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Períodico de Deia
el primer derbi de la temporada

¿De qué equipo será Naia?

Apenas dos meses y medio después de nacer, sus padres vuelven a separar emociones ante el derbi

arkaitz aramendia - Viernes, 28 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:38h

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Oskar y Amaia posan con su hija Naia a las puertas de un nuevo derbi entre Real y Athletic.

Oskar y Amaia posan con su hija Naia a las puertas de un nuevo derbi entre Real y Athletic. (David de Haro)

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Apenas dos meses y medio después de ver la luz, Naia, hija de Oskar y Amaia, bilbaino él y donostiarra ella -afincados en Bilbao-, se encuentra ante su primer derbi. Sin ser consciente aún de lo que tamaña cita significa para sus progenitores, socio acérrimo del Athletic su aita; insaciable aficionada txuri-urdin su ama, la pequeña joya de esta futbolera familia separada por el amor a distintos colores, pero unida por un innegociable respeto al fair-play, vivirá el encuentro de mañana acompañada por su padre Oskar, quien admite en tono distendido que "este año me dejan en casa porque últimamente le ha ido bien al Athletic cuando he ido a Anoeta, así que tendré que verlo por televisión".

Y es que, los dos carnés de la Real para presenciar el envite pertenecen a la familia de Amaia, cuyo padre no está por la labor de ceder esta vez tan preciado tesoro, ya que según apunta la propia Amaia, "el jueves tuvo un reconocimiento por parte de la Real al cumplir 50 años como socio y quiere ver este derbi en el campo, así que yo iré con el otro carné y Oskar se quedará esta vez con Naia". Una circunstancia que permitirá a Oskar, quien regresa de Serbia esta misma noche tras un viaje por motivos laborales, vivir el derbi en Donostia en compañía de su hija. "El plan es celebrar el cumpleaños de la abuela de mi mujer allí, que cumple 90 años, y por la noche ver el partido en casa, esperando a que volvamos a ganarles como el año pasado", señala el propio Oskar, quien añade al respecto que "el Athletic llega en una situación parecida a la de la temporada pasada y con aquella victoria en Anoeta iniciamos una racha muy buena de resultados, así que ojalá que se repita la historia. Así que con un 1-2 me vuelvo a conformar".

Un hipotético resultado sobre el que no quiere ni oír hablar Amaia, quien apunta que "la Real está bien en Anoeta, así que me decanto por un 2-0. A ver si ganamos este año y lo hacemos bien, aunque cuando vamos ganando es cuando más nervios entran por miedo a una posible remontada". Temor que se ve incrementado en ambos lados, debido a unos piques que se repiten derbi tras derbi. "Aunque ahora menos, los amigos de Oskar siempre me han picado bastante desde que llegué a Bilbao. Además, en mi despedida de soltera me obligaron a ponerme la camiseta del Athletic, ir a la peña que hay en el Casco Viejo y no me metieron en el museo del Athletic porque no coincidieron los horarios", señala Amaia, quien admite en relación a Naia que "todavía no he querido comprarle la camiseta de la Real para no iniciar la guerra, aunque tendré que hacerlo pronto, ya que desde el otro lado también le comprarán la del Athletic y tendrá que tener las dos".

Un sentimiento de apego hacia uno de los dos equipos por el que también luchará Oskar: "No tendremos ninguna guerra porque sea de un equipo o de otro, ella elegirá, pero yo claro que también haré todo lo posible para que acabe siendo socia del Athletic". Algo que llevará su tiempo y cuyos frutos se recogerán en un futuro que asoma muy alejado del derbi de mañana, que Oskar y Amaia verán separados después de haber presenciado en Anoeta un buen número de ellos, en los que el padre de Naia reconoce que nunca ha tenido ningún problema por lucir la camiseta del Athletic o "mostrar alegría en los goles" rojiblancos, pues "el ambiente suele ser espectacular y yo tampoco soy ningún hooligan. Es más, como mi mujer dispone a veces de los dos carnés de sus padres, he ido varias veces a Anoeta a ver partidos en los que no jugaba el Athletic".

una experiencia en san mamés Amaia, por su parte, también recuerda su única experiencia en San Mamés, en el derbi correspondiente a la vigésima jornada de la Liga 2002-03, al que la Real, a la postre subcampeona, llegaba invicta. "Coseguí entrar en el último momento a través de la reventa y resulté gafe. Perdimos 3-0 y ya no he vuelto a ir. Además, me gusta ver los partidos de la Real en Anoeta, con nuestra gente y apoyando al máximo al equipo".

Así, con ambos calentando motores aún para vivir al máximo el duelo de mañana, envuelto una vez más por la gran expectación que acompaña a cada derbi, y con Naia a la espera de regalos que ayuden a forjar sus sentimientos balompédicos, Oskar y Amaia volverán a sumergirse en una nueva cita con sus respectivos e incondicionales colores. Dos pasiones, no siempre excluyentes la una de la otra, que presidirán un nuevo y atractivo derbi, el primero antes de la futura resolución del gran dilema que pende sobre Naia.

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