Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
El ministro holandés de finanzas afirmó que no se descarta una suspensión de pagos parcial de la deuda
S. Martínez - Miércoles, 13 de Julio de 2011 - Actualizado a las 05:51h
votos
comentarios
BRUSELAS. Hasta ahora ningún dirigente europeo lo había dicho públicamente. Ayer fue el ministro holandés de finanzas, Jan Kees de Jager, quien confirmó que una suspensión de pagos parcial de la deuda de Grecia no se descarta y que es una de las varias opciones que los 17 ministros de la zona euro tienen dentro de la negociación de un segundo plan de rescate. "Hemos logrado romper un nudo muy difícil. Decir por un lado que queremos una participación sustancial del sector privado y por otra evitar un impago de la deuda parcial era contradictorio". "Ya no se excluye", añadió sobre la quiebra parcial.
Y es que ninguna de las medidas adoptadas hasta ahora ha conseguido devolver la calma a los mercados. Lo recordaba también ayer en un artículo de opinión en el diario alemán Frankfurter Allemaigne Zeitung, el presidente del Commerzbank, segundo banco más grande del país, Martin Blessing. En su opinión, aunque la quita sea una medida "dolorosa", visto el escaso resultado de las medidas aplicadas, será necesaria para evitar el contagio a otras economías como las de España, Italia, Irlanda o Portugal. Para el BCE, sin embargo, una solución de este tipo tendría consecuencias impredecibles y podría provocar un efecto dominó en el mercado como el creado tras la caída del banco estadounidense Lehman Brothers en 2008.
Si se llegara a acordar una quita, el presidente del BCE, Jean Claude Trichet, ya ha advertido que no aceptará deuda de países en bancarrota lo que podría ahogar todavía más la situación financiera del gobierno de Papandreu. En todo caso, no es la única solución para reducir la elevada deuda griega. Sobre la mesa también figura una extensión de los plazos de devolución y una reducción de los intereses para que Atenas pueda afrontar con más garantías este proceso, o una recompra de los bonos por parte del sector privado. Lo que está claro es que visto el empecinamiento de Alemania, Holanda, Austria o Finlandia, el sector privado también tendrá que pagar la factura de un nuevo rescate de Grecia. "No habrá ningún nuevo programa sin participación privada sustancial", recordó ayer Wolfgang Schäuble tras la reunión del Ecofin.
Por su parte, el comisario Rehn admitió que son "plenamente conscientes" de que están en una fase muy grave de la crisis de deuda "que exige una respuesta global y sistemática". De momento, a lo más que han llegado es a un compromiso para flexibilizar el actual fondo de rescate, de forma que puedan prolongar y abaratar los préstamos a los países que han recibido rescates en Europa.
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
21:58
21:56
21:43
21:31
21:25