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La decisión política del consejero contraviene las competencias que las leyes otorgan a la Ertzaintza
Javier Núñez - Martes, 21 de Junio de 2011 - Actualizado a las 05:50h
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Efectivos de la Ertzaintza y de la Guardia Civil, en la pasada Vuelta al País Vasco. (ZIGOR ALKORTA)
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bilbao. Que la Vuelta regresara a tierras vascas era una prioridad tanto para el PSE como para el PP. Para socialistas y populares el hecho de que la ronda estatal volviera a carreteras vascas era todo un "síntoma de normalidad". Una vez certificado este regreso, ahora el consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares, va un paso más allá y su intención es que la Guardia Civil tenga un especial protagonismo en la primera de las dos etapas vascas de la Vuelta 2011, la que el 9 de septiembre unirá Noja y Bilbao. Ares quiere que agentes del instituto armado lleguen hasta Bilbao escoltando la carrera. Aunque también estarán presentes en la prueba efectivos de la Ertzaintza, para el responsable de Interior sería otro síntoma de normalidad el que la Guardia Civil escoltara la carrera por las carreteras vascas.
Toda prueba ciclista, y más la Vuelta, que junto a Tour y Giro conforma el trío de grandes rondas por etapas, conlleva un gran trabajo de infraestructura, en el que el tráfico es una pieza básica. Las carreteras deben estar expeditas para el paso de todo el entramado que supone una carrera de esta envergadura.
ceder competencias La competencia de tráfico en la CAV es exclusividad de la Dirección de Tráfico del Gobierno vasco y la Ertzaintza es quien la regula. Sin embargo, y según ha podido saber DEIA de fuentes conocedoras de este asunto, la intención de Rodolfo Ares es ceder o compartir esta competencia con la Guardia Civil durante esta primera etapa entre Noja y Bilbao. "Es una decisión política de Ares", señalan estas fuentes.
Según expertos del mundo del ciclismo, cuando una carrera toca a varias comunidades, lo habitual es que cada cuerpo policial se haga cargo de la seguridad donde le corresponde. Así, en esta etapa Noja-Bilbao, lo normal sería que la Guardia Civil se hiciera cargo de la carrera por carreteras cántabras, cediendo el testigo a la Ertzaintza en cuando la caravana entrara en la CAV. No obstante, y aunque la Policía vasca sí estará en la muga entre Cantabria y Euskadi para integrarse en la prueba, la intención de Ares es que la Guardia Civil llegue en ruta hasta la capital vizcaina. Una buena prueba de que se trata de una decisión política es que en la segunda etapa de la Vuelta en tierras vascas, Bilbao-Gasteiz, sería ya la Ertzaintza exclusivamente la encargada de la seguridad en la carretera. Queda claro que el interés del dirigente socialista es que se visualice la presencia de la Guardia Civil en Bilbao como parte importante de la ronda española.
Rodolfo Ares prima de este modo sus intereses políticos a los propios organizativos de la carrera. En la pasada edición de la Vuelta al País Vasco, la etapa entre Zumarraga y Lekunberri entraba y salía varias veces entre la CAV y Nafarroa. Cuando llegó por primera vez a carreteras navarras, se hizo cargo la Guardia Civil a quien cedió el testigo la Ertzaintza. Sin embargo, cuando la prueba retornó a la CAV, los agentes de la Benemérita no se retiraron. Quienes siguieron aquella etapa la recuerdan como un "caos" debido a que había demasiadas motos en la ruta.
La vuelta, prioridad Que la Vuelta transitara de nuevo por tierras vascas se había convertido en una prioridad para el Ejecutivo López. Un símbolo. Tras la toma de posesión en mayo de 2009, en julio de este mismo año, y con los votos de PSE, PP y UPyD, se aprobó una iniciativa presentada por los populares, por la que el Parlamento pedía a la Vuelta que regresara a Euskadi, "como una prueba de normalidad".
En septiembre de ese año 2009, la consejera de Cultura, Blanca Urgell, y el director de Deportes del Gobierno vasco, Patxi Mutiloa, se trasladaron a la salida de la etapa de la carrera, que comenzaba en Talavera, para entrevistarse con Javier Guillén, su director.
Fue una primera toma de contacto y, tras ella, todas las gestiones las llevó Patxi Mutiloa, que en agosto del pasado año cerró de forma definitiva las dos etapas vascas de la Vuelta 2011.
Esta carrera no tocaba carreteras de la CAV desde 1978. Entonces, las cuatro últimas etapas tenían como escenario Euskadi. El 12 de mayo se disputó la etapa Ampuero-Bilbao, que tuvo como ganador a Enrique Cima. Un día después se disputó la etapa entre Bilbao y Amurrio, en la que se impuso Bernard Hinault. El 14 de mayo se disputaba la última jornada de la ronda con una etapa divida en dos sectores. Por la mañana se disputó una prueba en línea entre Amurrio y Donostia, pero diversos sabotajes en la carretera hicieron que se neutralizarán 75 kilómetros. El ganador de la etapa fue Txomin Perurena. Por la tarde estaba prevista una contrarreloj en Donostia con la que ponía punto final a la Vuelta de 1978, pero el miedo a que se produjeran más sabotajes hizo que se suspendiera.
Ahora, 33 años después, el empeño político de socialistas y populares hace que la Vuelta regrese a tierras vascas y con la Guardia Civil.
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