Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
A. Rodríguez - Domingo, 7 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:39h
votos
comentarios
En una sociedad "en la que está muy impregnado incidir en todo lo que se hace mal", el director de la Fundación Nuevas Claves Educativas recomienda "premiar lo positivo, ignorar lo negativo y castigar solamente cuando lo negativo causa un daño físico a otras personas o cosas"
BILBAO. "Un abrazo todos los días les recarga las pilas. Obviamente, si tiene 14 años, no se lo darás delante de sus amigos", bromea el pedagogo Javier Bahón, que reflexiona sobre cómo ha influido la crisis en los niños.
¿Qué tipo de padres abundan más en la sociedad vasca?
Hay mucho padre sobreprotector, combinado con autoritario. No son como los ogros de antes, pero sí padres sobreprotectores que tienden a castigar. Es decir, que consiguen que el niño esté seguro o porque le dan normas o porque le castigan.
A raíz de la crisis, ¿están los padres más crispados y es más fácil que recurran al grito o al castigo?
La paz y la tranquilidad que son necesarias para ayudar a crecer a tu hijo con serenidad y armonía desde luego en épocas de crisis son absolutamente inviables. Las tensiones, la ansiedad, la crispación hacen que lleguemos a casa y estemos peor con los niños.
Hay padres que se agobian por no poder comprar a sus hijos la última versión de la Play.
El de la austeridad es un valor que no hemos practicado porque veníamos de esos modelos de padres que han pasado necesidades y hemos intentado dar todo lo que faltaba. Cuanto más tenga mi hijo, menos me da la murga. Cuanto más contento lo vea, creo que mejor lo estoy haciendo. El dinero nos ha hecho equivocar los valores educativos.
Y ahora que escasea, ¿los volveremos a recuperar?
Que la crisis volviera a resituar que lo importante no es tener la Play o la Wii en todas sus versiones a favor de que estemos quizás más tiempo juntos o hablemos más sería fenomenal. No digo que sea malo tener bienes materiales, pero no es mejor que lo sustituido, que la relación, el juego o pasar tiempo juntos. Por lo tanto, no tener esos bienes es bueno.
A la crisis también se le puede sacar entonces una lectura positiva.
Debiéramos. Incluso es más fácil sacarla ahora que cuando estás rodeado de dinero y le das todo. Hay padres que acaban su labor educativa en el máximo de regalos posible.
Hay quienes tratan de ocultar a los niños los apuros económicos, los disgustos, las muertes... ¿Hay que hacerles siempre partícipes?
Hay que hacerles partícipes de todo de la forma adecuada. Una de las formas que más se utiliza hoy en día son los libros que ponen en piel de otro niño eso que tú quieres transmitirle al tuyo, sean miedos, sean crisis, sean muertes...
Hay más manuales que nunca para aprender a educar y algunos de ellos incluso se contradicen.
Hay una manual para cada tipo de persona. Por ejemplo, hay una corriente pro Estivill y otra en contra y tienes que optar, pero es que esto va con la personalidad.
¿Y usted qué recomienda: dormir con el niño o dejar que se desgañite?
Jamás Estivill ha dicho déjale hasta que se desgañite. Siempre ha dicho que tu hijo perciba que estás ahí, que le quieres y le estás ayudando. Si no consigues esto, te estás cargando el resto del método. Los partidarios del colecho son sobreprotectores. Mi hijo conmigo constantemente. Los casos que conocemos de estos tipos de pedagogía mucho más liberales, a los diez y doce años hay que ver a los niños y a sus padres, que no les aguantan.
Será difícil reconducir la situación...
Dificilísimo, porque hemos creado un niño que lo que ha aprendido es a exigir a ese o esa que siempre estaba junto a él satisfaciéndole, no a vivir por sí mismo.
Dice que un muro muy alto no ayuda a aprender a superar los obstáculos, sino a generar frustración.
Enfrentar a un niño a objetivos salvables, cada vez mayores, le hará fuerte, pero ponerle ante muros que no puede superar genera frustración, falta de fe en sí mismo y pasotismo. Si nunca puedo, es humano que un día deje de intentarlo.
Publicidad
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad