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e. press - Domingo, 23 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:39h
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De la Peña, el pasado 6 de septiembre, en una videoconferencia con la Universidad Menéndez Pelayo. (Foto: efe)
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santander. El erudito y escritor Ernesto de la Peña, distinguido el pasado 6 de septiembre con el XXVI Premio internacional Menéndez Pelayo, falleció cuatro días después en Ciudad de México, según informó la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). El rector de la UIMP, Salvador Ordóñez y su equipo de gobierno lamentan profundamente la pérdida de Ernesto de la Peña, un intelectual en el más amplio sentido de la palabra y "de curiosidad sin límites". "Ha muerto Ernesto de la Peña. Las letras mexicanas, la patria de la ñ, están de luto: pierden a uno de sus mayores estudiosos", anunció en su cuenta de Twitter la presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Consuelo Sáizar.
La UIMP recuerda en un comunicado que De la Peña obtuvo el Premio Menéndez Pelayo por su "humanismo" y "por su preocupación por la transmisión del saber", galardón que recibió desde el Colegio de México (COLMEX), en un acto muy emotivo en el que estuvo presente por medio de videoconferencia. De la Peña no había podido viajar a Santander, donde se celebró la ceremonia, debido a su delicado estado de salud.
El rector de la UIMP hizo votos por que este galardón se conceda "siempre con tanta justicia y seriedad" y resaltó la faceta de "gran ensayista, relevante cuentista, poeta y filólogo" del premiado. La larga trayectoria profesional de De la Peña fue glosada por Jaime Labastida, director de la Academia Mexicana de la Lengua, durante la cita académica, y le calificó de "monstruo de la naturaleza, un portento y un prodigio", en referencia a su conocimiento de 33 idiomas.
Según los intelectuales que le trataron, el escritor y políglota mexicano recientemente fallecido era un "sabio" y un "alto exponente" de la cultura hispana. Víctor García de la Concha, anterior premiado y actual director del Instituto Cervantes, le definió como "verdadero y gran divulgador".
En sus palabras de agradecimiento desde su país natal, De la Peña se mostró muy honrado de recibir un premio que lleva el nombre de Don Marcelino Menéndez Pelayo, cuya labor, dijo, "aún hoy en día sigue siendo imprescindible".
Ernesto de la Peña (Ciudad de México, 1927) estudió Letras Clásicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se instruyó también sobre los filósofos presocráticos, la filosofía de la ciencia, lengua y literatura rusa, árabe, sánscrito y lingüística indoeuropea. De manera independiente estudió lenguas occidentales y orientales y, a lo largo de toda su vida, se dedicó intensamente al estudio de la Biblia.
difusión cultural De la Peña fue traductor oficial de la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, fue miembro del Consejo de la Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes y, tanto en televisión como en radio, desarrolló una importante labor de difusión cultural, transmitiendo glosas y reflexiones de contenido literario, musical, histórico, filosófico y teológico. Además, fue el único mexicano que colaboró en la Enciclopedia Dantesca y miembro de número de la Academia Mexicana de la Lengua. En 2003 fue distinguido con el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el campo de la lingüística, en 2007 recibió la Medalla de Oro de Bellas Artes y en 2010 fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Cultural José Pagés Llergo.
Entre las obras que publicó se encuentran Las estratagemas de Dios, Las máquinas espirituales, El indeseable caso de Borelli, Mineralogía para intrusos o Palabras para el desencuentro. El erudito mexicano tradujo del original griego al español los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan y, entre otros ensayos, cabe destacar Las controversias de la fe, El centro sin orilla, La rosa transfigurada, Don Quijote: La sinrazón sospechosa, Castillos para Homero y Kautilya o el Estado como Mandala.
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