastrar la competitividad, reducirla y hacer que las cosas sean más difíciles para nuestras empresas, no de forma brusca pero sí poco a poco y claro al cabo de una década pues nos estamos encontrando efectivamente que cuando hay un indicador como son los costes laborales unitarios que relacionan la evolución de las subidas de costes laborales con las mejoras de productividad donde estamos dando, efectivamente, unos niveles negativos porque tenemos la evolución más negativa de toda la zona euro. Es decir que en comparación con las mejores de productividad nuestros costes salariales han subido mucho más que en ningún otro lugar. Y eso pues lo que decía esta situación acumulada en diez años, año tras año, pues nos lleva realmente a dificultades a la hora de competir.
Y se puede salir del esquema que esto supone no descender en salarios, no disminuir los salarios porque los sindicatos no terminan de ver la ecuación.
La única forma de hacerlo es mejorar la productividad e ir analizando las causas por las cuales no hemos mejorado en este concepto en la forma en la que nos correspondería.
Y cuáles son esas causas, están diagnosticadas esas causas que en algunos casos pueden estar ligadas a salarios pero no parece que solo a salarios.
Bueno las mejoras de productividad generalmente vienen por lo que decía, por saltos en la cadena de valor, por mejoras en el propio concepto de los productos, por capacidades de internacionalizar, de afrontar de forma mejor los retos de la I+D, de la dimensión, del salir fuera, del ubicar mejor tus productos, de hacer mejor marketing, del clima laboral, de la implicación de las personas, de su formación, de su compromiso con el proyecto de empresa. Todo eso hace que al final una empresa tenga una oferta de mayor valor añadido que el que tenía antes, o por lo menos mejor y superior a la de sus competidores. Entonces yo creo que todos estos trabajos se han hecho, quizá no de forma suficiente por lo que decíamos la semana pasada en nuestra rueda de prensa cuando la mejora anual de nuestra productividad ha sido del 1,5% al año y la subida de nuestros costes salariales ha estado por encima del 4,5%. Entonces por una parte no hemos subido la productividad en unas tasas suficientes, pero luego también hay que tener en cuenta que tenemos una cultura laboral por la cual las subidas salariales siempre han estado indexadas al IPC más algo, eso ha sido habitual en nuestros convenios sectoriales y en los pactos de empresa y convenios que se han ido firmando en las empresas. Y un IPC alto, una dependencia tan fuerte como tiene el IPC un poco de los costes energéticos en el caso de la economía española y bueno esta situación negativa y la indexación de las subidas salariales al IPC de una forma casi sistemática es lo que nos ha llevado a esta situaciónd de dificultad competitiva que antes comentaba.
Uds. hablan mucho de la necesaria flexibilidad, esto implicaría en principio una reforma mucho más estructural de lo que son las relaciones laborales. No se si las partes implicadas tanto empresarios como sindicatos, por ejemplo, estarían involucradas y concienciadas de la necesidad, las dos partes lo están.
Bueno concienciadas y convencidas de la necesidad por parte de por lo menos de las organizaciones empresariales yo creo que sí. Por lo que me consta yo creo que hay muchas centrales sindicales que también son conscientes de que tenemos un mercado laboral que no funciona, que es ineficiente, que es muy rígido, que no genera suficientes puestos de trabajo, que los destruye con excesiva facilidad cuando hay épocas de dificultad, que genera mucha temporalidad, que no ofrece unas situaciones contractuales de estabilidad a las personas que acceden al mercado de trabajo. Yo creo que estos son los grandes déficits, los grandes males que tiene el mercado laboral español, denunciado, diagnosticado por cantidad de organismos internacionales y yo creo que también en el propio mercado español y yo creo que el problema está ahí, el diagnóstico cada vez es más compartido y lo que hace falta seguramente es unos niveles de coraje suficientes para afrontar el problema y acometer las reformas como bien decías estructurales, de fondo, que necesita el mercado laboral español.
Se suele poner como ejemplo a Alemania, pero hay un ejemplo en Gipuzkoa que uds. además han premiado que es el de Angulas Aguinaga, lo digo además porque es una empresa muy conocida por todos. Cómo se ha conseguido esa flexiseguridad de la que tanto se habla en Angulas Aguinaga, en ese caso.
