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SANDRA ATUTXA - Sábado, 24 de Diciembre de 2011 - Actualizado a las 05:39h
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Loly de Juan, ya expresidenta del Metro, y su consejero delegado, Iñaki Prego, en su intervención anterior (J.M.M)
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BILBAO. La dirección de Metro Bilbao vuelve a cambiar de manos y lo hace envuelto en una nueva polémica. Es el tercer relevo del máximo responsable desde que en 2010 los nuevos gestores nombrados por el PSE tomaran las riendas del ferrocarril metropolitano. Primero fue Ernesto Gasco; luego, Loly de Juan; ahora, Txema Oleaga. Ayer mismo, el Consejo de Transportes de Bizkaia acordó el nombramiento de Oleaga, en sustitución a Loly de Juan, que dimitió tras descubrirse que una persona (cuya identidad no ha trascendido pero que las fuentes consultadas por DEIA sitúan en su círculo familiar) usaba el bono de metro gratuito e intransferible de que disponía. De Juan presentó su renuncia de forma "personal" e "irrevocable".
La que fuera durante cuatro años alcaldesa de Basauri no acudió al consejo celebrado por la mañana y presentó su dimisión a través de una escueta carta en la que no alegaba "ningún motivo", según afirmó el presidente del CTB, el también socialista Mikel Torres, que también señaló que se trata de "una decisión personal que nosotros acatamos, tal y como es su deseo".
La noticia corrió como la pólvora. En Basauri, localidad en la que Loly de Juan es concejala socialista, no se hablaba de otra cosa. Además, desde hace días el rumor de que un familiar de la presidenta del metro había intentado viajar en el suburbano con un bono intransferible de De Juan podía leerse en varios foros de internet. Pero fue ayer -con la dimisión sobre la mesa- cuando salieron a la luz las posibles razones que le han llevado a salir por la puerta de atrás. Las reacciones tampoco se hicieron esperar. Entre ellas, las de los sindicatos del metro, que calificaron el suceso de "muy grave". "No tenemos notificación oficial de los motivos, pero si eso se demuestra nos parece un hecho muy grave", advirtieron los representantes de los trabajadores.
El BONO DE LA DISCORDIA
El suceso se produjo el lunes en la estación de Indautxu. Según ha podido saber DEIA de fuentes de Metro Bilbao, una persona del entorno de Loly De Juan intentó viajar en el metro utilizando el bono anual de la presidenta. Pero no puedo entrar. El ticket se quedó atascado en la canceladora. En ese momento -al comprobar los problemas que sufría una de las usuarias de metro-, un supervisor de la estación acudió a ayudarla. El empleado solicitó a la mujer el carné de abonado para solucionarle el problema, pero esta le dijo que no lo llevaba encima.
Después, le pidió el documento de identidad y la mujer volvió a decirle que no lo llevaba. Fue entonces cuando, en un abrir y cerrar de ojos, la mujer se dio la vuelta y se marchó de la estación, dejando al empleado con la palabra en la boca. Pero la mayor de las sorpresas llegó cuando el supervisor comprobó que el ticket pertenecía al bono gratuito de la presidenta de Metro Bilbao, Loly de Juan. "Si lo que ha sucedido es cierto, es muy grave después de toda la basura que los políticos han echado sobre los trabajadores", indicó Rafa Valencia, del sindicato ELA. Desde LAB, Raúl Méndez dijo que hay que separar la dimisión de Loly de Juan de lo que está ocurriendo en el seno del suburbano. "Por un lado, está el suceso en sí, que es muy grave, y por otro, lo que está pasando a nivel laboral. Todas las mentiras que están soltando contra los empleados están saliendo poco a poco. Esperamos que el tiempo ponga a cada uno en su sitio", indicó.
En este sentido, José Luis Chacón, del sindicato independiente CIM, recordó las palabras en las que el lehendakari Patxi López se refería a los bonos gratuitos que utilizan los familiares de los empleados del metro. "Lo soltó como si eso supusiese un gasto elevadísimo a los vizcainos. Hay que medir las palabras. Los empleados tenemos nuestra tarjeta y luego corresponde también al cónyuge y a los hijos hasta los 23 años. A partir de ahí no tienen derechos. Viajamos gratis, pero sabemos cómo utilizar el bono y lo que no tenemos que hacer", indicó. De hecho, utilizar el bono indebidamente está recogido como falta grave dentro de la normativa interna. "A un trabajador de metro por dejar el bono le suspendieron 45 días de empleo y sueldo", recuerda.
"NUEVO IMPULSO"
Y entre rumores y polémicas llega un nuevo cambio. En relación al nuevo presidente, Mikel Torres destacó que Txema Oleaga es "una de las personas que mejor conoce" el metropolitano, gracias a su trayectoria en el Ayuntamiento de Bilbao "durante muchísimos años" y como miembro del CTB y del Consejo de Administración de Metro Bilbao. Por ello, confió en que su nombramiento vaya a dar "un nuevo impulso" a la empresa.
Otro cambio con el que los gestores del Metro Bilbao pretenden encarrilar un servicio que ha caído en una espiral de problemas técnicos, conflictos laborales y disputas políticas. El suburbano, transporte de calidad y orgullo para bilbainos y vizcainos, atraviesa su peor momento. La llegada a la viceconsejería de Transportes de Ernesto Gasco fue el inicio del periodo más negro para el metro vizcaino. Dos años después, la situación, lejos de mejorar, ha empeorado. Ahora deberá continuar con otro conductor, Txema Oleaga. El viaje de Loly de Juan ha llegado a su última estación.
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