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Fiel a su carácter, el presidente de Adegi, Pello Guibelalde, no quiso evadir la situación y aprovechó su segunda comparencia pública, para presentar un preocupante escenario económico. Para ello, plantea una especie de pacto de Toledo a la vasca por el crecimiento y el empleo
carlos etxeberri - Domingo, 7 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:40h
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El presidente de Adegi, Pello Guibelalde. (EFE/Javier Etxezarreta)
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Donostia. A tenor de los datos que ha ofrecido Adegi ¿Estamos en el peor año de la crisis?
De lo que hemos conocido, sí. Desde 2007 y 2008 estamos en el peor año de la crisis, porque no es lo mismo tener gripe y estar una semana en la cama y curarse, que tener gripe persistir en la cama y coger una pulmonía. Vamos por el sexto año y la crisis cada vez es más difícil.
¿Al menos se prevé un crecimiento leve en 2014?
Si hacemos gala de algo es que no somos profetas. Todo parece indicar que cuando llegue el rescate, sea total o parcial, esa situación puede estar cada vez más cerca, aunque también hay unas contradicciones absolutamente demenciales sobre si el rescate tiene que ser financiero o de Estado. Todas estas cosas se irán aclarando en el día a día. Lo que es palpable es que cuando se dé el rescate será un momento muy importante porque las empresas empezarán a disponer de crédito y comenzaremos a ver el principio de la solución. Hay empresas que se están asfixiando y a punto de cerrarse. Será un buen balón de oxigeno y el momento de acometer inversiones y fomentar el crecimiento, y con el crecimiento, el empleo ,y con el empleo, la solución al problema.
¿La incertidumbre con la que está actuando el Gobierno Rajoy no favorece este escenario?
No se puede estar caminando con tanta incertidumbre. Este es el motivo por el que estamos como estamos. No habrá en Gipuzkoa y en Euskadi más bienestar y más riqueza si la situación persiste durante varios años más. Creemos que la palabra aguantar y resistir hoy tiene más vigencia que hace tres años. La pregunta que hay que hacerse es que si podemos elegir entre pedir el rescate o no. Está claro que no podemos elegir, ni podemos saber qué tipo de rescate hay que hacer. Lo que decimos es que lo que haya que hacer se haga pronto. Nos parece muy importante que, con la máxima rapidez, el crédito fluya a las empresas que lo necesitan de manera perentoria. Nos jugamos mucho en ello, porque de ésta o tenemos empresa o no salimos.
De pronosticar una desaparición de 4.000 empleos menos para este año se ha pasado a 7.000 en tan solo cuatro meses y medio. Hemos llegado tarde, pero el desempleo está avanzando de manera importante.
Los datos están ahí y el paro va a seguir aumentando. Lo que pasa es que hasta ahora estábamos más tranquilos porque parecía que nuestro paro estaba en la mitad de la media española y que en Gipuzkoa íbamos a ser capaces de no aumentar antes de que viniera la recuperación.
Mañana va a participar en una reunión de empresarios guipuzcoanos con Rajoy. ¿Qué le va a plantear?
Hemos preparado unas cuantas preguntas relacionadas con el contexto económico en que nos encontramos. Lo que está claro es que no podemos seguir más en la incertidumbre que hoy tenemos porque la situación no está para ello. También le diremos que no se puede frenar una inversión que se está ejecutando y en fase bastante avanzada como el TAV.
¿Tiene sentido el recorte por el recorte?
En las empresas recortamos el gasto corriente, lo que no da valor, pero continúan las inversiones para continuar siendo competitivos El recorte debe ser paralelo a la actividad inversora, lo que genera crecimiento y empleo. Esto parece que no existe. El recorte por el recorte no conduce a nada, salvo a más recortes en el futuro y a más paro.
Adegi ha vuelto a reiterar nuevamente la demanda de un acuerdo en Euskadi para impulsar el crecimiento y el empleo. ¿Es tan grave la situación?
Para nosotros el pacto social es el reparto de las cargas dolorosas de este proceso de forma equitativa. Aquí la confianza se establece en base en que damos todos y todos recibimos y no en que uno da y otro recibe siempre, con el fin de que cuando salgamos de la crisis se distribuyan los beneficios. Por eso, Adegi apuesta por un nuevo marco, que ya estaba planteado, al que le queremos dar un nuevo impulso y que no va a ser cuestión de uno, dos o tres años. Este acuerdo está basado en la confianza mutua entre empresarios y trabajadores.
¿Los sindicatos parece que no están por la labor?
Si no lo están será su responsabilidad. Tuve una reunión con el secretario general y el responsable de Negociación Colectiva de ELA y pude comprobar que no tenían ningún interés en tener ningún punto de encuentro con las organizaciones patronales. Lo único que les importaba era la confrontación, que nunca iban a tener ninguna reunión, ni diálogo, ni ningún punto de encuentro con los empresarios. Si esto es así, allá su responsabilidad y está claro que no podremos contar con ELA. Habrá que decir que a ELA no le preocupa que se despida a trabajadores y se cierren empresas. Los trabajadores deben ser conscientes de lo que les puede pasar en un futuro porque los sindicatos se van a quedar solos, porque no va a haber empresas donde puedan actuar.
¿Eso quiere decir que existen otras fórmulas para poner en marcha el pacto sin ELA?
Este pacto está para que participen todos los sindicatos que hay y que pueda haber. No se entenderá la empresa en un futuro sin esa flexibilidad y esa confianza mutua entre empresarios y trabajadores. La empresa es el sumando de trabajadores y empresarios. No hay empresa sin empresarios, y no hay inversión sin trabajadores. Tenemos que llegar a un acuerdo y no podemos estar peleando permanentemente porque esto nos desgasta y eso es lo que no quiere la sociedad.
¿Cuál ha sido la respuesta de los otros sindicatos?
Estoy plenamente convencido de que la reacción del resto de las centrales sindicales va a ser positiva y va a ser de cooperación y colaboración.
Con esos sindicatos, ¿el acuerdo se puede montar sin ELA?
Obviamente.
En el plano institucional, ¿cuál ha sido la respuesta?
En el plano institucional tenemos una comunicación y una relación fluida con la Diputación de Gipuzkoa. Tiene nuestra mano tendida para poder llevar a cabo lo que Adegi está demandando que es imprescindible -el crecimiento y el empleo- . Tenemos que dejarnos la piel en esa dirección.
¿La institución foral estaría dispuesta a estar en esta mesa?
De momento, el tema es muy incipiente como para poder contestar. Estamos muy comprometidos en este acuerdo porque sería muy bueno para los trabajadores, para los empresarios y para la sociedad en general porque su existencia significará que todos vamos juntos en la misma dirección. Será lento y sacrificado, pero se puede conseguir.
¿Los Planes Anticrisis sirven para algo, a tenor de lo que dijo el diputado general, Martín Garitano?
El nombre es de lo menos. La situación de las empresas guipuzcoanas es la que se ha descrito en el informe de coyuntura. Nosotros estamos abiertos a la colaboración para lo que desde la Diputación se vaya a hacer. Lo que hay que saber es qué se va a hacer con las empresas que se están muriendo en Gipuzkoa, con la fiscalidad y el Impuesto de Sociedades.
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