Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
Las competencias fiscales vascas son un instrumento de política económica de primer orden
Xabier Aja - Jueves, 11 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:37h
votos
comentarios
Representantes de los partidos y las instituciones vascas, durante el debate sobre el blindaje del Concierto en el Congreso en 2009. (Marta Fernández)
Vista:
Bilbao
El Concierto Económico vasco es el mecanismo que dota de autonomía financiera a Euskadi y, tal y como señaló días pasados el catedrático de Economía catalán de la Universidad Ramon Llul, Santiago Niño Becerra, es "el instrumento que necesitaría Catalunya en su avance hacia la independencia". Gracias al buen uso efectuado de las posibilidades derivadas del Concierto Económico, la Comunidad Autónoma Vasca (CAV), disfruta de un nivel de vida y de renta superior a la media de la Unión Europea a 27. La defensa de la figura del Concierto y de las potencialidades fiscales derivadas del mismo ha sido compartida en gran medida por casi todo el espectro político vasco aunque, tanto por convencimiento como por el hecho de ejercer las responsabilidades de Gobierno en Gasteiz y en las diputaciones forales durante buena parte de los últimos 30 años, ha sido el PNV la organización que más ha abogado por cuidar y mantener su figura.
El resultado, positivo resultado, de la utilización de las posibilidades del Concierto tanto en el gasto público como en la aplicación de normas tributarias en las que se entiende la fiscalidad como un instrumento de política económica, está a la vista y la realidad es que ha ayudado a que la CAV tenga una tasa de paro diez puntos inferior a la media del Estado español, unas infraestructuras de primer nivel, y un PIB per capita que supera la media de la Unión Europea y se sitúa en el 130%.
"El Concierto Económico no solo ha aportado una cantidad sustancial de recursos que han permitido desarrollar un sector público vasco muy importante, sino que, gracias a la capacidad normativa que concede, ha permitido que la CAV desarrolle una política fiscal propia. Esta política fiscal ha sido, muy importante a la hora de lograr que se superara la crisis industrial de los años 80", según señala el profesor de Historia Contemporánea de la UPV-EHU, Eduardo J. Alonso Olea, en una publicación sobre la historia del Concierto.
El Concierto es el sistema de financiación propio de Euskadi, en virtud del cual se establecen y regulan las relaciones financiares y tributarias entre los territorios de la CAV y el Estado español. En un estudio de Caja Laboral sobre los efectos del Concierto sobre la economía vasca elaborado con motivo de la renovación del Concierto a los 20 años de su recuperación, la autora del mismo, la economista Inmaculada Gallastegui, señalaba como conclusión que "sí puede comprobarse que de su existencia se han derivado beneficios para los ciudadanos vascos en términos de servicios sociales provistos y de colaboración en la generación de crecimiento económico".
Tras la aprobación en 1979 del Estatuto de Autonomía de Gernika en el que se recoge la recuperación del tradicional régimen foral del Concierto, el cambio más importante fue la definición de esta herramienta como el sistema de relación tributaria entre el Estado español y Euskadi y la introducción de un nuevo concepto de Cupo, no ya como ingreso de hecho para la Hacienda española, sino como una aportación a las cargas del Estado no asumidas por la CAV.
Esta fue sin duda la principal mutación del Concierto, puesto que al hacerlo dependiente de los gastos del Estado se evitaba el efecto que se había visto históricamente en el caso de Araba, de que se tuviera la necesidad, cada vez que se negociaba el Cupo, de ocultar riqueza o nivel de inversión.
elemento dinámico De la mano del Concierto Económico recuperado en 1981 el sector público vasco ha mantenido un elevado grado de inversión. Teniendo en cuenta que normalmente el gasto más eficiente es el más cercano al ciudadano, la utilización de las potencialidades emanadas del Concierto en materia fiscal ha tenido unos efectos positivos derivados del marcado carácter anticíclico de su uso compensando los descensos de inversión privada en los años de crisis o de depresión económica.
En 2001, tras unas durísimas negociaciones entre la representación del Gobierno vasco liderada por la vicelehendakari Idoia Zenarrutzabeitia, y la del Gobierno español que dirigía, Cristóbal Montoro, se consiguió un gran logro histórico: que el Concierto vasco tenga una duración indefinida.
