Saltar al Contenido

Períodico de Deia Grupo Noticias
Real Madrid 90-93 Gescrap Bizkaia La crónica

Levántate y gana

El Gescrap Bizkaia recupera su mejor versión después del sonoro patinazo en Euroliga, vence en Madrid tras un sobresaliente partido de D'or Fischer y Aaron Jackson y vuelve a puestos de 'play-off'

Jon Larrauri - Lunes, 6 de Febrero de 2012 - Actualizado a las 05:40h

El base estadounidense del Gescrap Bizkaia (i) Aaron Jackson disputa un balón con el jugador del Real Madrid Sergio Rodríguez (d) durante el partido

El base estadounidense del Gescrap Bizkaia Aaron Jackson disputa un balón con el jugador del Real Madrid Sergio Rodríguez durante el partido (EFE)

Galería Noticia

Galería GALERÍA: El partido

  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente

BILBAO. Cualquier parecido con la realidad vivida el pasado miércoles en el duelo de Euroliga fue mera coincidencia. El nombre de los contendientes volvía a ser ayer el mismo, también el color de los uniformes, pero lo que latía debajo de ellos sufrió una mutación considerable. Ni rastro del Gescrap Bizkaia enclenque, timorato y carente de tensión del choque continental, ningún atisbo de pasividad, pérdida de papeles o de referentes desaparecidos en combate. Los hombres de negro recuperaron ayer sus señas de identidad, sus patrones de comportamiento deseables, la alegría y ciertas dosis de bendita locura que acompaña su juego en las grandes tardes y obligaron a hincar la rodilla al Real Madrid de la manera más meritoria, jugándole de tú a tú, intercambiando canastas a ritmo elevado, recogiendo la propuesta de partido abierto y sabiéndola llevar a terreno propio. En una de esas metamorfosis tan propias del equipo que entrena Fotis Katsikaris, los visitantes acertaron esta vez a la hora de meter palos en las ruedas del rival, impusieron a la contienda el ritmo que más les convenía y dominaron casi siempre el marcador, logrando una victoria de mérito -los blancos llevaban 26 partidos de temporada regular sin perder como locales- que permite que regresen al que debiera ser en teoría si hábitat natural: los puestos de play-off.

El de ayer fue, simple y llanamente, el mejor partido de los hombres de negro en el presente curso, el más completo y brillante debido a que todos los instrumentos compusieron una sinfonía perfecta, sin que nadie se saliera de la partitura interpretada ni desafinara. Cuerpo técnico y jugadores aprendieron la lección del miércoles e interiorizaron que sin intensidad no había nada que rascar ante un rival que castiga cada error a contraataque limpio. Partiendo de esa premisa, Katsikaris planteó un duelo mucho más enérgico y sus pupilos, con sed de venganza y el orgullo herido, respondieron a la perfección, sobre todo dos pilares que cuatro días atrás habían estado muy lejos de su mejor nivel: D'or Fischer y Aaron Jackson. El pívot ofreció una lección de baloncesto total. Anotó 19 puntos, capturó 10 rebotes, robó balones, repartió juego, obligó a los rivales a variar infinidad de tiros y siempre fue un pilar en el que sus compañeros pudieron apoyarse. Por su parte, el base jugó más vertical que nunca en la presente campaña, conectó con acierto con sus compañeros y estuvo mucho más pegajoso en labores de marcaje.

Coincidieron en el espacio y en el tiempo el Fischer más dominador y el Jackson más eléctrico y entre los dos -40 puntos y 60 de valoración entre ambos- dibujaron muchísimos minutos de baloncesto de alta escuela, más sublimes si cabe atendiendo a la identidad del rival. Con Aaron incomodando a los Sergios y D'or formando eclipses en las cercanías del aro, los de Laso perdieron dos de sus principales armas. Además, la sociedad también se entendió a la perfección en el otro aro, con el primero recuperando su versión más espídica y rompiendo cinturas a pares y el segundo haciendo gala de sus muelles y su privilegiada muñeca a cinco metros del aro. Además, nunca estuvieron solos, siempre tuvieron compinches dispuestos a unirse a la fiesta. Así, los 15 puntos de Kostas Vasileiadis sujetaron al equipo durante los dos primeros cuartos, la inteligencia al servicio del colectivo de Marko Banic y las tablas de Álex Mumbrú también aparecieron cuando fue necesario, y el resto aportó su granito de arena en labores con menos brillo. Esta vez siempre hubo muñecas dispuestas a asumir la responsabilidad. Solo así se entiende que un equipo sea capaz de meterle 33 puntos al Real Madrid en su feudo en un cuarto final.

