Saltar al Contenido

Períodico de Deia
Fábricas en tela de Juicio

Las verdaderas 'fashion victims'

"Miles de personas arriesgan sus vidas fabricando ropa para Europa y EE.UU.", denuncia Setem

Arantza Rodríguez - Domingo, 23 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:39h

  • Mail
  • Meneame
  • Tuenti
Efectivos de un equipo de rescate portan el cadáver de uno de los cerca de 300 trabajadores fallecidos en el incendio de una fábrica de ropa el pasado día 12 en Pakistán.

Efectivos de un equipo de rescate portan el cadáver de uno de los cerca de 300 trabajadores fallecidos en el incendio de una fábrica de ropa el pasado día 12 en Pakistán. (AFP)

Galería Noticia

Bilbao

MÁS que coser y cantar, lo que hacen en multitud de fábricas esparcidas por medio mundo es coser y callar. Y a veces para siempre, víctimas de un siniestro azuzado por las nulas medidas de seguridad. Algo así sucedió la semana pasada en Pakistán, donde cerca de 300 trabajadores fallecieron en el incendio de una nave. Algunos ni siquiera tenían contrato, lo que dificultó su identificación. No se trata de un caso aislado. "Solo existía una salida de emergencia, la mayoría de las ventanas tenían barrotes y las escaleras estaban bloqueadas. Este hecho es un denominador común de la industria textil. Miles de personas arriesgan sus vidas a diario fabricando ropa para Europa y EE.UU.", denuncia Iratxe Arteagoitia, técnica de sensibilización de la ONG Setem.

Sueldos irrisorios, jornadas maratonianas, abusos... Quienes trabajan en estas precarias condiciones no solo confeccionan prendas de baratillo. También de primeras marcas internacionales, que dicen operar bajo un código de buena conducta, pero no controlan adecuadamente su cadena de suministro, cada vez más larga. "Las empresas subcontratan a fábricas que a su vez subcontratan a otras y así hasta encontrarnos a mujeres y niños que trabajan en casa sin contrato, por lo que no pueden exigir sus derechos", explican desde Setem.

A veces las grandes firmas urgen en los plazos de entrega y los últimos eslabones sufren las consecuencias. "Tras la presión internacional durante las olimpiadas de Pekín, Nike -patrocinador de las olimpiadas de 2008- accedió a pagar un millón de dólares por horas extras impagadas a casi 4.500 trabajadores de Indonesia", pone como ejemplo Arteagoitia, quien coordina en Euskadi la Campaña Ropa Limpia. Una red internacional de ONG, sindicatos y organizaciones de consumidores que trabaja para mejorar las condiciones laborales en la industria textil.

Aunque algunos apenas han tenido repercusión mediática, la retahíla de siniestros en el sector no tiene fin. Bangladesh, por ejemplo, ha sido "foco de continuas catástrofes laborales". Entre ellas, tres incendios registrados en los últimos años en otras tantas fábricas en los que murieron casi 130 personas y un centenar resultaron heridas. Diez de los fallecidos eran niños. Y es solo un botón de muestra. "Otro caso de falta de seguridad es el hundimiento de la fábrica Spectrum, en las afueras de Dhaka, en 2005. El edificio se derrumbó, causando la muerte a 64 personas y heridas a más de 70, porque el dueño decidió añadir un piso a las cuatro plantas. Fue el primer caso donde se establecieron indemnizaciones a los trabajadores", subraya la portavoz de Setem.

Uso de sustancias tóxicas

"Compramos miles de prendas a diario y no perjudican la salud"

Tal y como denuncia Greenpeace en una reciente investigación, denominada Trapos Sucios, existen sustancias químicas peligrosas, como los nonilfenol etoxilatos, en prendas de vestir de importantes marcas, que son liberadas a los ríos de todo el mundo durante su lavado. Según estiman, en 2010 se podrían haber vertido más de 100 toneladas de este tóxico, prohibido en la UE, a las aguas españolas.

Llegado a este punto, cabe preguntarse si en Euskadi se vende ropa fabricada con materiales que puedan perjudicar la salud. "Controles férreos no hay, pero tampoco hay que pensar que todo puede tener una cierta contaminación que perjudique la salud", avanza Koldo Nabaskues, presidente de la Organización vasca de consumidores y usuarios, que también forma parte de la Campaña Ropa Limpia.

Tras recordar el caso de las botas contaminadas con dimetilfumarato, que "fueron retiradas al producir alteraciones importantes en la piel", Nabaskues explica que "el sistema de autocontrol de los importadores les obliga a que los productos tengan la calidad adecuada". De hecho, dice, "compramos todos los días miles de prendas y no se conocen problemas para la salud. Otra cosa es que hayan sido fabricadas en las condiciones que estamos permanentemente denunciando".

votos comentarios
  • Mail
  • Meneame
  • Tuenti

Herramientas de Contenido

Cargando comentarios...

Gracias por su comentario


Publicidad


Tu información local

Selecciona tu localidad

Busca las noticias de tu localidad

Twitter-noticiasbizkai
Twiter-athletic+

Publicidad