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La Federación de Bizkaia de pelota tendrá la ayuda del psicólogo deportivo Aritz Olagoi durante este curso
El terapeuta, el presidente y el director técnico del ente debaten para DEIA su importancia
igor g. vico - Lunes, 20 de Febrero de 2012 - Actualizado a las 07:32h
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Juan Antonio López, presidente de la Federación de Bizkaia, Aritz Olagoi, psicólogo, y Xabier Santamaría, director técnico de la Federación (David de Haro)
Vista:
Juan Antonio López Villanueva, presidente de la Federación Vizcaina de Pelota Vasca, Xabier Santamaría, director técnico del ente y Aritz Olagoi, psicólogo deportivo, trabajarán el presente curso, además de los ámbitos físicos y técnicos, el aspecto mental de los pelotaris. Los tres debaten para DEIA la importancia de preparar a los deportistas y la novedad del proyecto.
Aunque no es nuevo que se prepare el aspecto psicológico en los deportistas de élite, vais a trabajar ese ámbito con aficionados y jóvenes.
Juan Antonio López: Hemos visto que en el mundo de la pelota el aspecto mental es vital. Hay pelotaris a nivel profesional que están un poco a ver lo que pasa en el frontón. No hay tácticas, no hay preparación, no saben cómo reaccionar en momentos puntuales... Por todo eso la psicología es fundamental. El camino del deportista tiene que ir por los aspectos físicos, técnicos y, por supuesto, mentales. Para mí, tener esa capacidad, como Nadal en el tenis o Aimar Olaizola en mano, es fundamental. Será de mucha ayuda para hacer un trabajo bueno con los chavales y dotarles de las herramientas necesarias.
Aritz Olagoi: Vemos que es una solución para esas cuestiones. Yo tengo un proyecto que es la página web kirolpsikologia.net en la que pongo todos los años en marcha una beca de psicología del deporte. Se puso Xabier en contacto con nosotros. En total fueron siete u ocho entrenadores los que la solicitaron. Analicé todas las propuestas y el proyecto y el interés de la Federación me llamó la atención y les concedimos la beca. Entiendo que la pelota, además de ser un deporte nuestro, tiene muchas cuestiones que mejorar. Durante muchos años se ha estado trabajando de una forma y creo que ha llegado el momento de modernizarla. Junto a la preparación física y técnica, tenemos la intención de trabajar el apartado mental junto a los pelotaris de Pilotagazte.
Xabier Santamaría: Nos llegó a la Federación la existencia de esta beca de asesoramiento gratuito durante un año para técnicos, pelotaris y jueces. Yo llevo cinco temporadas ya en la Federación y veo que cada vez se está trabajando mejor el aspecto físico y el técnico, mientras que el aspecto psicológico quedaba un poco cojo. Claro que para que un pelotari tenga una formación integral hay que trabajar también la mente. Puedes trabajar mucho física y técnicamente, pero que si eres débil mentalmente en el frontón, eres incapaz de explotar tus cualidades. Vi una opción para mejorar el proyecto de Pilotagazte con una herramienta novedosa en pelota. Fíjese, antes solo era comer chuletas y dar a la pelota, no había nada más y hace doce o trece años la Federación empezó a trabajar el físico.
J. A. L.: Decirle a los pelotaris que había que correr era una odisea.
X. S.: Empezamos a trabajar el aspecto físico y ya es hora de preparar el ámbito psicológico. Ya en el campo profesional, algún pelotari trabajó con un sofrólogo.
J. A. L.: Sí, Imanol Agirre, que era un pelotari excepcional, pero muchas veces perdía partidos que no debía perder.
X. S.: Físicamente, una máquina; técnicamente, muy bueno, pero le faltaba algo. Cuando mejor ha andado ha sido cuando estaba con el sofrólogo. Tenía 28 años y estuvo arriba.
J. A. L.: Trabajaba con el psicólogo en los partidos y él mismo le indicaba cómo tenía que jugar. Era su botillero. Le influyó en su tranquilidad en el juego.
El aspecto mental, sobre todo, influye en la manera de gestionar cada partido.
A. O.: Me suele gustar incidir en que el pelotari sienta que todo está bajo su control. Tanto su cuerpo como su mente. Y es importante analizar las cosas. Antes de salir a la cancha hay que tener unos objetivos, con los que es necesario saber qué vas a hacer, conocer al rival en sus aspectos más fuertes para evitarlos y en sus puntos más débiles para explotarlos. Y, sobre todo, tener claro qué quieres hacer en la cancha. Mi ideal es intentar ayudar a los deportistas a tener controlados los diferentes ámbitos de la competición.
X. S.: Muchas veces juegan contra rivales que, a priori, son superiores y llegan con miedo y no desarrollan su juego. Otras veces llegan confiados y al final pierden ese partido. Esas son las variables más importantes. Otras veces juegan con presión. A mí me gusta decirles que jueguen tal y como hacen en los entrenamientos, porque ellos entrenando juegan mucho, pero en la cancha les entra el miedo a vestirse de blanco. Incluso para paliar esto hemos hecho sesiones vestidos de blanco, para recrear situación de partido. Pero con eso no vale.
J. A. L.: Y es que, además del partido, está todo lo anterior. Está la táctica. Eso lo tienen que definir. Porque una persona, por ejemplo, cuando tiene unos exámenes y tiene todo estudiado, siempre sale mejor, más preparado. Falta eso. Lo previo.
X. S.: Es como el entrenamiento técnico, tienen que hacer mil ganchos para que salga uno bien. Tienen que recrear todas esas variables en los entrenamientos, para que luego en el frontón sepan responder.
A. O.: Cuando tú tienes claro lo que tienes que hacer en la cancha, tienes un plan de juego y sales con esa seguridad. Después puedes estar más acertado o no. Eso es lo que hace es aumentar la confianza del pelotari. Después se dan el resto de situaciones, pero lleva eso ganado. A nivel mental le lleva a estar donde tiene que estar.
X. S.: Y a desarrollar sus capacidades físicas. Si estás trabajado pero luego no crees que puedes llegar a superar al rival o sales bloqueado... No haces nada.
J. A. L.: Estamos hablando a nivel individual. Pero en parejas, hay pelotaris que a su compañero le hacen fracasar y otros que le hacen triunfar. Un delantero bueno para el zaguero es Pablo Berasaluze, es un delantero que hace que su zaguero desarrolle mucho su juego y le ayuda mucho. Sabe cuándo un pelotari pega, por lo que le hace disfrutar. Hay otros que no dejan jugar. Es fundamental la unión de fuerzas: que se animen, que se protejan...
X. S.: En aficionados se ve mucho.
El botillero puede ser la imagen más parecida a un entrenador o un psicólogo en la cancha, ¿qué opinión os merece su labor?
X. S.: Un botillero lo que tiene que hacer es tranquilizar al pelotari, porque para corregir errores ya están los entrenamientos. Tú en el entrenamiento tienes que enseñarle a hacer varias cosas, pero en el partido tienes que dejarle jugar.
A. O.: El botillero tiene que leer cómo se está sintiendo el pelotari al que está asesorando. Si está muy nervioso, tiene que intentar calmarle; si está demasiado acelerado, decirle que se relaje... Desde ese punto de vista, en el partido no se pueden corregir las cosas. Es necesario leer los estados de ánimo puntuales y, depende de las situaciones, asesorarle de una manera o de otra.
J. A. L.: Los botilleros no sé hasta qué punto influyen en la competición. Hay algunos que simplemente van a acompañar y no han hablado ni de táctica ni de nada. Si el botillero no ha hecho esa labor antes, cuesta hacerlo en el partido.
X. S.: Lo ideal es que sea alguien que conoce al pelotari, que esté día a día con él, pero que a la vez sepa cuál es su labor de botillero; tiene que diferenciar el trabajo de entrenador con el de botillero. No tiene que corregirle, porque puede poner más nervioso al pelotari. Algunos están más callados, otros son más habladores, pero eso depende del pelotari, porque a algunos les gusta que les aprieten y a otros que les dejen. Pero lo normal es que quieran jugar el tanto tranquilos y después les digan tres o cuatro palabras clave que les tranquilicen.
¿El paradigma pueden ser Aimar Olaizola y su hermano Asier?
X. S.: Puede ser. Yo cuando he hecho de botillero lo que les he dicho a los chavales es que recuerden todo el trabajo que han hecho durante todo el año para llegar donde están. Les hago recordar también otro campeonato en el que estén seguros para que se sientan con confianza.