Cambio radical Desde el salto inicial quedó claro que las reglas de la confrontación habían cambiado. El Gescrap Bizkaia no fue el cuadro endeble del miércoles sino que puso en liza un nivel de intensidad preciso para plantar batalla ante los anfitriones. Jackson no dio tanto aire a Sergio Rodríguez, D'or Fischer se creció ante las torres blancas, Vasileiadis engrasó su muñeca y el 11-19 fue toda una declaración de intenciones, aunque los anfitriones no tardaron en reaccionar para construir un parcial de 11-0 en poco más de tres minutos y pasar a dominar por 22-19. Ese segundo acto fue el peor de los bilbainos. Los minutos de refresco de la segunda unidad visitante no fueron todo lo positivos que se podían esperar, mientras que en el bando rival Llull, Begic y Pocius hicieron un trabajo notable. De todas maneras, el 36-35 al descanso invitaba al optimismo, más aún cuando en la reanudación Jackson se hizo con el control absoluto de lo que acontecía en cancha. Con el de Hartford llevando la batuta, Banic anotando con facilidad y Fischer creciéndose en la pintura, el Gescrap Bizkaia amagó con romper el partido (48-58 al término del tercer cuarto), pero un triple de Raúl López que se salió de dentro dio paso a la reacción de los anfitriones, que igualaron el duelo a 62 puntos ya dentro de los diez minutos finales.

Los compases decisivos fueron eléctricos, preciosos, jugados de poder a poder y sin tregua. Con alternativas para ambos equipos en el luminoso, fueron los de Katsikaris los que mejor entendieron lo que el partido necesitaba. Entre Jackson y Fischer convirtieron un 76-75 en un 76-81 a dos minutos del final y el Real Madrid se quedó sin capacidad de respuesta. El aro bilbaino estaba cerrado a cal y canto y en ataque mandaba el de Hartford, ya fuera enviando pases de alley-oop a su compatriota, asistiendo a Mumbrú para un triple o anotando de nueve metros en el último segundo de la posesión. El Gescrap se levantó y ganó.

1FISCHER, MVP El pívot estadounidense volvió por sus fueros, fue pieza clave en la victoria y acabó siendo el MVP de la jornada gracias a sus 19 puntos (8 de 11 en tiros de dos y 3 de 3 en libres), 10 rebotes, 4 asistencias y otros tantos robos de balón.

2FIN DE RACHA Hasta el encuentro de ayer, el Real Madrid acumulaba 26 partidos seguidos de Liga regular obteniendo la victoria en su feudo. Los 'hombres de negro' se encargaron de poner el contador a cero.

3Trifulca final El partido acabó con una tangana en la que se vieron inmersos, entre otros, Jackson, Singler, Hervelle y Mirotic y el Palacio gritó un lamentable "Jackson muérete".

votos comentarios

(?)

Herramientas de Contenido

Cargando comentarios...

Gracias por su comentario


Publicidad

LAS FOTOS CURIOSAS DE LOS LECTORES

Fotos curiosas: Multa

SAFARI FOTOGRÁFICO: Envíanos fotos curiosas y divertidas y lleváte un estupendo pack del Athletic

Envíanos un email con tus imágenes

EL JUGADOR Nº 12. PUBLICAREMOS AQUÍ TUS FOTOS

Rojiblancos en Cibeles

¿Cómo animas al Athletic? ¿Cuál es tu atuendo de la suerte? ¿Qué cuelgas en el balcón?

Envíanos un email con tus imágenes


";

Tu información local

Selecciona tu localidad

Busca las noticias de tu localidad

Las fotos de los lectores

Twitter-noticiasbizkai
Twiter-athletic+

Publicidad