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Urkullu pone límites a un entusiasmo desatado por las encuestas que podría elevar la abstención
M. Vázquez - Domingo, 7 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:38h
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Los exlehendakaris José Antonio Ardanza y Juan José Ibarretxe unen sus brazos con los del candidato Iñigo Urkullu con la ikurriña de fondo. (Foto: efe)
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BILBAO. Cuando una encuesta predice la victoria de un partido, esa formación tiene una razón para alegrarse, pero también otra para preocuparse: esa idea de que la victoria se encuentra cerca puede desmovilizar a sus votantes y redundar en un incremento de la abstención que termine frustrando su acceso al gobierno. Quizás consciente de ese extremo, el candidato del PNV a lehendakari, Iñigo Urkullu, quiso valorar ayer los últimos sondeos en su justa medida y evitar los triunfalismos en un acto celebrado por la mañana, antes de darse cita con sus simpatizantes en el multitudinario evento del BEC.
Durante su visita al call center instalado en la sede del ABB en Gasteiz, desde donde el PNV comenzó a llamar por teléfono a hogares alaveses para explicar sus propuestas, Urkullu pidió a su militancia "que no se relaje", ya que cree que los resultados electorales podrían ser "apretados". El jeltzale apostó por trabajar "hasta el último momento" porque el partido va a necesitar "hasta el último voto". "No hay nada hecho", avisó.
Los jeltzales formulan su apuesta por un nuevo estatus desde el pacto y la "cohabitación responsable"
Además, apeló a la sinceridad y a reconocer que la situación económica "es difícil, también para las administraciones". En este sentido, admitió que "no van a ser tiempos fáciles", y llegó a que adelantar que el comienzo de la legislatura será "duro", de "apretarse el cinturón y de esfuerzo". Sin embargo, lanzó un mensaje de tranquilidad al puntualizar que "habrá un segundo tiempo" en el que se podrá "recuperar el camino del futuro".
En otro acto llevado a cabo a la mañana, el presidente del BBB, Andoni Ortuzar, recalcó, frente a la estrategia del miedo de PP y PSE, que Euskadi "es la casa de todos, hayan nacido donde hayan nacido". En un encuentro con autoridades extremeñas en Portugalete, recalcó que "ser extremeño es absolutamente compatible con ser vasco, a pesar del miedo que están intentado infundir Patxi López o Antonio Basagoiti".
Por la tarde, Urkullu también quiso referirse a los ciudadanos de otros puntos del Estado que decidieron hacer su vida en la CAV, "identidades diferentes, pero vascos y vascas para hoy y para mañana". En cuanto al nuevo estatus que tantas críticas ha suscitado en el constitucionalismo, apeló al pacto, planteó una "cohabitación responsable", y que Euskadi pueda vivir "sin subordinaciones ni ataduras impuestas" por el Estado.
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