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Pako Ruiz - Domingo, 7 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:40h
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José Luis Mendilibar dirige el entrenamiento en Tajonar. (Mikel Saiz)
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BILBAO. Probablemente su figura se ha arrinconado por aquello de que en Bilbao bastante se tiene con aguantar el temporal que está cayendo a nivel interno. José Luis Mendilibar (Zaldibar, 14 de marzo de 1961) conoce de primera mano los daños colaterales que produce una tormenta de grandes dimensiones en el Athletic. El entrenador vizcaino fue víctima hace siete años de la profunda crisis que azotó a la entidad en aquellos inicios de la temporada 2005-06.
El historial de Mendilibar como técnico rojiblanco se quedó en dos partidos de la extinta Copa Intertoto, diez de Liga y uno de Copa. Para él, su sueño se convirtió en pesadilla, que se consumó con su destitución el 29 de octubre de 2005, cuando el Athletic que dirigía no pasó del empate ante el Celta en San Mamés (1-1). Se trataba sólo del sexto punto en diez jornadas. Un escasísima cosecha que, como suele ocurrir en estos escenarios depresivos de resultados, penaliza al entrenador.
Mendilibar regresa hoy al frente de Osasuna a La Catedral por cuarta vez desde que fuera destituido en el club de su vida. En las tres anteriores, el vizcaino conoció el mismo desenlace, la derrota, lo que no es plato de buen gusto para un profesional que quiere reivindicarse ante su exequipo. Hincó la rodilla como técnico del Valladolid -temporadas 2007-08 y 2008-09, con el mismo resultado, 2-0 a favor de los leones- y cayó el curso pasado al mando del conjunto navarro, 3-1. Esta tarde su motivación sube enteros y, como tal, ansía quitarse esa espina que tiene clavada. Quizá intuye que llega su momento, sobre todo porque se mide a un Athletic convulsionado por sus propios problemas. Ya se sabe, a río revuelto...
Del de Zaldibar quedan sus estadísticas, negativas, al frente del Athletic, que por aquel entonces vivió una época de transición. A Mendilibar le tocó gestionar la herencia de Ernesto Valverde, que había dejado alto el listón, por lo menos en propuesta futbolística. Le tocó, además, rejuvenecer a una plantilla en la que ya no militaban jugadores del peso de Santi Ezquerro, Asier del Horno o Aitor Karanka, por lo que apostó por nutrirse con el producto de la casa.
Mendilibar, al que definen como un entrenador de mucho carácter y del que se dijo que no encontró feeling con el vestuario, dio la alternativa hasta a once canteranos, una amplia tacada que propició el temprano arranque de curso, un 2 de julio, con la eliminatoria de infausto recuerdo ante el Cluj rumano en la desaparecida Copa Intertoto. De la mano de Mendilibar, debutaron como leones Fernando Amorebieta, Ustaritz, Ibon Gutiérrez, Javier Tarantino, Mikel Dañobeitia, Asier Ormazabal, Eder Martínez, David de Paula, Pablo Paredes, David Lizoain y Gontzal Rodríguez. Los seis últimos sólo aparecieron en esa ronda europea, mientras que los cinco primeros tuvieron presencia con o tras la destitución del hoy entrenador de Osasuna.
Amorebieta, que sólo jugó los dos partidos europeos con Mendilibar, no se reencontrará con su extécnico por culpa de la sanción de un partido que cumplirá ante Osasuna, pero sí lo harán Carlos Gurpegi, Andoni Iraola y Fernando Llorente, piezas habituales para el de Zaldibar, que no encontró, sin embargo, la tecla para reconducir la situación y firmar resultados positivos. Se empezó a gestar, entonces, el tan recurrente bienio negro.
Mendilibar, consciente de que hoy afronta un derbi tenso por la necesidad de puntos de Athletic y Osasuna -ambos inmersos en la zona de descenso-, regresa a San Mamés casi de puntillas, por lo menos desde la vertiente mediática. Se reencontrará con un Athletic muy tocado por la mala imagen de sus dos última comparecencias -Anoeta y Praga- y él lo sabe. Cuando se tiene una espina clavada...
"No me gusta el derbi" Mendilibar ofrece carácter en el banquillo y ante los micrófonos, como así lo evidenció ayer en Tajonar, donde vertió declaraciones llamativas: "A mí no me gusta (el derbi) y punto. Nos cuesta, y a mí también como entrenador porque no he ganado nunca en San Mamés. Los derbis son bonitos para vosotros e igual para la afición, y nada más".
El de Zaldibar negó que Osasuna parta como favorito, espantó cualquier triunfalismo y recordó, incluso, su pasado en el Athletic: "Parece que ahora está todo a favor nuestro. No entiendo porqué. Si jugamos con miedo y temores, nos pasan por encima, pero si somos valientes y vamos allí a ganar, tendremos opciones de ganar. La gente sabe la dificultad que tiene el partido. No hay nadie pensando que es fácil ganar en San Mamés".
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