A juicio de la entonces vicelehendakari, un aspecto a destacar es que "el Concierto no es un privilegio". Según la economista vasca "aquí vamos a riesgo unilateral. Si no recaudas bien y no inviertes bien lo recaudado en políticas públicas adecuadas tienes problemas porque tienes que seguir abonando al Estado, vía Cupo, los fondos correspondientes a los servicios que presta el Estado y no están transferidos".
En opinión de Idoia Zenarrutzabeitia, con el Concierto "dependemos de nosotros mismos para tener nuestros propios recursos aquí. Además es un elemento de solidaridad porque sigues pagando al Estado aunque no hayas recaudado lo esperado". El Concierto vasco tiene que ser, según Zenarru-tzabeitia, un elementos dinámico, actualizable para adecuarse a los cambios del universo tributario.
Un aspecto importante para la consolidación del Concierto y de las competencias tributarias derivadas del mismo es que el Tribunal Europeo de Justicia de Luxemburgo ha reconocido que Euskadi tiene potestad para adecuar su propia fiscalidad. Hasta la resolución de Luxemburgo, en la Unión Europea, -enfrascada en armonizar fiscalmente a los estados miembros-, costaba entender el hecho diferencial vasco y que en el Estado español hubiese cinco haciendas: Bizkaia, Araba, Gipuzkoa, Nafarroa y la española del territorio común.
Un elemento a destacar del Concierto es que se trata de un sistema paccionado y bilateral. En las últimas negociaciones con Madrid en 2007 ante la falta de acuerdo entre las partes hubo una prórroga unilateral por parte del Gobierno español, algo que supone romper con la esencia del pacto de la bilateralidad si no llegas a un acuerdo y este es un tema a mejorar en el futuro.
Pese a todo el Concierto Económico sigue siendo un desconocido en el Estado, pero incluso entre buena parte de los ciudadanos vascos, según recuerdan en Adconcordiam, la asociación para la promoción y difusión de la principal herramienta del autogobierno vasco que el pasado año lanzó una web www.conciertoeconomico.org con un objetivo puramente didáctico: facilitar el acceso a la información sobre el Concierto a los ciudadanos vascos.
Teniendo en cuenta que las tres diputaciones forales de la CAV se relacionan de igual a igual con el Gobierno español, -como también ocurre con Nafarroa con el Amejoramiento-, las leyes del Concierto y el Cupo son de una trascendencia capital aunque no suscitan un especial interés por parte de muchos vascos, pese a que es una demanda constante por parte de otras comunidades históricas, como está pasando ahora con Catalunya, y cuestión de controversia para las que propugnan un modelo de Estado español igualitario basado en el famoso café para todos.
Retos de cara al futuro La figura del Concierto normalmente defendida, de puertas a dentro, en Euskadi por todos los grupos políticos ha visto como fuerzas, caso del PP, principalmente, o el PSOE, han votado fuera de Euskadi lo contrario, siendo en algunos casos particularmente críticos en Madrid o en otras comunidades autónomas con las aplicaciones fiscales derivadas del Concierto, judicializando durante años las normas forales vascas.
Aunque este tema está en vía de arreglo, el engarce del Concierto Económico en una Unión Europea que trabaja hacia una necesaria armonización fiscal dada la existencia de la moneda única sigue siendo una asignatura pendiente aunque personas como el socio director de PWC en Euskadi, Javier Urizarbarrena, señalan que "el Concierto es un modelo de convergencia fiscal ampliamente probado durante más de un siglo y exportable a Europa".
Otra amenaza que se cierne sobre el Concierto tiene que ver con la crisis y las medidas centralizadoras que está adoptando el Gobierno español para combatir la misma a instancia de las autoridades comunitarias. La modificación del artículo 135 de la Constitución española consagrando la Ley de Estabilidad Presupuestaria y limitando la capacidad de endeudamiento realza el papel de la Comisión Mixta del Concierto para determinar el déficit de la CAV.
Publicidad
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad