DeiaDeia. Noticias de Bizkaia - Noticias de última hora de Bizkaia, Euskadi e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Deia

Día grande en Navarra

Por Luis Mª Martínez Garate - Jueves, 17 de Noviembre de 2016 - Actualizado a las 06:02h

votos | ¡comenta!
  • Mail

ES arrastrado el turbio mulo Mola / de precipicio en precipicio eterno / y como va el naufragio de ola en ola, / desbaratado por azufre y cuerno,/ cocido en cal y hiel y disimulo, /de antemano esperado en el infierno, / va el infernal mulato, el Mola mulo / definitivamente turbio y tierno, / con llamas en la cola y en el culo” (Mola en los infiernos, Pablo Neruda).

Día grande de Navarra es el título de un panfleto insulso que el padre Isla escribió, con éxito en su época, en el colegio de la Compañía de Jesús en Pamplona en 1747. El título, sin embargo, es oportuno, ya que la decisión del Ayuntamiento de nuestra capital de desalojar y “vaciar” el llamado Monumento a los Caídos de los restos sepultados en su cripta constituye un cambio copernicano en el campo de nuestra memoria histórica: un día grande.

El edificio en sí es un auténtico monumento a la barbarie, un símbolo que, para escarnio de nuestro pueblo, mantenía, a través de sus sepulcros, principalmente el de Emilio Mola, una memoria que ensalza la represión carnicera desatada en 1936 en la Alta Navarra de modo impune.

El general Mola junto con el director y factótum del Diario de Navarra, Raimundo García -Garcilaso-, fueron los responsables, intelectuales y materiales, de tal barbarie. Como dejó escrito: “Hay que sembrar el terror… hay que dejar la sensación de dominio eliminando sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros” (Emilio Mola).

Entre ambos supieron urdir la trama y manipular la organización del carlismo, desnortado y rancio, para llevarla a participar como protagonista en la orgía de sangre que se vivió en aquella etapa histórica en beneficio de la España triunfante, negra e imperial.

Sanjurjo representa por su parte esa tendencia del carlismo podrido, contagiada e inoculada de los males del sistema político español del siglo XIX: espadones, militares, pronunciamientos, reacción… Fueron rasgos mantenidos y aumentados por la primera Restauración, la de Cánovas del Castillo. Sanjurjo es un arcaísmo; una expresión del siglo XIX. Mola, no. Mola no es anacrónico, es un auténtico genocida del siglo XX, inspirador también del bombardeo de Gernika. La guerra execrable que inició y puso en el disparadero era un fruto de su designio. Por eso es tan importante que el vaciado del Monumento haya comenzado por él.

La memoria de una colectividad se construye sobre procesos de selección y olvido, pero en ningún caso puede erigirse sobre la exaltación de la brutalidad. Y el citado Monumento a los Caídos tiene precisamente ese significado. La presencia de estas sepulturas en un lugar honrado y preeminente de la capital navarra ha sido eso desde el principio, un símbolo de la victoria, de la barbarie impune.

Una vez vacío, sin la presencia de esos sujetos, el monumento pierde la mayor parte de su valor simbólico, de su bestial significado. Queda en manos de la ciudadanía debatir su porvenir. Reflexionar sobre su valor estético y su función urbana. Planear su futuro.

votos | ¡comenta!
  • Mail

Herramientas de Contenido

COMENTARIOS: Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

Publicidad

  • © Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120