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Las bodegas de Bizkaia ultiman esta semana la vendimia, que mantiene la cantidad de uva recogida
Sandra Atutxa - Sábado, 6 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:38h
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Un joven, en plena vendimia de uva para la elaboración de txakoli perteneciente a la bodega Doniene Gorrondona de Bakio. (Juan Lazkano)
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Bilbao. El txakoli de la cosecha 2012 será de una calidad excelente. Así lo auguran los productores que en estos momentos se encuentran sumergidos en la delicada recogida de la uva, materia prima de este caldo dorado. "Los controles que hemos realizado dan muy buenos resultados, estamos muy contentos con la uva que estamos recogiendo. Este año el vino será de una calidad óptima, tan buena o más que el año pasado", explica Itziar Insausti, una de las responsables del txakoli Doniene Gorrondona de Bakio. Aunque todavía quedan varios meses hasta que los consumidores puedan degustarlo, todo apunta a que el vino blanco de esta cosecha volverá a cautivar los paladares más exigentes. El caldo vasco de la cosecha 2012 contará con el equilibrio de acidez y la graduación de alcohol perfectas, además de esa esencia que cada productor logra obtener de su txakoli para convertirlo en un producto diferente, único en el mundo. "En esta época de crisis no nos podemos conformar con lograr un buen vino, si por algo nos compran y triunfamos es porque somos diferentes", comenta Itziar Insausti.
Alrededor del 20 de septiembre comenzaron las labores de vendimia en Bizkaia, centradas fundamentalmente en las variedades foráneas -riesling, chardonnay, sauvignon blanc...- y en la mune mahatsa, ya que esta clase de uva madura antes que la autóctona hondarrabi zuri.
Es en otoño cuando los racimos llegan al punto perfecto de maduración y se realiza la vendimia. Será en los próximos días cuando culmine una campaña claramente marcada por la sequía que ha padecido el territorio histórico durante todo el verano. No obstante, son los meses de abril y mayo cuando se define la cepa, y por lo tanto, es clave el clima en esos meses para el desarrollo, crecimiento y maduración del fruto. "El tiempo fue bueno, con muchos contrastes de temperatura", apuntan los productores.
Los bodegueros tratan de lograr un equilibrio entre los azúcares y la acidez de los racimos, los cuales han madurado durante todo el verano. En el sabor también influye cómo y dónde se cultiva la uva, y de ahí que cada vinicultor sea el más adecuado para decidir cuándo se inicia su recogida. Por lo tanto, el comienzo de la recolecta depende de cada bodega, de la orientación de las hectáreas así como de la variedad del txakoli. Roberto Uriondo, de la bodega Uriondo de Zaratamo, realizó la vendimia la segunda semana de septiembre. "En general ha sido un año con un buen clima, pero en Bizkaia, por su orografía, es muy cambiante. No es lo mismo el cuidado en un viñedo de la zona de costa, que de una de interior. De todos modos, en nuestro caso, en Zaratamo, contamos con un microclima que nos favorece y que, como este año, nos ha permitido realizar la recolecta en septiembre sin tener que esperar al mes de octubre", cuenta Uriondo. El buen clima de septiembre, sin un excesivo calor, pero con días secos, le permitieron realizar la recogida del fruto de una manera "relajada, sin prisas". "De lo que se trata es de que el proceso sea ágil, pero eso no implica tener que correr. Tan importante como la elaboración es la recogida de la uva. El tiempo nos acompañó, los días fueron secos y eso ayudó a que en algo más de una semana tuviésemos toda la uva en la bodega para comenzar con el proceso de elaboración", relata el responsable de la bodega de Zaratamo.
Algunos productores prefieren iniciar la recolecta más tarde, la primera semana de octubre. Este es el caso de la bodega vizcaina Doniene Gorrondona. "Lo hacemos por etapas. La uva que nos interesa para una clase de txakoli, y requiere de un fruto más maduro, lo recogemos más tarde; el otro, unos días antes. En total, calculamos que la vendimia durará unos diez días", explica Itziar Insausti. Generalmente aprovechan el clima actual -mañanas frías y días soleados- para lograr "una maduración muy completa del fruto" y así conseguir el txakoli deseado. "Ha hecho calor, pero tampoco han sido temperaturas muy altas, los viñedos maduros aguantan muy bien el calor y la uva se ha madurado muy bien, fundamentalmente la que está ubicada en zonas muy soleadas", describe Alfredo Egia de la bodega Egia Enea de Balmaseda.
importancia del clima Aunque el clima seco no perjudicará al sabor ni a las características diferenciadoras del txakoli 2012, los avatares meteorológicos parece que sí serán determinantes en la cifra final de kilos de uva que se recogerán en las bodegas adheridas en el Consejo Regulador de Bizkaiko Txakolina. La consecuencia ha sido un rendimiento por hectárea ligeramente menor que en el obtenido el año pasado, si bien el volumen total será similar al obtenido en 2011. Concretamente, la pasada cosecha de txakoli en Bizkaia fue 1.642.907 litros, lo que supuso un incremento del 40,37 por ciento respecto a lo elaborado en la campaña anterior. "Este año, aunque la cantidad de uva está siendo menor, las nuevas hectáreas de terreno que se han sumado equilibrarán el volumen de litros", explicó el secretario técnico del Consejo regulador de Bizkaiko Txakolina, Antxon Txapartegi. Además, el fruto se encuentra en un excelente estado sanitario: "La sequía ha servido para llevar un mayor control de las plagas de hongos, un problema que puede deteriorar la cosecha". En menos de dos semanas la uva ya transformada en mosto fermentará en las barricas de la bodega para convertirse en ese vino joven, afrutado y con matices
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