Bueno efectivamente este es un concepto, un modelo de relaciones laborales que nosotros lo estamos propugnando desde hace unos años, nos parece que es algo realmente modélico, algo a implantar, a conocer, a adaptar, aquí no hay copias miméticas pero si por lo menos participar de esa filosofía porque efectivamente está dando y ha dado ya en el pasado muy buenos resultados, sobre todo en el norte de Europa que es donde más se ha aplicado, en Dinamarca, Suecia, Austria, Alemania, países que han pasado esta crisis, crisis a veces, en ocasiones como en el caso de Alemania con descensos del PIB muy acentuados, mucho más de lo que se produjo por ejemplo en la economía española y en cambio pues por lo menos en cuanto al desempleo afecta pues lo han pasado con menos problemas y destruyendo menos empleo y han sido países donde han dado muestras de de ser suficientemente flexibles como para adoptar dentro de la empresa las medidas suficientes para adaptarse a situaciones de fuerte caída de la actividad sin destrucción de empleo. Y cada país tiene su modelo, tiene sus características, tiene sus herramientas para aportar ese grado de flexibilidad a las empresas y al mismo tiempo darles posibilidades para que mantengan las plantillas y las personas que tienen vinculadas a la empresa. Todo este tipo de fórmulas son las que nosotros creemos que hay que estudiar, que hay que ir implantando en nuestras relaciones laborales, en nuestra legislación. Y el caso de Angulas Aguinaga es uno de los casos que estamos detectando por lo menos en el ámbito que nosotros más conocemos, que es el del tejido empresarial guipuzcoano donde ante la necesidad de la empresa de ir adaptándose a situaciones cambiantes pues van encontrando cada uno en función de su caso, del personal que tiene, de las circunstancias particulares que tiene que afrontar va encontrando diferentes modos para ser flexible. Y eso parte de un buen clima laboral, de una cultura de entendimiento, de una confianza mutua, de apostar por el proyecto empresarial en el que la empresa necesita flexibilidad para adaptarse a situaciones cambiantes y las personas van consiguiendo ese grado de seguridad principalmente a través de la mejora de su empleabilidad. En muchos casos es la propia empresa la que puede ofrecer mantenimiento de puestos de trabajo pero en el caso que no lo sea lo que hay que encontrar es que la persona a través de sus niveles de empleabilidad sea capaz de encontrar trabajo y de incorporarse al mercado de trabajo de forma ágil y de forma rápida. En otros países hay otro tipo de herramientas legales, de coberturas sociales, de políticas activas de empleo que ayudan muchísimo a que todo esto se pueda hacer de una forma ágil y rápida. En nuestro caso es de lo que adolecemos y lo que estamos exigiendo para que este tipo de modelos realmente funcione y den el buen resultado social que estoy comentando.
Claro porque esto solo se podría dar Sr. Zubiaurre en un marco legislativo mucho más adecuado a esta realidad. Lo digo porque esto ahora mismo haría saltar los convenios colectivos como los conocemos, por ejemplo que atan mucho a las empresas. En fin harían falta unos cuantos cambios importantes en la legislación.
Hacen falta cambios importantes como comentabas. Efectivamente el tema de los convenios colectivos es un tema que se está negociando ahora en cuanto a la famosa y discutida reforma de la negociación colectiva, es algo que está sobre la mesa, son temas que hace falta ir modificando, ir cambiando para que esta situación de flexiseguridad o por lo menos este acercamiento a este modelo y a este concepto pueda ir implantándose entre nosotros. Y son cambios necesarios. Lo que necesita una empresa es tener capacidad para ir tomando decisiones por su propia cuenta en función de sus propias circunstancias tanto de personal, como económicas, como de actividad y para eso los convenios colectivos sectoriales, territoriales o estatales, deben de ser una herramienta de ayuda para la empresa, un marco de referencia que le tiene que ayudar a ser más competitiva y la empresa tiene que tener la suficiente capacidad para aprovechar de ese marco regulatorio y de convenios todo lo que necesite, pero también tiene que tener la libertad, bajo acuerdo y a veces con decisiones que están en la potestad organizativa del empresario para adaptarse a situaciones cambiantes y poder descolgarse libremente de aquellos acuerdos que pueda haber a nivel sectorial, territorial o estatal.
Solo una cuestión sobre asuntos políticos de la actualidad política porque hace años me dijo un empresario pues de la misma manera que los socios de la Real no son todos de un partido, los empresarios tampoco son todos de un partido político. Sin embargo uds. notan alguna presión de alguno para que se pronuncien. Lo digo porque ayer mismo a esta hora estaba Alfonso Alonso, del PP, y dijo me parece un poco sospechoso este no dijo compadreo, pero este apoyo de Adegi a Bildu. No se cómo lo interpretó.
Yo respeto las manifestaciones de todas las personas y cómo no de los agentes políticos pero del mismo modo pediría cierto respeto para asociaciones como Adegi que como bien decías y creo que hacías un buen simil, efectivamente nosotros representamos a un colectivo muy amplio y muy plural en muchos aspectos de la vida y entre otros el de las inclinaciones, o gustos políticos de cada cual. Y hay ámbitos en el que a nosotros nos resulta casi imposible pronunciarnos o hacer qué tipo de manifestaciones o gestiones. Nosotros lo hemos dicho por activa y por pasiva que somos una asociación empresarial que defiende y promueve los intereses empresariales, que por supuesto que tenemos una serie de peticiones de reclamaciones por el bien de la actividad empresarial, por el bien de la competitividad de nuestras empresas y a través de ellas por el bien del bienestar y de los niveles de empleo y de generación del valor del conjunto de las empresas de un territorio. Nosotros tenemos nuestro punto de vista, creemos que aportamos algo al bienestar de una comunidad, desde esa legitimidad, desde esa representatividad tenemos una serie de peticiones a favor de un marco regulatorio fiscal, a favor de unas infraestructuras, de la culminación de una serie de proyectos estratégicos que afectan directamente a la competitividad de nuestras empresas. Pero es que a partir de ahí nosotros difícilmente podemos entrar en las discusiones y en las negociaciones entre diferentes agentes políticos porque es algo que no nos corresponde y que nos es imposible hacer por la representación de un colectivo tan plural y diverso como el que contamos.
Los datos que nos dieron el otro día son por lo menos esperanzadores, vienen a encender una luz en medio de un panorama de incertidumbre general.
Sí, yo creo que se pueden calificar de ese modo porque efectivamente estamos viendo una progresiva recuperación de la actividad, sobre todo industrial, no tanto en los servicios, la construcción sigue con problemas pero sí el tono general es de cierta mejoría, de cierta recuperación de la actividad económica, de las ventas, de la cartera de pedidos, aunque todavía sigue débil, y a pesar de las incertidumbres sí estamos en una senda de recuperación todavía moderada como decíamos la semana pasada pero si cada vez más reconocida por el tejido empresarial.
Sobr todo en lo referente a las exportaciones que son parece el tirón de ese aumento de la actividad en la industria.
Efectivamente. Es el sector exterior el que está tirando un poco de la actividad, es nuestra industria bastante abierta como decimos siempre, bastante internacionalizada en cierto grado pero muy exportadora, en cualquier caso la que está siendo la razón de este incremento de la actividad y esta mejoría aunque moderada como decía, pero si mejoría que es evidente y que las empresas mismas estiman que se va a mantener en los próximos meses.
Cuando hace tres-cuatro años empezamos a hablar ya de manera continuada de la crisis dijimos después de esta va a ser difícil que las empresas vuelvan a ser lo mismo, la estructura empresarial, van a ser muy distinto el tejido empresarial, se han hecho deberes para que no volvamos a tener estos problemas.
Bueno, problemas, habría que hacer un buen diagnóstico de cuales han sido los problemas. Yo creo que esta es una crisis con un origen bastante alejado de nuestra realidad, con una razón básicamente financiera que hay que ubicarla en EE.UU. y que luego como consecuencia de la globalización de todos los sectores económicos y principalmente del financiero pues ha ido extendiéndose, ha ido afectando a la economía real y sobre todo ha ido afectando a aquellas economías que tenían problemas de base sin resolver, como puede ser la economía española donde todos éramos conscientes de que existía un sector inmobiliario no se si exagerado pero si por lo menos fuera de lo común y además que convivía con una burbuja en cuanto a los precios de las viviendas pues también bastante palpable. Y cuando todo eso ha caído no solo en España sino en otros países como puede ser también Inglaterra, Irlandia, Islandia, en fin otros países cuando han ido cayendo pues paulatinamente ha ido afectando a la actividad industrial, económica en general de aquellos países que eran habitualmente el destino de nuestras exportaciones y de muchos de los productos que hacíamos. Por lo tanto yo creo que nosotros hemos sufrido la crisis indirectamente, no hemos sido la causa, por lo tanto y respondiendo a la pregunta, buena parte de los deberes que teníamos que tener hechos yo creo que nuestras empresas en general con problemas pendientes, con retos sin duda como puede ser el mayor grado de internacionalización, como puede ser la dimensión, el dar saltos en la cadena de valor, el mejorar I+D, pero yo creo que en general el tono era bueno y el nivel de competitividad era bueno, lo que pasa es que con esta crisis ha cambiado el entorno, todo se ha vuelto mucho más difícil, los mercados han caído, existe un exceso de oferta en todos los mercados donde los niveles de competitividad y de dificultad han aumentado.
Y ahora vamos a los problemas un poco para el futuro que ustedes van planteando. Dicen como no liguemos productividad a salario no vamos a conseguir despegar o no vamos a poder competir desde luego hacia el exterior, porque dicen que estamos por encima en Gipuzkoa de la media de la zona euro.
Sí, bueno este era uno de los problemas que arrastrábamos de antes y esto lo veníamos denunciando, por lo menos manifestando, que teníamos una debilidad en cuanto a que las subidas que traíamos desde hace ya una década en nuestros costes salariales estaban siendo abultadas, estaban siendo muy superiores a las mejoras de productividad que estábamos consiguiendo. Y eso lo que hace es lastrar la competitividad, reducirla y hacer que las cosas sean más difíciles para nuestras empresas, no de forma brusca pero sí poco a poco y claro al cabo de una década pues nos estamos encontrando efectivamente que cuando hay un indicador como son los costes laborales unitarios que relacionan la evolución de las subidas de costes laborales con las mejoras de productividad donde estamos dando, efectivamente, unos niveles negativos porque tenemos la evolución más negativa de toda la zona euro. Es decir que en comparación con las mejores de productividad nuestros costes salariales han subido mucho más que en ningún otro lugar. Y eso pues lo que decía esta situación acumulada en diez años, año tras año, pues nos lleva realmente a dificultades a la hora de competir.
Y se puede salir del esquema que esto supone no descender en salarios, no disminuir los salarios porque los sindicatos no terminan de ver la ecuación.
La única forma de hacerlo es mejorar la productividad e ir analizando las causas por las cuales no hemos mejorado en este concepto en la forma en la que nos correspondería.
Y cuáles son esas causas, están diagnosticadas esas causas que en algunos casos pueden estar ligadas a salarios pero no parece que solo a salarios.
Bueno las mejoras de productividad generalmente vienen por lo que decía, por saltos en la cadena de valor, por mejoras en el propio concepto de los productos, por capacidades de internacionalizar, de afrontar de forma mejor los retos de la I+D, de la dimensión, del salir fuera, del ubicar mejor tus productos, de hacer mejor marketing, del clima laboral, de la implicación de las personas, de su formación, de su compromiso con el proyecto de empresa. Todo eso hace que al final una empresa tenga una oferta de mayor valor añadido que el que tenía antes, o por lo menos mejor y superior a la de sus competidores. Entonces yo creo que todos estos trabajos se han hecho, quizá no de forma suficiente por lo que decíamos la semana pasada en nuestra rueda de prensa cuando la mejora anual de nuestra productividad ha sido del 1,5% al año y la subida de nuestros costes salariales ha estado por encima del 4,5%. Entonces por una parte no hemos subido la productividad en unas tasas suficientes, pero luego también hay que tener en cuenta que tenemos una cultura laboral por la cual las subidas salariales siempre han estado indexadas al IPC más algo, eso ha sido habitual en nuestros convenios sectoriales y en los pactos de empresa y convenios que se han ido firmando en las empresas. Y un IPC alto, una dependencia tan fuerte como tiene el IPC un poco de los costes energéticos en el caso de la economía española y bueno esta situación negativa y la indexación de las subidas salariales al IPC de una forma casi sistemática es lo que nos ha llevado a esta situaciónd de dificultad competitiva que antes comentaba.
