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euskadi vota Pasado y futuro

UPV/EHU, reconocida en el mundo

  •  La universidad pública recoge los frutos de la última década con su entrada en el ranking de Shanghai
  •  Inversión, nueva cultura universitaria y normalización institucional resumen las claves del cambio

Idoia Alonso - Miércoles, 10 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:38h

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'Eman ta zabal zazu', el emblema de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) creado por Chillida.

'Eman ta zabal zazu', el emblema de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) creado por Chillida. (Foto: DEIA)

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Bilbao. Hace pocas semanas echaba a andar el Polo Tecnológico de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) frente a la histórica Escuela de Ingenieros de Bilbao. El pasado y el presente de la universidad se reconocían mutuamente a la sombra del arco de San Mamés. Algo ha pasado en la UPV/EHU, algo está pasando. Y el ingreso de la universidad vasca en el ranking de Shanghai, entre las 500 mejores universidades del mundo, indica que no se trata de un simple trabajo de chapa y pintura. Entrar en Shanghai, igual que haber obtenido el Campus de Excelencia Internacional con Euskampus, certifica una de las transformaciones más importantes que ha experimentado la universidad pública en los últimos años. Significa el reconocimiento internacional a su labor docente e investigadora bajo criterios objetivos y medibles.

Esta revolución se asienta, sí, en la modernización de las instalaciones, pero fundamentalmente en el cambio de cultura gestado en el seno de la comunidad universitaria, una nueva forma de percibirse a sí misma como una universidad investigadora. Una universidad que investiga para enseñar mejor, eso que hace no mucho tiempo solía arrancar un mohín de incredulidad entre los más escépticos. En el caso de la UPV/EHU, distintos factores han obrado la revolución de dejar de ser una universidad, probablemente, por debajo de su dimensión para superar antes de tiempo alguna de las expectativas incluidas en el Plan de Investigación 2011-2014: entrar en el Top 10 de las universidades del Estado y entre las 200 primeras de Europa, defender 400 tesis doctorales anuales, e ingresar en la élite de Shanghai. Y no en la cola, sino entre los puestos 301-400. Es todo un logro si se tiene en cuenta que la UPV/EHU no cuenta con ningún Premio Nobel en sus filas, al contrario que las 18 universidades norteamericanas que suelen encabezar el Top 20 de este ranking, como Harvard, Standford o el MIT.

Es indudable que la financiación que ha recibido la universidad del Gobierno vasco -primero en la etapa del tripartito y después en la etapa López- y la gestión austera de la misma están detrás del notable despegue protagonizado por la UPV/EHU. Así, la universidad pública vasca ha pasado en una década de arrastrar un déficit crónico a cerrar el ejercicio 2011 con un superávit de 12,8 millones de euros en un contexto en el que muchas universidades se están viendo obligadas a despedir a docentes ahogadas por los recortes. Sin embargo, como afirmó el rector en la apertura de curso, "el traje diseñado para el conjunto de las universidades estatales ni tan siquiera nos lo podemos probar". Este mensaje encierra un doble significado.

Compromiso financiero De un lado, confirma que las recetas propias funcionan cuando las instituciones de este país y la UPV/EHU caminan pie con pie por la senda de convertir la educación superior, la investigación y la innovación en el motor del cambio del modelo económico, basado en el conocimiento. Es decir, por el camino que vertebraba la Segunda Transformación de Euskadi enunciada por el lehendakari Ibarretxe en 2005. Una estrategia que para muchos ha permitido a Euskadi afrontar mejor una crisis que no tiene fin y que todo apunta a que entrará en su fase más cruel próximamente. Ahí, precisamente, incide la segunda parte del mensaje del rector.

Más que un mensaje, Goirizelaia manda un aviso a navegantes sobre el riesgo cierto de acabar con lo construido si se sigue la inercia de las políticas restrictivas e indiscriminadas en el sector universitario, a imagen y semejanza de lo que ocurre en el Estado. Este llamamiento tiene un destinatario claro, el próximo Gobierno vasco. Y un único objetivo: conseguir que respete al máximo de sus posibilidades las partidas acordadas en el Plan Universitario 2011-2014.

