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Dejan la decisión sobre la exhumación del dictador en manos de la Iglesia y Rajoy
yuri álvarez - Miércoles, 30 de Noviembre de 2011 - Actualizado a las 05:39h
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Vista general del Valle de los Caídos, donde está enterrado el dictador. (EFE)
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bilbao. La posibilidad de que los restos de Francisco Franco sean exhumados del Valle de los Caídos es, desde ayer, más real que nunca. El informe que el ministro de la Presidencia en funciones, Ramón Jáuregui, encargó en mayo a una comisión de expertos para concretar las actuaciones a desarrollar en el mausoleo propone trasladar los restos del dictador al lugar donde su familia estime oportuno, siempre y cuando la Iglesia española así lo autorice y exista un consenso parlamentario que lo avale.
El principal argumento que maneja dicha comisión -formada por dos presidentes, un secretario y diez vocales- es que el Valle de los Caídos fue un monumento ideado para las miles de personas que fallecieron durante la Guerra Civil española, por lo que estiman "inadecuado" que los restos de Franco descansen allí cuando falleció 36 años después de terminar la guerra. "Es la única persona que está enterrada que no falleció en la guerra o con ocasión de la guerra", aseguró ayer Virgilio Zapatero, catedrático de Filosofía de Derecho, exrector de la Universidad de Alcalá de Henares y uno de los presidentes de la comisión de expertos, donde también ejerce dicho cargo el rector de la Universidad Rey Juan Carlos y catedrático de Derecho Constitucional Pedro José González-Trevijano, uno de los tres expertos que se ha postulado en contra de efectuar el traslado del cuerpo del dictador.
El motivo que aducen los tres especialistas es que este procedimiento escenificaría una forma de "tensionar" y "dividir" a la sociedad española, aún siendo conscientes, aseguran, del "carácter dictatorial del régimen". Donde sí se ha producido el consenso, aunque también han surgido dudas jurídicas sobre su encauzamiento, es en la necesidad de que la Iglesia española autorice la exhumación de los restos de Franco en un clima de consenso político, algo que deberá determinar el nuevo equipo de Gobierno de Mariano Rajoy, que tomará posesión de su cargo el próximo 22 de diciembre.
En cualquier caso, la comisión de expertos entiende imprescindible la aprobación de la Iglesia, ya que, según concluyen en el informe, cualquier autorización para el traslado del dictador deberá venir precedida del visto bueno de quien ostenta la autoridad competente de la Basílica donde, además de Franco, descansan los restos de casi 34.000 personas fallecidas durante la contienda española. "El objetivo de despojar de todo color político solo será posible si los enterramientos son, como estaba previsto en su origen, para los muertos de la guerra", apostilló Virgilio Zapatero.
En el caso de que los restos del dictador abandonen el Valle de los Caídos -algo que la familia nunca ha visto con buenos ojos-, la comisión de expertos propone convertir el monumento en un centro donde se explique "realmente" lo ocurrido desde una óptica alejada del partidismo y centrada en la dignificación de todas las víctimas. Además, se pretende llevar a cabo una obra en la explanada del monumento en la que se deje constancia de los fallecidos en la guerra con todos sus nombres y apellidos.
"Hay que crear un lugar para la meditación de carácter cívico y que se construya un centro de interpretación para explicar por qué se creó, quién lo creó, quiénes lo construyeron y quiénes están enterrados ahí", concluyó el presidente de la comisión antes de cifrar en 13 millones de euros el coste que tendrían todas las actuaciones previstas en el estudio.
En este contexto, dos de las principales dudas que planeaban sobre el informe final eran la posibilidad de exhumar también los restos de José Antonio Primo de Rivera y la de cambiar el nombre al histórico monumento. En el caso del fundador de la Falange, los expertos han justificado su continuidad en el Valle de los Caídos aduciendo que fue una de las personas que falleció durante la Guerra Civil -fue fusilado por el bando republicano el 20 de noviembre de 1936-, por lo que recomiendan mantenerlo en el mausoleo aunque sin ocupar un lugar destacado entre las víctimas. Sobre la segunda cuestión, la posibilidad de un cambio de nombre, los expertos recomiendan mantener su nomenclatura original para evitar dar pie a "mistificaciones".
Respecto a la petición que numerosos familiares de republicanos habían hecho llegar al Gobierno español para que les devolvieran los restos de sus seres queridos -al estar enterrados junto a Franco sin su consentimiento-, la comisión de expertos califica de "inviable" la posibilidad de desenterrar e identificar individualmente los restos de todos ellos debido, básicamente, al avanzado deterioro de las criptas. "Hemos consultado a especialistas y hemos visto toda la documentación gráfica sobre lo que hay en el interior de las criptas. Llegamos a la conclusión de que es prácticamente imposible la identificación de las víctimas", zanjó Zapatero.
reacciones políticas Tras conocerse los detalles del trabajo desarrollado durante los últimos cinco meses por el grupo de expertos, las reacciones políticas en una y otra dirección no se hicieron esperar durante toda la tarde ayer. Así, el ministro de Presidencia en funciones, Ramón Jáuregui, asumió en nombre de su partido las conclusiones extraídas por los especialistas e invitó al futuro presidente español, Mariano Rajoy, a no "enterrar en el cajón" las recomendaciones de la comisión.
"El futuro del Valle de los Caídos es un asunto pendiente para todos y una necesidad. No es un acto de sectarismo, es un acto de reconciliación y de justicia", advirtió Jáuregui, quien recordó al nuevo inquilino de La Moncloa que el Ministerio cuenta con una partida de cinco millones de euros anuales destinados a distintas políticas que fomenten la recuperación de la memoria histórica.
En esta misma línea se expresó el parlamentario de IU Gaspar Llamazares, quién se congratuló por la decisión de exhumar los restos de Franco. Sin embargo, matizó que, en su opinión, esta medida se queda corta, ya que los expertos no resuelven cómo convertir el mausoleo en un "verdadero espacio" de memoria democrática. "El informe contiene la aportación de algunos elementos positivos pero continúa sin despejar un buen número de dificultades y problemas que mantienen impedimentos claros para la recuperación del recinto", argumentó Llamazares.
Lejos de recoger el guante lanzado por Jáuregui, el Partido Popular abogó ayer por responder con su silencio al protagonismo que le ha otorgado la comisión de expertos en el futuro de los restos del dictador. Y es que el informe especifica que es necesario un consenso político que avale su traslado al lugar que estime oportuno la familia de Franco, que también optó por no posicionarse al respecto pese a que nunca ha ocultado su rechazo a esta medida.
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