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No pudo acercarse por 'La Risa de Bilbao' en 2011 y ha repetido asistencia con su colega Alfonso Azpiri, presentando su libro de terror-humor sobre Frankenstein, tras su estreno con Drácula. Es benévolo con casi todo, menos con los codiciosos que manipulan la economía
Cristina M. Sacristán - Sábado, 6 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:40h
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Aunque lo pasa mal cuando el Athletic pierde, Forges sabe reírse de las crisis. Ayer reivindicó con una sonrisa la justicia en esta charla en El Arenal bilbaino. (Foto: juan lazkano)
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BILBAO. Es muy difícil que una entrevista con Forges sea aburrida. Este madrileño de impensables 70 años es tan cercano, inteligente y divertido que charlar con él es como tomar algo con un amigo, como un rato de spa. Impagables sus recuerdos de su mujer embarazadísima lanzando un penalti a El Chopo. A pesar de su largo curriculum de trabajos en diversos medios de comunicación, películas, series y libros, afirma que es "muy malo dibujando" y sólo se pone serio al hablar de Haití y otros pueblos oprimidos, y de las injusticias en general. Ayer presentó con Alfonso Azpiri su curioso maridaje. "Alfonso dibuja lo que es el cómic, digamos en serio, y yo hago los monstruos", retrata Forges.
Divertido, ¿no?
Es muy divertido hacerlo. Y el resultado editorialmente parece que va bastante bien.
En estos tiempos eso es mucho...
Bueno, cotilleo que te paso: por lo visto ahora en el mundo editorial lo que funciona es el cómic. Tiene un público fiel; a lo mejor son 8.000 en toda España, pero esas 8.000 personas compran todo lo que sale.
Repite con 'La Risa'. Supongo que le apetecía, por 'Hermano Lobo', donde participó, Bas, Vilas... ¿Cómo ve la evolución del festival?
Sí, claro. Aquí hay gente espectacular. El año pasado no pude venir, por follones laborales, familiares... Pero en este impasse ha pegado un estirón tremendo pese a la teórica falta de presupuesto, que supongo que habrá como en todas partes. Ya sabes que todo lo referido a lo cultural...
Bueno... la hermana pobre.
Sí, y nuestros dilectos economistas -supongo que no se asustarán por el término- no saben que la tercera industria económica del Estado es la cultura. Entonces aquí se está dando el hecho curiosísimo de que se potencia el turismo, la construcción de vehículos, todo, menos la cultura.
Ya estaba abofeteada y ahora más.
Ahora, con varias bofetadas y con las dos manos (risas).
En un viaje a Noruega comprobé que sus ciudadanos son como los de 'Ciudad K', y sus abuelos cantan el 'Take on me' en inglés con facilidad... ¿Por qué nos quedamos tan atrás aquí?
Es un lugar paradigmático, con una población reducida, sobre 5 millones. Y de los países nórdicos son los tíos con más sentido del humor. Tengo varios amigos noruegos. ¿Sabes qué dicen? Somos tan pocos que si encima nos vamos a regañar...
¡Muy bueno!
Claro. Son muy divertidos, pero oyéndo sus chistes y sus cosas estoy oyendo chistes de aquí. Que, por cierto, Bilbao fue sometida en el siglo XIX por giputxis que eran carlistas.
Su mujer (de Hernani), le deja decir esto, ¿no?
Sí, no hay problema (risas). Estuvieron dando la brasa toda la vida. Los carlistas habían creado con comillas la nacionalidad. Y el espíritu jocoso, jocundo y escéptico de Bilbao creó otra nacionalidad, la de Bilbao. Y de la contraposición al sistema carlista salen los de Bilbao de toda la vida.
Ja, ja, ja... Me dice un editor que necesitamos leer para pensar y para leer, el ambiente propicio. ¿Aquí se grita mucho como para leer bien?
Es terrible, es lamentable pero es así. En la televisión el único programa de humor en el que no se grita excepto cuando es necesario es Vaya semanita. El resto es gritando, diciendo tacos y seguidos. Por qué aquí la risa se intenta asociar a lo bazofioso...
Y 'Ciudad K' lo dan cuando estamos roncando...
Es que es así, no vaya a ser que nos demos cuenta... Hay una cosa complicada: ahora mismo la gente necesita ver la vida desde un punto de vista humorístico porque es la mejor defensa. Pero luego está el enterado, con una excepcional posición para diseñar la economía, que está jorobando a todo el mundo, y se presenta delante de los medios de comunicación con una sonrisa de oreja a oreja, que es lo que no hay que hacer nunca. Muchas veces se confunde la risa humana con la de la hiena.
Precisamente le iba a preguntar si en estos momentos críticos es cuando hay que saber reírse...
Claro, saber reírse y saber dónde se ríe uno y en qué momento.
Los mandatarios recortan salvajemente mientras los parlamentarios gozan de sueldos vitalicios y grandes privilegios, doblando en número a los políticos alemanes. Se ve que saben reírse, pero de nosotros...
Pero hay algo más: los políticos, en un porcentaje elevado, actúan como nosotros. Es un problema de comportamiento colectivo. Suena duro, pero hasta que no seamos honestamente éticos con los demás seguiremos teniendo lo que nos merecemos. Es deporte nacional hacer trampas.
La crisis parece el pretexto perfecto para despedir y para las malas caras, pero no para la creatividad...
Claro, además está mal vista la creatividad, porque tarde o temprano acaba diciendo verdades. Y las verdades no están bien vistas nunca. También hay que decir algo: la clase empresarial vasca es ejemplar. El empresario de aquí no va primero a forrar de oro el chalet, sino que crea puestos de trabajo. Hay una estética y ética empresarial de la que prácticamente se carece en el resto del Estado. En Madrid me van a matar...
Veo que se viene a vivir aquí y se está abriendo camino...
Estoy mirando Neguri, a ver si cae algo (risas).
¿Tiene algún ático, o un sitio tranquilo para inspirarse?
No existe un lugar con más follón que un control de televisión en directo. Pues yo dibujaba ahí. Dibujo en la mesa del comedor de mi casa, con la radio puesta, la tele si hay partido del Athletic... En el mogollón.
'El Jueves' sigue llevando a portada al Rey y a Mahoma. ¿Sería de los pocos medios sin pelos en la lengua?
Se acusa mucho a la corona, al mundo taurino... pero nadie habla de la banca, los oligopolios. Los humoristas tenemos la obligación de saber muy bien lo que decimos y cómo lo decimos. En cuanto a la zona residual en la que aún hay una Inquisición es mejor segarles la hierba bajo los pies, pues esperan que se metan con ellos para resurgir otra vez.
¿Los humoristas deben ser acicate de cultura y de conciencia?
Sobre todo de pensar, pensar, pensar. Que la gente saque sus conclusiones, amarillas, azules... pero que piensen.
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Gracias por su comentario
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