Para el actual rector, lo contrario sería igual de catastrófico que los incendios que han devastado la península de norte a sur este verano. "¿Saben cuánto tiempo cuesta crear un magnífico bosque de robles? ¿Saben lo poco que cuesta perderlo por culpa de un incendio? Ese es el riesgo que estamos corriendo, también, en el campo de la actividad universitaria", afirmó Goirizelaia en la apertura de curso. Y es que, tal y como manifestó en una entrevista en DEIA, cuesta mucho tiempo y esfuerzo estructurar grupos de investigación o servicios docentes de calidad "y muy poco acabar con ellos". La universidad es una institución antigua que necesita cuidados constantes, por tanto, "dejar que se debilite, aunque solo sea temporalmente, desencadenaría efectos incalculables en el conjunto social. No podemos ni debemos dejar que esto ocurra", remató el rector. En un par de meses se comprobará si el nuevo Ejecutivo salido de las urnas el 21-O aplica la medida preventiva de una universidad que ha sabido responder adecuadamente al esfuerzo económico y confianza depositada en ella por parte de la sociedad vasca.

Normalidad institucional La financiación y el cambio de cultura en la comunidad universitaria han sido determinantes para explicar la trayectoria ascendente de la UPV/EHU, pero no han sido los únicos factores. También se ha cumplido la máxima del escritor británico G.K.Chesterton de que no se puede hacer la revolución para tener democracia, sino tener democracia para hacer la revolución. No se podrían entender los avances de la UPV/EHU sin la normalización académica e institucional que se ha producido los últimos tiempos, etapa que coincide con la llegada de Goirizelaia al rectorado. Parece que el enfrentamiento entre las distintas sensibilidades que habitan la UPV/EHU, y que en demasiadas ocasiones han viciado su día a día, es cosa del pasado. Se ha abierto una nueva etapa de confrontación pero, en sentido estricto, de confrontación de opiniones entre diferentes y, en ocasiones, críticas con la gestión. Solo en este clima de conciliación de los intereses propios con los de la institución se puede enmarcar la aprobación de los estatutos o el Plan Estratégico 2012-2017, que define la hoja de ruta de la universidad los próximos años.

Los frutos alcanzados ahora hunden sus raíces en el Plan Estratégico 2007-2011, con Juan Ignacio Pérez como rector, y al que Goirizelaia ha dado continuidad. Si se fija la atención en los grandes números, la UPV/EHU es una de las universidades más grandes del Estado, con 41.000 estudiantes, 3.800 docentes y 1.500 personas de administración y servicios. El 98% de los nuevos universitarios eligen la UPV/EHU como primera opción. Maneja un presupuesto de 433 millones de euros, un 3% menos que en 2011. Tiene más de 100 títulos de grado en 31 centros de tres campus, imparte de 92 másteres y 71 programas de doctorado, de los cuales, 32 tienen mención de excelencia del Ministerio de Educación. Es la universidad con más menciones de calidad en el Estado. Y la situación mejorará aún más tras la creación de la Escuela de Máster y Doctorado y el proyecto Zabalduz, un ejemplo de sinergia entre la universidad y la empresa, que promueve una suerte de tesis a la carta para dar respuesta a las necesidades reales del sector productivo.

A día de hoy, la UPV/EHU realiza el 67% de la investigación científica que se desarrolla en Euskadi lo que le confirma como el principal agente investigador del país. Según un estudio realizado por la UPV/EHU en colaboración con el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas, la universidad pública ya ha generado cerca de la décima parte del capital humano de la población vasca, contribuye a aumentar la tasa de actividad 1,6 puntos porcentuales, reduce el paro un 0,17%, ha producido capital tecnológico en la última década por valor de 531 millones de euros y contribuye anualmente a la recaudación fiscal en IRPF e IVA en más de 600 millones de euros. Alrededor del 9% del crecimiento económico de Euskadi, en época de bonanza, se debió directa o indirectamente a la UPV/EHU. Su contribución es tal que la renta per capita de Euskadi sería un 6,3% menor sin ella.

Euskaldunización Capítulo aparte merece el esfuerzo en torno a la normalización lingüística, con el fortalecimiento de la oferta en euskera y la progresiva introducción del inglés en los grados, pero fundamentalmente en los másteres. En lo que se refiere a la oferta docente, la UPV/EHU ha hecho una clara apuesta por la enseñanza en euskera en el periodo 2007-12. Se puede decir que la oferta general ha progresado significativamente. En el curso 2011-12 la UPV/EHU ofertó la posibilidad de realizar sus estudios íntegramente en euskera al 87,92% del alumnado de primer curso. Es decir, casi el 88% del alumnado de nuevo ingreso pudo escoger grados del modelo C (todo el grado en euskera), D+ (oferta en euskera similar a la de castellano) o D+ (oferta docente en euskera mayor que en castellano). Si a estos se añaden los grados de modelo B (todas las materias obligatorias en euskera) el 96,51% de los estudiantes matriculados en la UPV/EHU tuvo la posibilidad de estudiar en euskera. No es el cien por cien de la oferta, pero es un paso de gigante.

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