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adrián legasa - Domingo, 16 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:38h
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ignacio fernández toxo Secretario general de CC.OO. cándido méndez Secretario general de UGT miguel borra Secretario general de CSIF (funcionarios)
bilbao. CC.OO. y UGT habían avisado de que la de ayer sería una movilización "histórica" y en lo que a afluencia hace referencia vieron cubiertas sus expectativas. Decenas de miles de personas de todo el Estado, más de 3.000 procedentes de la CAV, recorrieron las calles de Madrid contra la política de ajuste de Mariano Rajoy y para reclamar al Gobierno una consulta popular sobre las medidas de ahorro ya aprobadas y el posible rescate. La de ayer fue la primera gran movilización contra los recortes que tiene lugar tras el verano y un test para las centrales españolas de cara a la huelga general que amenazan con convocar antes de final de año.
Los dos principales sindicatos del Estado habían engrasado a fondo la maquinaria de cara a la cita de ayer, con el objetivo de lucir músculo y volver a entrar en la agenda del presidente del Gobierno y paliar así los efectos de la crisis de deuda sobre la sociedad. Apoyados por el resto de organizaciones adheridas a la Cumbre Social -en total estuvieron representadas en la marcha cerca de 150 organizaciones sindicales y sociales- CC.OO. y UGT realizaron una demostración de fuerza ante el Ejecutivo popular, que tuvo su apogeo a mediodía en la plaza de Colón, donde se juntaron las ocho columnas que partieron desde diversos puntos de la capital.
Las decenas de miles de participantes en las marchas -65.000, según el Gobierno-, cantaron consignas contra los recortes en los servicios públicos y en ayudas sociales bajo el lema ¡Quieren arruinar el país, hay que impedirlo! En algunas pancartas también se pedía la dimisión de Mariano Rajoy.
"haciendo daño" En el mitin ante los asistentes, el líder de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, acusó al presidente del Gobierno de estar "haciendo mucho daño" a los ciudadanos, y le exigió que escuche a aquellos que le piden un cambio de políticas. El dirigente sindical instó a Rajoy a dejar de dar "carta blanca a los mercados" y a convocar una consulta popular en la que los ciudadanos puedan escoger si quieren ser rescatados por los socios europeos o no. En este sentido Toxo recordó que el camino que han seguido otros países europeos anteriormente como Grecia o Portugal, donde ayer también tuvo lugar una gran protesta contra los recortes, no les ha llevado a salir de la crisis, sino "al suicidio".
En la misma línea, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, denunció que el Gobierno está aprovechando la crisis para "demoler y privatizar los servicios públicos", algo "inmoral" que el PP hace según Méndez para "facilitar negocios a sus allegados". El dirigente ugetista pidió a Mariano Rajoy que "escuche a los miles de ciudadanos que están hasta la coronilla". "Nunca en tan poco tiempo se había hecho tanto daño a la inmensa mayoría con tanta soberbia y malas artes", aseveró Méndez.
Como después de toda gran protesta surge la duda de cuál será el siguiente paso de las centrales españolas. Descartada la posibilidad de apoyar la huelga general convocada por ELA y LAB en Euskadi el día 26 de este mes como ocurrió en marzo, los líderes de CC.OO. y UGT tuvieron la oportunidad de tantear el ambiente entre sus afiliados y simpatizantes de cara a valorar la convocatoria de una huelga en el Estado en lo que queda de año. Según Toxo, todo dependerá "de cómo responda el Gobierno a este clamor popular". "La llave de la huelga general la tiene el presidente del Gobierno. A lo mejor es el desenlace inevitable", advirtió el secretario general de CC.OO. dejando claro que si no hay referéndum habrá otra huelga.
Algo similar ocurrió tras el primer gran tijeretazo de Rajoy a finales del pasado año. Los sindicatos pedían recuperar el diálogo social mientras el Gobierno de Rajoy seguía aplicando recortes sin contar con la opinión de las centrales, lo que llevó a la convocatoria del paro del 29 de marzo. Ayer mismo diversos líderes populares volvieron a referirse a la importancia de cumplir los compromisos adquiridos con Bruselas, lo que apunta a que tampoco en esta ocasión habrá feedback por parte del Gobierno.
De ser así, Rajoy se enfrentaría a su segunda huelga general en apenas medio año, lo que situaría a España a las puertas de la peligrosa dinámica social de conflicto vivida en países intervenidos como Grecia. Un sindicato minoritario, la CGT, ya ha convocado huelga general el día 31 de octubre y pidió ayer a CC.OO. y UGT que se sumen a la protesta.
No obstante, las propias organizaciones sindicales son conscientes del desgaste que les puede suponer llamar al paro general dos veces en apenas seis meses. En este sentido Dámaso Casado, líder de UGT-Euskadi, ya ha advertido de que la huelga no es el camino más satisfactorio ya que puede traer consecuencias sociales más profundas, si bien no renuncia a ella si Rajoy no cambia su hoja de ruta.
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