Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Publicidad
DEIA - Viernes, 12 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:38h
votos
comentarios
La vicepresidenta española, Soraya Sáenz de Santamaría, ayer. (Foto: EFE)
Vista:
Bilbao. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, pidió ayer que se dé más tiempo a España, Portugal y Grecia para llevar a cabo sus ajustes fiscales, de modo de que puedan estabilizar sus economías. Con ello, la mandataria gala se refirió a las exigencias de ajuste del déficit que están obligando a estos y otros países a aprobar subidas de impuestos mientras aplican duras políticas de recorte que al final repercuten en una drástica caída del PIB. Aunque Lagarde advirtió de que la zona euro requiere acciones "urgentes", abogó por dar tiempo a la consolidación fiscal en los países con más problemas.
En la que fue su primera rueda de prensa con motivo de las asambleas del FMI y el Banco Mundial que se celebrarán este fin de semana en Tokio, la directora gerente del Fondo situó a Europa como el "epicentro" de la crisis, que en la actualidad "no solo afecta a las economías avanzadas". Por ello reclamó más tiempo para los estados con más problemas. "Es lo que hemos abogado para Portugal, es lo que hemos abogado para España y es lo que estamos abogando para Grecia, donde dije repetidamente que eran necesarios dos años adicionales para que el país afronte realmente el programa de consolidación fiscal", subrayó.
Lagarde reconoció en ese sentido que los diferentes gobiernos han tomado medidas para resolver la crisis de la deuda en Europa, pero destacó que "hace falta acción urgente, hay que hacer más y más rápido", indicó.
"Hace falta una acción urgente en Europa. Hay que hacer más y más rápido"
"Necesitamos conocer varios elementos de la ayuda antes de llegar a solicitarla"
"Lo suyo es esperar que el BCE pase a actuar en un plaz
No cabe olvidar que en las previsiones para el próximo año facilitadas por el propio FMI esta semana Grecia, España y Portugal son por ese orden los países que más caída del PIB sufrirán el próximo año -Grecia un -4%; España un -1,3% y Portugal un -1%-.
Esa podría ser una de las posibles salidas a la dura situación que atraviesa la economía española mientras el Gobierno español siga deshojando la margarita sobre la petición o no de un rescate a sus socios europeos. Rescate que según la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el Ejecutivo no ha decidido aún si pedirá. A su juicio, el Banco Central Europeo está concretando aún el mecanismo de intervención en el mercado secundario de deuda por lo que entre tanto el Ejecutivo sigue trabajando en la consolidación fiscal y en las reformas estructurales.
Sin embargo, el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre, aseguró también ayer que el BCE podría empezar actuar en un plazo "relativamente breve". "Lo suyo es esperar que de una forma u otra el mecanismo de intervención en mercados secundarios pase a actuar en un plazo relativamente breve", afirmó en una rueda de prensa. Entre tanto, el propio banco emisor europeo calificó ayer el programa de compra de deuda soberana de países con dificultades de financiación de "instrumento de política monetaria necesario, proporcionado y efectivo", que ya ha contribuido además a reducir las primas de riesgo. En su boletín mensual de octubre, publicado ayer, la entidad monetaria subraya que "su finalidad es garantizar una transmisión efectiva de la política monetaria del Eurosistema" y vincula las compras de deuda soberana a estrictas condiciones.
Precisamente ayer el secretario confederal de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, aseguró que un salvamento a España "agravará" la situación económica del país, por lo que instó al Gobierno popular a evitar "oscurantismos" en este sentido. "El Gobierno no está diciendo la verdad", aseguró, antes de añadir que "no se ve que el rescate sea la solución".
"Sorpresa" en el seno del Gobierno de Mariano Rajoy por la rebaja de la calificación de la deuda pública que la agencia Standard & Poor's anunció el miércoles por la noche. "Nos ha sorprendido, no esperábamos este cambio y no estamos de acuerdo", manifestó al respecto el secretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre. Según la vicepresidenta del ejecutivo popular, Soraya Sáenz Santamaría, esa calificación "no coincide con lo que dicen los mercados sobre la deuda española y cómo nos financiamos". Cuando Standard & Poor's anunció la rebaja de la nota de la deuda soberana de dos escalones -de BBB+ a BBB-, lo que supone situarla al borde de bono basura- esgrimió, entre otros motivos, a la merma de la capacidad del Ejecutivo español ante "las tensiones" surgidas ante las elecciones en Euskadi, Galicia y Catalunya. Por ello Sáenz de Santamaría lanzó ayer un dardo envenenado a Artur Mas -president de la generalitat catalana- al asegurar que "la estabilidad política también cotiza en Bolsa y, cuando se genera inestabilidad, afecta a la financiación", alertando sobre las declaraciones y decisiones "que empeoran la capacidad de crecimiento" de los trabajadores y empresarios en toda España, "independientemente de dónde tenga la sede de su establecimiento".
Publicidad
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad