Saltar al Contenido

Períodico de Deia
guggenheim bilbao

Quince años de arte y vanguardia

Maite redondo - Domingo, 14 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:42h

  • Mail
  • Meneame
  • Tuenti
Un grupo de jóvenes turistas posa ante el fotógrafo de forma divertida en la explanada del Museo Guggenheim.

Un grupo de jóvenes turistas posa ante el fotógrafo de forma divertida en la explanada del Museo Guggenheim. (Oskar Martínez)

Galería Noticia

Bilbao

MáS de catorce millones de visitantes, una colección propia de 124 obras de 70 artistas, un apoyo social en forma de 16.000 amigos del museo y más de 120 miembros corporativos. Es el balance de quince años de historia de un museo que ha dinamizado Bilbao, lo que se conoce como efecto Guggenheim, y que se ha consolidado como una institución cultural de referencia a nivel internacional.

El Guggenheim Bilbao celebra sus primeros quince años de vida con el orgullo de los objetivos fundacionales cumplidos, convertido en un importante motor económico para la ciudad, un imán para el turismo y cita indiscutible del panorama artístico mundial. El efecto Guggenheim se estudia en muchas facultades del mundo y más de cien ciudades se han dirigido a la Fundación Guggenheim de Nueva York para solicitar un museo como el de Bilbao.

¿Pero qué ha supuesto en el desarrollo artístico y cultural de la urbe? ¿Cómo era la atmósfera cultural en la ciudad y cómo cambió a raíz de que el museo abriera sus puertas?

Como todo fenómeno de éxito, el Museo ha generado polémicas y reflexiones. Cuando el proyecto se hizo público, muchos artistas locales se manifestaron públicamente en contra. A pesar que desde fuera de la comunidad artística se podría pensar que el proyecto de implantación de un museo de una firma internacionalmente reconocida como la Fundación Guggenheim sería positivo para la inyección de fuerza en una escena local aletargada por la crisis, muchos artistas vascos vieron en el proyecto una amenaza de colonización cultural yanqui. Oteiza llegó a calificar el proyecto como "genocidio cultural".

"Había un miedo terrorífico a que el Guggenheim se llevara todos los dineros públicos y hubiera menos presupuesto para actividades artísticas más independientes, fuera de los circuitos. Fue un miedo generalizado, se recogieron numerosas firmas de artistas en contra del Guggenheim. Creo que el tiempo ha demostrado que el apoyo y las ayudas se han mantenido mejor que en otras comunidades. Pero para mí uno de los principales logros que tuvo el Guggenheim es que provocó que la comunidad política y social se volviera más sensible hacia el mundo de la creación, algo que parecía que era la guinda del pastel, pero que nadie se mojaba", explica el pintor Javier Riaño y director de BilbaoArte hasta 2010. Precisamente en ese coyuntura, Riaño percibió que Bilbao estaba ya preparado para abrir un centro de producción y presentó el proyecto de BilbaoArte. El centro nació con la intención de completar la oferta cultural de Bilbao y también como elemento para revitalizar un barrio como Bilbao la Vieja, con problemas sociales. "Había gente que no daba un año de vida al centro, pero ahí está, doce años después, convertido en uno de los principales centros de producción artística. Sin el Guggenheim, posiblemente no hubiera existido".

Riaño, que acaba de exponer en Madrid y en Nueva York, valora la actual oferta cultural en la ciudad como muy amplia, de calidad y diversa. "Hay magnificas exposiciones, conciertos, óperas... Echo en falta quizás circuitos más transgresores".

educación Todos parecen estar de acuerdo. Tras la implantación del museo, se ha potenciado el tejido artístico del País vasco, como si fuera una onda expansiva cultural. Además de BilbaoArte, se han creado nuevas infraestructuras artísticas en estos años: Artium y Montehermoso en Gasteiz; el museo Oteiza en Altzuza, la Sala Kubo en el Kursaal y Tabakalera en Donostia: BilbaoArte y la Alhóndiga, en Bilbao... El Guggenheim parece haber afianzado y consolidado la presencia de artistas, de educadores, coleccionistas, patrocinadores a nivel internacional...

Creada en 1991, en sus inicios la Sala Rekalde fue el espacio expositivo más importante de la ciudad en lo relativo al arte de la segunda mitad del siglo XX hasta la actualidad, acogiendo muestras de artistas de renombre internacional, incluidas las primeras presentaciones de la Colección Guggenheim. "El principio fundacional de la Sala fue empezar un proceso de formación y sensibilización con el arte contemporáneo, que el Bellas Artes había iniciado también con algunas exposiciones", explica su directora Alicia Fernández. En el momento actual, el trabajo de Rekalde es complementario al que hace el Guggenheim, presentando las propuestas más novedosas y experimentales que se realizan actualmente en el mundo del arte contemporáneo.

Para esta crítica de arte y comisaria de exposiciones independiente, "el Guggenheim ha contribuido a un fenómeno que va más allá de lo cultural, a la formación artística. Los ciudadanos han tenido la ocasión y oportunidad de conocer in situ exposiciones como la cultura china, el arte mexicano o al arte contemporáneo de Hockney. Desde el punto de vista educativo, es una oportunidad única. La gente no se da cuenta de lo que significa tener estas obras en Bilbao sin tener que desplazarse a otras ciudades europeas y americanas". "¿Cómo veo el panorama cultural actual? Bilbao interesa artísticamente gracias a que también está el Guggenheim", concluye Alicia Fernández.

Ignacio Múgica es uno de los directores de la galería Carreras Múgica, antigua Colón XVI, que abrió cuatro años antes de que se inaugurara el Guggenheim, "en un momento de crisis, aunque no tan grave como el actual". Múgica explica que "antes de que existiera el museo conocían Bilbao por temas de terrorismo o aspectos industriales. Te veían como un marciano en el mundo del arte. Pero ahora, cuando una galería va a una feria en el extranjero, es fácil que sepan dónde está la ciudad e incluso la hayan visitado, comprobando que hay vida artística en ella. Es menos difícil convencer a un artista para que exponga aquí, y a los coleccionistas europeos les da menos pereza desplazarse. Recuerdo el caso de una persona que estaba interesada en una escultura de Chillida, que no la podíamos desplazar hasta París porque era muy pesada. Le habíamos invitado en varias ocasiones a venir a Bilbao y verla, pero le daba pereza. Cuando se abrió el Guggenheim, vino a conocer el museo, nos visitó, le encantó la obra y se la quedó".

Para este galerista, el Guggenheim ha hecho que "estemos ubicados en el extranjero tanto los artistas como los galeristas vascos, pero de momento, sigue sin existir un coleccionismo local. Con la crisis, los pocos que habían, se han derrumbado. En un Bilbao culto, con unos artistas excepcionales, los vascos no se interesan por crear colecciones. También es verdad que las galerías nos dimos cuenta de que, si teníamos que vivir del coleccionista de Bilbao, no íbamos a aguantar, así que nos hemos focalizado fuera. Quizás descuidamos más el mercado local".

Ilusión El Euskalduna creció paralelo al Guggenheim y se inauguró un año más tarde, como parte de un proyecto global de las administraciones vascas de regeneración del tejido económico y cultural vasco. "La ciudad tenía ya una larga historia de épocas de esplendor a finales del siglo XIX y comienzos del XX, que nos dejaron importantes testimonios como la Universidad de Deusto, la Cámara de Comercio, el Bellas Artes, el Arriaga, la Filarmónica, la Coral, el hospital de Basurto... Pero el museo ha conseguido algo todavía más importante: la recuperación de una ciudad sumida en una profunda crisis, que se hundía en el abismo. El Guggenheim devolvió la ilusión a los bilbainos y les mostró el camino de la regeneración", explica Ortuzar, que ha liderado el Palacio de Congresos y de la Música desde su inicio.

votos comentarios
  • Mail
  • Meneame
  • Tuenti

Herramientas de Contenido

Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Información relacionada


Publicidad


Tu información local

Selecciona tu localidad

Busca las noticias de tu localidad

Twitter-noticiasbizkai
Twiter-athletic+

Publicidad