J. A. L.. De todas formas el tema del botillero es relativo. Ningún otro deportista tiene botillero y expresan libremente su capacidad técnica, física y mental durante todo el partido. Por eso, no creo que sea fundamental. Lo fundamental es que ellos vayan preparados al partido. Que haya una persona en momentos clave mientras compites no sé hasta qué punto puede ser positivo o negativo. El trabajo tiene que ser antes. Tiene que estar ya en su cabeza.
A. O.: Para mí la clave es que el deportista llegue bien preparado a la competición. Hay momentos puntuales en los que el botillero te puede aportar algo extra, pero el deportista tiene que estar seguro de que llega bien preparado. El pelotari tiene que tomar conciencia de que él es el que va a tomar las decisiones en una cancha y que el que tiene que llegar bien preparado es él. No puede surgir una dependencia del botillero o del entrenador. Hay deportistas que en la primera entrevista me dicen que el que toma las decisiones en la competición es el entrenador. Eso es un error. Tú eres el que estás dentro de la cancha y eres el que tienes la voluntad de cambiarlo, no el técnico. Me hace gracia el caso del fútbol, el entrenador tiene la opción de influir en el juego a base de cambios, pero en el resto del partido está pegando gritos en la banda y nadie le escucha. Su influencia es muy limitada.
¿Cómo se valora un entrenamiento tan intangible?
A. O.: Es muy complicado. Las herramientas que tiene un psicólogo depende de la subjetividad del deportista. Porque es él el que te va a dar la información. La forma de recogerla es a base de cuestionarios, valores y puntuaciones de diversos puntos: concentración, capacidad de dominar el estrés, motivación, habilidad mental... Al inicio se hace un cuestionario de evaluación, luego se aplica el entrenamiento mental y después se vuelve a pasar ese mismo cuestionario para ver la evolución del pelotari.
¿Cómo vais a trabajar?
A. O.: Son varias técnicas, la más básica de todas y que muchas veces te sorprende, porque es fácil y no se usa, es la de el establecimiento de objetivos, para que el pelotari sepa lo que va a hacer y lo que va a trabajar. Y después, hay que ayudarles mediante entrevistas entre el psicólogo y el deportista para aprender a leer situaciones de partido, para aprender a relajarse en momentos de mucha tensión, enseñar rutinas.
X. S.: Tenemos pensado hacer rutinas tipo para el saque y el resto.
A. O.: También para los momentos entre tanto y tanto, para que el pelotari sepa manejar todo ese tiempo. El pelotari tiene que saber cómo afrontar cada eventualidad en el frontón. En deportes como el tenis, los deportistas no se secan entre tanto y tanto porque tengan sudor. Para Nadal es algo que entra dentro de su rutina de saque o resto. El va atrás, se seca e inmediatamente ya está pensando en lo que va a hacer en la siguiente situación si va a servir o cómo va a atacar. Eso se tiene con un control.
J. A. L.: De todos modos, aunque no sea del todo tangible, hemos podido observar muchas situaciones en las que el deportista ha trabajado con psicólogos y su rendimiento ha mejorado. Es el caso de Verdasco, el Betis de fútbol... E incluso con pelotaris hemos vivido cosas parecidas. Valorando el caso, ves el cambio y ves que de 20 pelotas francas que tiraban, ahora tiran cuatro y están más tranquilos. No tienen números, pero sí tienen resultados.
X. S.: En el caso de Bizkaia, por ejemplo, hay un pelotari que es Julen Altzelai, que estuvo en Añorga. Vino a estudiar a Derio y era un pelotari normal, pero para él la pelota lo es todo y ha mejorado muchísimo, porque él se creía que podía hacerlo y ojalá vaya a más. Él mismo se ha creado y demuestra que nada es imposible. Si no tienes ese pensamiento no llegas a nada.
A. O.: Todo parte de la base de que el deportista tiene un compromiso alto, sabiendo que si quieres llegar te tienes que machacar. Luego que llegues o no, no te lo asegura nadie. Y en el tema mental yo le doy mucha importancia a entrenar y competir. Hay gente que solo le gusta una cosa u otra. Yo les digo: Muchas veces lo importante no es el destino, sino disfrutar del camino, porque entonces el destino lo vas a disfrutar más.
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