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Cientos de personas, entre ellas el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, y el lehendakari, Patxi López, han abarrotado la iglesia de Donostia, donde esta tarde se han oficiado los funerales del político y abogado vasco Juan María Bandrés.
EFE - Sábado, 29 de Octubre de 2011 - Actualizado a las 20:37h
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El lehendakari, Patxi Lopez (c), junto al consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares (i), el consejero de Transportes, Iñaki Arriola (2d, detrás), y la consejera vasca, Gemma Zabaleta (d), acuden a la parroquia de San Vicente, en San Sebastián, a la misa funeral por el abogado y político Juan María Bandrés. (EFE/Juan Herrero. )
Vista:
La parroquia de San Vicente, situada en el
corazón de la Parte Vieja donostiarra, se ha quedado pequeña para
albergar a los amigos, compañeros y allegados de Bandrés, que han
querido acompañar a su familia en esta ceremonia religiosa.
Además de Jáuregui y López, a las honras fúnebres, oficiadas por el
párroco Félix Garitano, han acudido los consejeros del Gobierno vasco
Rodolfo Ares (Interior); Gemma Zabaleta (Empleo y Asuntos Sociales);
Blanca Urgell (Cultura), e Iñaki Arriola (Vivienda y Transportes).
Dirigentes socialistas como Txiki Benegas, Odón Elorza, Manuel Huertas, y
Ramón Etxezarreta, así como la ex presidenta del PP del País Vasco,
María San Gil, han sido otras personalidades que han asistido al
funeral, entre las que también se encontraban Kepa Aulestia, que fue
compañero de Bandrés en Euskadiko Ezkerra; el exconsejero vasco de
Cultura y profesor de la Universidad del País Vasco, Joseba Arregi, y el
escritor Felipe Juaristi.
Juan María Bandrés, fundador de Euskadiko Ezkerra (EE) y una de las
figuras clave en la transición en Euskadi, falleció ayer en su
domicilio del barrio de Gros, en Donostia, a los 79 años, tras una
grave enfermedad cerebral que padecía desde hace 14.
Su viuda, María Josefa Bengoechea, y sus dos hijos, Olivia y Jon,
velaron durante la jornada sus restos mortales en el Tanatorio de
Zorroaga de Donostia y atendieron la llegada de las numerosas
personalidades y ciudadanos que se acercaron a expresarles sus
condolencias.
Bandrés, cuyos restos han sido incinerados esta mañana, fue el único
presidente de (EE) hasta su integración en el Partido Socialista de
Euskadi en 1993, además de miembro del Consejo General Vasco (el
gobierno preautonmico) y varias veces diputado, senador, parlamentario
vasco y eurodiputado.
En octubre de 1997 sufrió un derrame cerebral y tuvo una larga estancia
en un hospital guipuzcoano especializado en daño cerebral, lo que
prácticaente le alejó de la vida pública.
El Consejo de Ministros le concedió ayer a título póstumo la Gran Cruz
de la Orden de Isabel la Católica "por su legado como legislador y
representante político de los vascos", que merece el reconocimiento de
toda la sociedad.
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