DeiaDeia. Noticias de Bizkaia - Noticias de última hora de Bizkaia, Euskadi e internacionales. Deia. 40 urteDeia. 40 urte

Saltar al Contenido

Períodico de Deia
Blanca Mata Asociación Lectura Fácil Euskadi

“Es posible hacer comprensible una ley y debería ser obligatorio”

Es la encargada, a través de la Asociación Lectura Fácil Euskadi, de hacer comprensible, por primera vez, una norma foral que acaban de aprobar las Juntas Generales

Aitziber Atxutegi - Lunes, 29 de Febrero de 2016 - Actualizado a las 06:03h

votos | ¡comenta!
  • Mail
Blanca Mata, de la Asociación Lectura Fácil Euskadi.Foto: Oskar Martínez

Blanca Mata, de la Asociación Lectura Fácil Euskadi.Foto: Oskar Martínez

Galería Noticia

Bilbao - El lenguaje administrativo es, en ocasiones, demasiado rebuscado para el común de los mortales. Que levante la mano quien no haya tenido que leer dos veces esa carta oficial para entender lo que quiere decir. La Diputación ha querido dar un paso al frente para hacer más comprensible sus comunicaciones y, por primera vez en Euskadi, una norma foral, la de Transparencia, será convertida a lectura fácil. “No es de recibo que la información de las instituciones no sea explicada de forma que cualquiera pueda entenderla”, defiende Blanca Mata, de la Asociación Lectura Fácil Euskadi, encargada de este trabajo.

¿De verdad es posible hacer comprensible una ley?

-Sí. Es posible y debería ser obligatorio. Si es una información que la persona necesita para conocer cómo funciona una institución o cómo puede actuar en determinados casos, no es de recibo que esté redactado de una forma que no puede entender. El problema es de origen. ¿Por qué los temas relacionados con la información administrativa o jurídica son tan poco comprensibles por el común de los mortales?

Y la respuesta es...

-Está escrita por profesionales de un ámbito con sus tecnicismos, no pensando en las personas a las que va dirigido. Es la consecución de un derecho que ya existe: recibir información clara, sencilla y comprensible, que normalmente no se lleva a efecto.

¿Qué es la lectura fácil?

-Es una forma de acercar la lectura en todas sus vertientes a personas con dificultades lectoras o de comprensión lectora. Es una cifra abrumadora, pero hablamos de un 30% de la población en países desarrollados.

¿Qué tipo de personas?

-Muy diversas: inmigrantes que pueden no conocer suficientemente un idioma; el mundo de la discapacidad intelectual; las personas mayores; con trastornos del aprendizaje como la dislexia; otros trastornos como la afasia, el autismo, sordos de nacimiento... No es un método para aprender a leer, sino un formato en el que están redactados los textos.

¿Y para el resto de la ciudadanía?

-Es una herramienta para entender textos complejos del ámbito administrativo, económico, judicial... Hay cantidad de información en la vida cotidiana de las personas que es muy poco accesible. Es la otra cara de la moneda de la lectura fácil: el lenguaje llano o ciudadano. Que un banco utilice un lenguaje rebuscado en las cláusulas tiene un pase, porque es una entidad privada, pero no es de recibo que la información de las instituciones públicas no sea explicada de una forma que cualquiera pueda entender; cualquiera, una persona con carrera y mi abuela.

La Diputación ha empezado, precisamente, por la Norma Foral de Transparencia.

-Es la palabra de moda pero tiene trampa: no sirve de nada hacer pública una información si esta es compleja de entender. La transparencia es poner un cristal, pero tiene que estar limpio. Ser ciudadano activo viene determinado por la capacidad que una persona tenga de entender determinados mensajes, desde las noticias del periódico a la carta que te llega del Ayuntamiento. Si esa información es poco comprensible, es un obstáculo a la hora de saber y participar.

¿Cuándo surgió?

-A finales de los años 60 en Suecia; de hecho, no sale ningún documento de su parlamento que no haya pasado antes por una comisión de lenguaje llano. El concepto de lectura fácil no llegó a España hasta 2002, cuando se creó la asociación Lectura Fácil en Catalunya. A Euskadi llegó a finales de 2012.

Son textos para... ¿tontos?

-No. Son textos adaptados a las necesidades de cada persona. La calidad no está reñida con la sencillez.

Un chip que hay que cambiar.

-Es hacer que determinadas cosas se entiendan a la primera y te permitan participar, decidir y tomar tus propias decisiones. Lo ideal sería que las instituciones redactaran directamente sus textos de una forma más llana, no tener que hacer una adaptación.

¿Cómo se adapta un texto?

-Se hacen frase cortas, muy concisas; con una estructura de sujeto-verbo-complemento; con un único orden cronológico; con una sola idea por oración; con un lenguaje sencillo, de uso cotidiano, evitando cualquier tecnicismo o jerga; si hay una palabra compleja tiene que venir definida, en la propia página y no en un índice al final del documento; una tipografía clara y legible; con márgenes e interlineados más grandes...

La norma es pionera a nivel de Bizkaia. ¿Cuál es la situación en el resto del Estado?

-Donde más se ha trabajado es en Catalunya; la propia Generalitat ha hecho textos accesibles pero por ahora no en normativa. En el resto del Estado hay versiones de lectura fácil normalmente a iniciativa de asociaciones relacionadas la discapacidad, como la Ley de Servicios Sociales de Castilla y León e incluso la propia Constitución. En cuestiones de normativa es algo bastante pionero y también por ser la propia Diputación la impulsora: ha sido ella la que ha decidido hacerlo, no le han presionado desde fuera.

votos | ¡comenta!
  • Mail

Herramientas de Contenido

COMENTARIOS: Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Bizkaia

ir a Bizkaia »

Últimas Noticias Multimedia

Encuestas

ver listado completo »

Publicidad

  • © Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120