Uds. hablan mucho de la necesaria flexibilidad, esto implicaría en principio una reforma mucho más estructural de lo que son las relaciones laborales. No se si las partes implicadas tanto empresarios como sindicatos, por ejemplo, estarían involucradas y concienciadas de la necesidad, las dos partes lo están.
Bueno concienciadas y convencidas de la necesidad por parte de por lo menos de las organizaciones empresariales yo creo que sí. Por lo que me consta yo creo que hay muchas centrales sindicales que también son conscientes de que tenemos un mercado laboral que no funciona, que es ineficiente, que es muy rígido, que no genera suficientes puestos de trabajo, que los destruye con excesiva facilidad cuando hay épocas de dificultad, que genera mucha temporalidad, que no ofrece unas situaciones contractuales de estabilidad a las personas que acceden al mercado de trabajo. Yo creo que estos son los grandes déficits, los grandes males que tiene el mercado laboral español, denunciado, diagnosticado por cantidad de organismos internacionales y yo creo que también en el propio mercado español y yo creo que el problema está ahí, el diagnóstico cada vez es más compartido y lo que hace falta seguramente es unos niveles de coraje suficientes para afrontar el problema y acometer las reformas como bien decías estructurales, de fondo, que necesita el mercado laboral español.
Se suele poner como ejemplo a Alemania, pero hay un ejemplo en Gipuzkoa que uds. además han premiado que es el de Angulas Aguinaga, lo digo además porque es una empresa muy conocida por todos. Cómo se ha conseguido esa flexiseguridad de la que tanto se habla en Angulas Aguinaga, en ese caso.
Bueno efectivamente este es un concepto, un modelo de relaciones laborales que nosotros lo estamos propugnando desde hace unos años, nos parece que es algo realmente modélico, algo a implantar, a conocer, a adaptar, aquí no hay copias miméticas pero si por lo menos participar de esa filosofía porque efectivamente está dando y ha dado ya en el pasado muy buenos resultados, sobre todo en el norte de Europa que es donde más se ha aplicado, en Dinamarca, Suecia, Austria, Alemania, países que han pasado esta crisis, crisis a veces, en ocasiones como en el caso de Alemania con descensos del PIB muy acentuados, mucho más de lo que se produjo por ejemplo en la economía española y en cambio pues por lo menos en cuanto al desempleo afecta pues lo han pasado con menos problemas y destruyendo menos empleo y han sido países donde han dado muestras de de ser suficientemente flexibles como para adoptar dentro de la empresa las medidas suficientes para adaptarse a situaciones de fuerte caída de la actividad sin destrucción de empleo. Y cada país tiene su modelo, tiene sus características, tiene sus herramientas para aportar ese grado de flexibilidad a las empresas y al mismo tiempo darles posibilidades para que mantengan las plantillas y las personas que tienen vinculadas a la empresa. Todo este tipo de fórmulas son las que nosotros creemos que hay que estudiar, que hay que ir implantando en nuestras relaciones laborales, en nuestra legislación. Y el caso de Angulas Aguinaga es uno de los casos que estamos detectando por lo menos en el ámbito que nosotros más conocemos, que es el del tejido empresarial guipuzcoano donde ante la necesidad de la empresa de ir adaptándose a situaciones cambiantes pues van encontrando cada uno en función de su caso, del personal que tiene, de las circunstancias particulares que tiene que afrontar va encontrando diferentes modos para ser flexible. Y eso parte de un buen clima laboral, de una cultura de entendimiento, de una confianza mutua, de apostar por el proyecto empresarial en el que la empresa necesita flexibilidad para adaptarse a situaciones cambiantes y las personas van consiguiendo ese grado de seguridad principalmente a través de la mejora de su empleabilidad. En muchos casos es la propia empresa la que puede ofrecer mantenimiento de puestos de trabajo pero en el caso que no lo sea lo que hay que encontrar es que la persona a través de sus niveles de empleabilidad sea capaz de encontrar trabajo y de incorporarse al mercado de trabajo de forma ágil y de forma rápida. En otros países hay otro tipo de herramientas legales, de coberturas sociales, de políticas activas de empleo que ayudan muchísimo a que todo esto se pueda hacer de una forma ágil y rápida. En nuestro caso es de lo que adolecemos y lo que estamos exigiendo para que este tipo de modelos realmente funcione y den el buen resultado social que estoy comentando.
Claro porque esto solo se podría dar Sr. Zubiaurre en un marco legislativo mucho más adecuado a esta realidad. Lo digo porque esto ahora mismo haría saltar los convenios colectivos como los conocemos, por ejemplo que atan mucho a las empresas. En fin harían falta unos cuantos cambios importantes en la legislación.
Hacen falta cambios importantes como comentabas. Efectivamente el tema de los convenios colectivos es un tema que se está negociando ahora en cuanto a la famosa y discutida reforma de la negociación colectiva, es algo que está sobre la mesa, son temas que hace falta ir modificando, ir cambiando para que esta situación de flexiseguridad o por lo menos este acercamiento a este modelo y a este concepto pueda ir implantándose entre nosotros. Y son cambios necesarios. Lo que necesita una empresa es tener capacidad para ir tomando decisiones por su propia cuenta en función de sus propias circunstancias tanto de personal, como económicas, como de actividad y para eso los convenios colectivos sectoriales, territoriales o estatales, deben de ser una herramienta de ayuda para la empresa, un marco de referencia que le tiene que ayudar a ser más competitiva y la empresa tiene que tener la suficiente capacidad para aprovechar de ese marco regulatorio y de convenios todo lo que necesite, pero también tiene que tener la libertad, bajo acuerdo y a veces con decisiones que están en la potestad organizativa del empresario para adaptarse a situaciones cambiantes y poder descolgarse libremente de aquellos acuerdos que pueda haber a nivel sectorial, territorial o estatal.
Solo una cuestión sobre asuntos políticos de la actualidad política porque hace años me dijo un empresario pues de la misma manera que los socios de la Real no son todos de un partido, los empresarios tampoco son todos de un partido político. Sin embargo uds. notan alguna presión de alguno para que se pronuncien. Lo digo porque ayer mismo a esta hora estaba Alfonso Alonso, del PP, y dijo me parece un poco sospechoso este no dijo compadreo, pero este apoyo de Adegi a Bildu. No se cómo lo interpretó.
Yo respeto las manifestaciones de todas las personas y cómo no de los agentes políticos pero del mismo modo pediría cierto respeto para asociaciones como Adegi que como bien decías y creo que hacías un buen simil, efectivamente nosotros representamos a un colectivo muy amplio y muy plural en muchos aspectos de la vida y entre otros el de las inclinaciones, o gustos políticos de cada cual. Y hay ámbitos en el que a nosotros nos resulta casi imposible pronunciarnos o hacer qué tipo de manifestaciones o gestiones. Nosotros lo hemos dicho por activa y por pasiva que somos una asociación empresarial que defiende y promueve los intereses empresariales, que por supuesto que tenemos una serie de peticiones de reclamaciones por el bien de la actividad empresarial, por el bien de la competitividad de nuestras empresas y a través de ellas por el bien del bienestar y de los niveles de empleo y de generación del valor del conjunto de las empresas de un territorio. Nosotros tenemos nuestro punto de vista, creemos que aportamos algo al bienestar de una comunidad, desde esa legitimidad, desde esa representatividad tenemos una serie de peticiones a favor de un marco regulatorio fiscal, a favor de unas infraestructuras, de la culminación de una serie de proyectos estratégicos que afectan directamente a la competitividad de nuestras empresas. Pero es que a partir de ahí nosotros difícilmente podemos entrar en las discusiones y en las negociaciones entre diferentes agentes políticos porque es algo que no nos corresponde y que nos es imposible hacer por la representación de un colectivo tan plural y diverso como el que contamos.
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