Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
Critica que la merma del sueldo que supone no llamar incumple el pacto de 2011
C. C. Borra - Sábado, 6 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:38h
votos
comentarios
Dos agentes de la Ertzaintza durante un operativo en Donostia. (Foto: Rubén Plaza)
Vista:
Bilbao. La línea 900 establecida por el Departamento de Interior durante el mandato de Rodolfo Ares para que los ertzainas den parte si deben coger una baja por enfermedad, so pena de sufrir un recorte en su salario, ha sido uno de los principales caballos de batalla de los sindicatos, muy críticos con esta medida. Después de que Sipe llevara este asunto a la Agencia Vasca de Protección de Datos, que confirmó que la exigencia de comunicar datos personales de salud a la propia empresa incumple la ley, ahora es ErNE la que denunciará esta iniciativa en los tribunales de justicia.
Un portavoz de la central mayoritaria explicó a DEIA que presentarán una denuncia en un juzgado de lo contencioso-administrativo porque "la aplicación de esta norma no se ajusta a los acuerdos alcanzados en agosto de 2011". En concreto, la pérdida de retribuciones por no hacer uso de esta línea supondría, a su juicio, el incumplimiento de los acuerdos laborales suscritos por el Departamento de Interior con la propia ErNE, ESAN y Euspel hace poco más de un año.
Ese recorte salarial se concreta en la diferencia entre lo que paga la Seguridad Social y lo que abona la consejería a un agente que sufre una incapacidad temporal. Un portavoz de Sipe explicaba de forma gráfica que "en una hipotética baja por un esguince, de 21 días, si el er-tzaina se acoge a su derecho de no facilitar datos sobre su salud a la empresa le quitan no menos de 400 euros". En el caso de una baja por gripe, de unos cinco días, el recorte sería de al menos 180 euros. A todo ello habría que sumar, recuerda este portavoz, "la cantidad que se reduce de forma fija por los recortes a funcionarios".
No en vano, la línea 900 de la Policía vasca, que empezó a funcionar en enero en base a una instrucción de diciembre del año pasado, surgió a rebufo de los recortes a los funcionarios impuestos por el Gobierno vasco. Se trata de una medida específica para los agentes de la Er-tzaintza que persigue indisimuladamente combatir el absentismo, y contra la que ErNE se rebela por alejarse de lo pactado en 2011.
Desde Sipe denunciaban que "la línea 900 obliga al ertzaina a dar su diagnóstico por teléfono a una persona que no conoce y a entregar todos los informes sobre su enfermedad a los profesionales del Área Médica, pese a que éstos no le van a tratar". Respecto al recorte que contempla, concluía que "si en los accidentes laborales incumples la instrucción, te dejan de pagar el 25% diario" del sueldo.
Dictamen El pasado 5 de septiembre, la Agencia Vasca de Protección de Datos emitía, a requerimiento de Sipe, un dictamen sobre "la obligación de aportar datos de salud impuesta a los miembros de la Er-tzaintza en la instrucción sobre incapacidades temporales: partes médicos y gestión de citas con el servicio de prevención-línea 900". En el mismo, concluía que "la exigencia de datos de salud de los trabajadores para las finalidades previstas en la instrucción, no se ajusta a la normativa de protección de datos de carácter personal".
Publicidad
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad