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I. GORRITI - Sábado, 20 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:39h
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bilbao. La Fundación Sabino Arana, presidida por Juan Mari Atutxa, dibujó a José Mari Otsoa de Txintxetru con adjetivos como "incansable trabajador, metódico, humanista, cristiano, abertzale... ¡Un ejemplo de humildad y dignidad!". Desde ese plano cristiano, el religioso Gregorio Arrien lamentó también el fallecimiento de quien fue uno de los impulsores junto a él y otros de la Fundación Sabino Arana. "¡Era un reverendo señor! Hemos perdido a un hombre muy sensato y agradable. Le recuerdo en aquellos años 80, sobre el 87-88, días de inicios humildes de la Fundación", declaraba. El historiador de Kortezubi quiso reivindicar la capacidad de José Mari para "transmitir todo lo que llevaba dentro. Tenía mucho currículo. Vivió una época muy dura: la preguerra, la guerra, la posguerra... por todo ello él mismo se acercaba a ti para explicar con interés, para aportar... En mi caso me veía como historiador de la Fundación y él mismo se acercaba. Hacía gala de un perfil humano exquisito".
Los gudaris también lloraron - de forma literal- la muerte de su compañero. El portugalujo, el soli José Moreno no podía contener el llanto. "¡Estoy disgustado! Era amigo mío íntimo. Años atrás íbamos a los actos juntos y últimamente hablábamos mucho por teléfono. Yo consensuaba con él mis cartas antes de mandarlas a DEIA. Juntos luchamos por los gudaris, para que llegue el día que el Partido Popular pida perdón, condene el franquismo...", expresó el presidente de Aterpe 1936. "Otsoa era muy buena persona, un gran nacionalista. ¡Se me han saltado las lágrimas cuando me ha llamado su familia! Mira, él solía hacer bici en casa y bromeábamos. Yo le decía, ¿ya has subido hoy a Artxanda? Y él me respondía cualquier cosa... Ahora sí que ha subido lejos, muy lejos...", concluyó apesadumbrado Moreno, abanderado de los gudaris que siguen en la línea del frente con la palabra.
La asociación Aterpe también contaba con milicianos como el anarquista bilbaino residente en Miranda de Ebro, Félix Padín, de 96 años. "Nos juntábamos para los actos de Artxanda. Era una buena persona. Juntos en la asociación hicimos una buena labor sin poner de por medio las ideologías, nos veíamos y tratábamos como iguales", valoró Padín, militante aún activo de la CNT. El gudari del batallón del PNV Abellaneda, Manuel Sagastibeltza, también tuvo palabras de recuerdo: "Le recordaré siempre como un hombre majo, muy nacionalista", agregó.
Balendin Lasuen recibió la triste noticia con aflicción. "¡Cuánto lo siento! Solía coincidir con él en juntas de representantes de batzokis. Era un gran caballero, muy muy abertzale", valoró y quiso ensalzar una cualidad del bilbaino: "No sé cuántos cargos habrá tenido, pero lo curioso es que a pesar de los que ocupaba, se preocupaba por los de los demás, era de agradecer su cercanía, su capacidad para el trabajo. Un gran hombre", redondeó Lasuen, exdelegado de Cultura por Bizkaia del Gobierno vasco.
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