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El traspaso al límite del plazo del internacional Hugo Lloris al Tottenham ha dejado vía libre a Vercoutre, el eterno suplente del Olympique de Lyon
josé l. artetxe - Martes, 23 de Octubre de 2012 - Actualizado a las 05:39h
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(Zigor Alkorta)
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bilbao. El pasado 13 de julio, Rémy Vercoutre y Gorka Iraizoz estuvieron frente a frente en lo que se pudo interpretar como un encuentro accidental y no precisamente por tratarse de un amistoso de pretemporada. Sucedió que ese día faltaba el portero titular del Olympique de Lyon, Hugo Lloris, por hallarse aún de vacaciones tras haber tomado parte en la Eurocopa. Esta vez, el jueves en concreto, ya en el marco de la Europa League, de nuevo Vercoutre e Iraizoz volverán a colocarse uno ante el otro por la sencilla razón de que Lloris vuelve a estar ausente, dado que dejó de pertenecer al club galo el pasado 31 de agosto, fecha en que fue traspasado al Tottenham Hostpurs por 15 millones de euros.
Sin entrar a valorar las aptitudes del actual propietario de la portería del Olympique, cabe afirmar que el Athletic ha salido ganando con la citada operación, dado que Lloris se encuentra entre los mejores porteros del mundo -recientemente, la selección española de Vicente del Bosque ha podido dar fe de ello-. Cabría añadir, en lo que a esta demarcación respecta, que los rojiblancos parten sobre el papel con cierta ventaja en una comparativa de las trayectorias de Vercoutre e Iraizoz. La valoración se podría reforzar incluso si se repara en que parece que el meta navarro ha elevado su rendimiento en las últimas semanas.
Vercoutre, de 32 años de edad, se ha pasado casi toda su vida deportiva ejerciendo de suplente. Desde que fuera fichado del Montpellier en el verano de 2002, únicamente ha gozado de protagonismo en la campaña 2007-08 porque se lesionó de gravedad Gregory Coupet, lo cual le permitió acumular 25 partidos. Ahora, por la marcha de Lloris, ha vuelto a disfrutar de continuidad y ha jugado todos los minutos de Liga francesa y de competición continental, en total ocho partidos oficiales. Sin embargo, tomadas las otras ocho temporadas restantes no llegó a sumar 25 apariciones. Este bagaje cuasi testimonial contrasta con el que presenta el navarro, quien teniendo una edad similar ya ha disputado 276 encuentros en la élite.
El técnico Rémi Garde ha apostado por Vercoutre porque le ofrece más garantías que Anthony Lopes y Mathieu Gorgelin, ambos de 22 años de edad y productos de la cantera del club, pero no puede decirse que sea una alternativa acorde al nivel de las aspiraciones que mueven a un conjunto como el Olympique de Lyon.
El hecho de que la salida de Lloris coincidiese con el cierre del mercado de fichajes ayuda a entender la situación actual. Semanas antes el Tottenham había echado el anzuelo, pero Jean-Michel Aulas no picó y acertó porque a la postre logró que los ingleses pagasen un precio muy superior al que inicialmente propusieron y todo gracias al Real Madrid, que previamente desembolsó lo suyo para contratar a Luka Modric.
sin dudas en el Athletic De momento, el Olympique no ha movido ficha, pero lo previsible es que a corto o medio plazo haga algún movimiento para reforzar su portería dentro de la línea de renovación que se ha impuesto tras varios años sin catar el éxito. Vercoutre adecenta sus estadísticas mientras el equipo, sin brillo aunque con relativa eficacia, responde a las expectativas, cumple, que es lo que cabe pedir a un proyecto en fase de reestructuración.
En el Athletic no hay dudas, al menos no parecen tenerlas los responsables técnicos. Iraizoz, en el centro de la polémica en distintas fases de su ya prolongada estancia en el club, disfruta de la condición de fijo. Marcelo Bielsa no ha dado muestras de dudar y Rául Fernández solo ha comparecido por causa de fuerza mayor. La última ocasión fue el 23 de septiembre ante el Málaga. Iraizoz sufrió un golpe en una sesión a puerta cerrada en San Mamés, pero solo se perdió dicho compromiso, pues una semana más tarde reaparecía en Anoeta, pese a que la incertidumbre se mantuvo hasta 48 horas antes.
Y desde ese derbi, exceptuando el borrón del primer gol que recibió en Praga, Iraizoz parece más centrado. Contra la Real fue casi el único que se salvó de la quema, cumplió en el poco trabajo que tuvo ante Osasuna y en Mestalla mantuvo en pie al equipo con media docena de intervenciones de mérito. Preguntado ayer en Lezama sobre su evolución, el interesado se fue por los cerros de Úbeda. Se arrancó con "lo más importante es cómo se trabaja a diario, es lo que da confianza", y siguió, pero sin hincarle el diente al tema. Por cierto, admitió no tener ni idea de quién es Vercoutre.
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