Publicidad
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
Uno de los realojados, al parecer, causó lesiones a la regente del bar La Frontera
J. Jobajuria - Jueves, 27 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:37h
votos
comentarios
La familia conflictiva residen en el segundo piso de esta casa de Etxebarri. (FOTO: JOBAJURIA)
Vista:
Etxebarri. El Ayuntamiento de Etxebarri aprobó por unanimidad el martes una declaración institucional en la que condena la "violencia" esgrimida por parte de uno de los miembros de la familia conflictiva realojada en el número 8 de la calle Lezama Leguizamon a una de las dos regentes del bar La Frontera, ubicado en los bajos de la casa. Los hechos ocurrieron el 14 de agosto, cuando el patriarca de la familia agredió a una de sus vecinas tras mantener una riña después de intentar llevarse la cerradura de la puerta.
"Tras esta circunstancia y, presuntamente, ese mismo vecino inició un incendio en los aledaños del edificio que, si no llega a ser por la rápida intervención de la Policía Local y los bomberos, podía haber supuesto mayores desgracias", asegura el texto leído en el pleno municipal y suscrito por todos los partidos. Los políticos lamentaron que, aunque esta quizá haya sido la agresión más grave que acabó con la vecina atendida por los sanitarios y los bomberos apagando el incendio, no ha sido la única vez que Asun y Beatriz han sido objeto de las iras de los ahora residentes en la calle Larrazabal de Basauri.
Por este motivo, invitan a "todas las administraciones y entidades implicadas a reflexionar y mediar en la prevención de este tipo de conflictos convivenciales para que no degeneren en situaciones dramáticas e insostenibles".
El caso aún está en los tribunales, ya que, aunque la jueza del Juzgado de Primera Instancia de Bilbao puso fecha al desalojo de la familia conflictiva para el 12 de noviembre, las vecinas y el grupo de apoyo de amigos y clientes que se ha formado a su alrededor mantienen el pulso con el propietario de la casa acusado de mobbing inmobiliario. A él le imputan el haber elegido a estos molestos vecinos para "hacer la vida imposible" a las dos hermanas que pagan una renta antigua por su residencia y el bar. Por el momento, se desconoce cuándo se hará pública la sentencia del caso.
Aunque aún se aprecian rastros del conato de incendio, lo cierto es que a estas dos vecinas les ha cambiado la cara desde que hace unas semanas la familia realojada se mudara. "Ahora podemos dormir", relatan contentas, después de innumerables noches en vela tras la llegada de esta familia en abril de 2010.
Publicidad
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad