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Hace once años que el Athletic no logra dos triunfos seguidos en Anoeta, aunque en la presente década la Real solo ha conseguido tres victorias
Unai Muñoz - Sábado, 29 de Septiembre de 2012 - Actualizado a las 05:39h
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Marcelo Bielsa pide atención a sus jugadores durante el derbi del año pasado en el que el Athletic se impuso 1-2 a la Real Sociedad. (Rubén Plaza)
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BILBAO. Dice el tópico que las estadísticas en el fútbol están para romperse. Y a esto se tienen que agarrar hoy los hombres de Marcelo Bielsa ante la Real Sociedad. Los rojiblancos vuelven a Anoeta, estadio que el año pasado supuso un punto de inflexión en la trayectoria de los leones, pero que no es la mejor salida en números para el Athletic. De hecho, solo en una ocasión los bilbainos han encarrilado dos victorias seguidas a domicilio desde que el equipo txuri-urdin cerró el viejo Atotxa.
Fue hace once años, en la primera jornada de la temporada 2001/02, cuando el once entrenado en aquel momento por Jupp Heynckes se impuso 1-3 a los guipuzcoanos, con dos goles de Urzaiz y uno de Tiko. Un triunfo que estuvo precedido un año antes por un 0-2 en el marcador. Era la primera vez que los rojiblancos ganaban un cara a cara contra la Real sobre el césped de Anoeta, campo en el que no habían pasado del empate desde su inauguración. Un doblete de Joseba Etxeberria, que, como era habitual por aquel momento, fue recibido entre silbidos por la afición donostiarra. No con tanta beligerancia como en su debut en un derbi con la camiseta del Athletic, pero sí con cierta crispación.
Aunque a los de Ibaigane les ha costado enlazar dos victorias seguidas ante el eterno rival lejos de La Catedral, en lo que va de siglo, los números entre bilbainos y donostiarras se han equilibrado. El equipo txuri-urdin únicamente ha ganado como local tres de los nueve últimos derbis disputados desde 2000, el primero de ellos en el curso 2002-2003 por un 4-2 con dos tantos de Nihat, Karpin y Kovacevic, y dos goles de Gurpegi, por parte de los rojiblancos. Además, el conjunto realista venció en la temporada 2004-2005 por 3-2 -dos de Nihat y Gabilondo, que posteriormente vestiría la camiseta rojiblanca) y hace dos temporadas por 2-0 (Xabi Prieto, de penalti, y San José, en propia puerta).
Pero hay que quedarse con el 2 de octubre del pasado año, que puede marcar tendencia. Fernando Llorente adelantó al Athletic, Íñigo Martínez empató para la Real con un golazo casi desde el centro del campo que sorprendió al lesionado Gorka Iraizoz y de nuevo el de Rincón de Soto puso ese 1-2 que relanzó la trayectoria del conjunto bilbaino tras un dubitativo arranque del entrenador argentino al frente del Athletic.
los años negros de atotxa Si los números del Athletic en Anoeta no son del todo malos desde que arrancó el siglo XXI, en Atotxa era otro cantar. Los rojiblancos se despidieron en un derbi del viejo estadio cayendo por la mínima, algo que se convirtió en rutina en el pasado. Solo en la década de los ochenta, cuando los leones lograron tres victorias en la bombonera donostiarra, se estabilizó la racha de derrotas. El punto álgido de la época para los rojiblancos fueron los años 84 y 85, donde enlazaron dos triunfos consecutivos. Con Javier Clemente como entrenador, los bilbainos se impusieron primero por 0-1, con gol de Argote, y, doce meses después, por 1-2, gracias a un tanto en propia puerta de Larrañaga y Salinas, que dio la puntilla a los guipuzcoanos.
Unas alegrías que chocan con lo vivido durante décadas por los leones en el fortín de Atotxa. De hecho, durante catorce años (desde 1968 hasta 1982) todas las visitas de los bilbainos a la capital guipuzcoana se saldaron con derrota. Una trayectoria negativa que la frenó el Athletic del doblete con un empate a uno, con goles de Uralde y Dani.
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