Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
Advierte a los jubilados de que la ruptura con España afectaría sin duda a su retiro
Álvaro González - Martes, 9 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:37h
votos
comentarios
López ayer en una visita a la empresa Goratu ubicada en Elgoibar. (Efe)
Vista:
Este último era el ámbito que debía centrar ayer los mensajes de campaña de un equipo socialista que se trasladó por la tarde al hospital de Eibar, donde López reivindicó su gestión en materia sanitaria destacando la redirección de Osakidetza para que se ajuste mejor a las necesidades de los enfermos crónicos; un colectivo cada vez más numeroso dado el envejecimiento progresivo de la población vasca. "Hoy, Euskadi se ha convertido en una referencia a nivel mundial", y de no haberse emprendido la reforma de la sanidad que el PSE ha abordado, hubiera llegado un momento en el que "no la hubiéramos podido pagar", aseguró.
Asimismo, el candidato socialista subrayó también que luchará por que el copago sanitario no sea una realidad en Euskadi. "No vais a pagar por recetas mientras yo sea lehendakari", prometió.
la caja de la seguridad social Pero por la mañana, otra clave se había cruzado en su camino: el futuro de las pensiones. Y en ella encontró un día más la forma de contrastar su oferta con la del PP y, especialmente, con la que lidera Iñigo Urkullu, tratando de movilizar a su electorado desde la consigna del "hay diferencia entre unos políticos y otros".
El líder jeltzale había reclamado poco antes para Euskadi la gestión de la Seguridad Social "tal y como se recoge en el Estatuto de Gernika". "Que no les metan miedo", dijo precisamente por PSE y PP; "la mejor garantía de las pensiones es que sean gestionadas desde Euskadi", subrayó.
Sin embargo, López aseguró que este discurso es "falso" y que si se rompiera la caja única de la Seguridad Social "no podríamos pagar las pensiones". "Cada año tenemos un déficit de más de 800 millones" en este ámbito "que se cobran gracias a la solidaridad de los trabajadores de toda España", aseguró.
Y para cerrar su esfuerzo por diferenciar su marca de la de sus rivales, López concluyó: "nosotros no damos dinero a los bancos para que algunos tengan sueldos millonarios. En Euskadi estamos ayudando a empresas, no a las ingenierías financieras que nos han traído la crisis".
Un día más, el candidato socialista subrayó que su prioridad en esta coyuntura será "garantizar el sostenimiento de los servicios públicos y de las políticas sociales" para ayudar así "a la gente que peor lo pasa". ¿Cómo? Pues para lograr los fondos necesarios, tras apelar a un etéreo "pacto institucional entre partidos políticos", López se reenganchó a su propuesta estrella: el impulso de una ambiciosa reforma fiscal que cierre las grietas por las que se desangra un sistema que no dudó en tildar de "injusto". "¿No es hora de que parte de las consecuencias de la crisis las paguen quienes más tienen?". "Pues cuando lo planteo me llaman demagogo", dijo volviendo a medirse con PP y PNV y antes de detallar alguna de sus propuestas, como subir al 60% el IRPF mientras dure la crisis a los que cobran más de 120.000 euros al año, o establecer "un impuesto especial de solidaridad" para aquellos con un patrimonio superior a un millón y medio de euros.
Eso, y recrudecer la lucha contra el fraude fiscal que, según estimó, se lleva anualmente unos 2.500 millones de euros solo en la Comunidad Autónoma Vasca; tanto como el montante del presupuesto de Educación.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad