DeiaDeia. Noticias de Bizkaia - Noticias de última hora de Bizkaia, Euskadi e internacionales. Deia. 40 urteDeia. 40 urte

Saltar al Contenido

Períodico de Deia
El cambio digital

Olentzero me ha traído un dron

Por Alex Rayón - Domingo, 8 de Enero de 2017 - Actualizado a las 06:03h

votos | ¡comenta!
  • Mail
Los drones se han convertido en un objeto de deseo.

Los drones se han convertido en un objeto de deseo. (Foto: DEIA)

Galería Noticia

sEGURAMENTE, en su familia, Olentzero haya dejado algún dron. A falta de datos oficiales, ha sido uno de los grandes regalos de estas navidades. En los grupos de WhatsApp no se para de hablar de ello. En Google, las estadísticas de búsqueda nos ofrecen datos muy ilustrativos sobre el interés creciente que tiene la gente en estos dispositivos voladores. Sin embargo, la pregunta más frecuente que se busca responder es una de las más básicas: ¿para qué sirven?

El ser humano siempre se ha visto fascinado por la evolución de la tecnología. Aún más por aquellas que permiten volar. Nuestra limitación a volar nos ha hecho admirar aquellos dispositivos y objetos que sí podían hacerlo.

En las comidas y cenas navideñas habrá visto drones de muchos tipos. Y es que como con cualquier producto tecnológico, los hay de gama baja, media y alta. Desde los nanodrones de 20 dólares de Amazon con apenas autonomía y capacidad, pasando por los de 30 euros que no disponen de cámara pero sí mucha protección, hasta los que valen más de 1.000 euros y además de GPS, viajan kilómetros y graban vídeo en alta definición. Pueden, además, llevar un plan de vuelo programado o ser manejados de forma remota. Por alternativas, por lo tanto, no será.

Nos fascinan pese a que estas aeronaves no tripuladas (drones), están prohibidas en zonas urbanas, aglomeraciones (parques, conciertos, manifestaciones, procesiones, playas, etc.), de noche o a más de 120 metros de altura. Hay básicamente dos posibles usos: el aficionado y el profesional. Para poder hacer uso de este segundo, cada vez más extendido en Euskadi, debe poseer el certificado de piloto y deberá seguir las regulaciones de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).

La AESA lo manifiesta siempre de manera rotunda: “un dron no es un juguete, es una aeronave”. Los daños que cause es responsabilidad de quien lo maneja. Y las multas por usos indebidos pueden llegar hasta los 225.000 euros. También nos recuerdan que los drones no tienen detectores de colisión, por lo que los cables eléctricos y las ramas de los árboles, son objetos con los que fácilmente se pueden encontrar si no los manejamos con soltura y práctica.

Dicho todo lo anterior, se estarán preguntando para qué lo quiere la gente. Para qué lo podemos usar. Yo creo que el uso que mejor simplifica sus posibles aplicaciones es la captación de imágenes y vídeos. Como cualquier aparato que da el salto del campo militar al civil, muchos de los primeros usos estuvieron centrados en la seguridad de los ciudadanos (búsqueda y reconocimiento en lugares de emergencia, prevención de incendios, vigilancias fronterizas, etc.). Pero, posteriormente, fueron varias industrias las que vieron utilidad en poder llegar a fronteras que antes no habían sido alcanzadas. Por ejemplo, el transporte y envío de mercancías (incluso a domicilio), con el que Amazon está probando ya en varias ciudades americanas. También para el riego y fertilización de plantaciones agrícolas, que siempre había costado mucha inversión a un sector muy castigado ya a nivel de costes. Pueden servir para el seguimiento de animales en investigaciones, que tantos beneficios pudiera traer para nuestra salud y bienestar. O actuar como satélites para llevar Internet a lugares remotos. Así como realizar investigaciones arqueológicas que para el humano serían impensables o realmente costosas. Como ven, son todo campos donde la imagen y el vídeo cobran especial protagonismo.

Obviamente, que su principal uso sea el audiovisual, pudiera provocar el incurrir en vulneraciones de la privacidad de otros ciudadanos. Las autoridades europeas de protección de datos, siempre recelosas de este tipo de dispositivos, ya han solicitado que se controle el uso de estas aeronaves en espacios abiertos pero de carácter privado, como las plazas públicas.

Por cierto, ya existen los primeros campeonatos de pilotos de dron. Incluso Eurosport, en un claro guiño a captar audiencia de los más jóvenes (los millenials), los retransmite. La Drone Racing League, la Fórmula 1 de los drones, también ofrece un simulador para practicar desde casa. Está usted a tiempo de ser uno de los 24 plusmarquistas que pueda llegar a la final que se celebra este enero en Estados Unidos. Podría llegar a ganar un contrato de 75.000 dólares como piloto profesional.

votos | ¡comenta!
  • Mail

Herramientas de Contenido

COMENTARIOS: Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Sociedad

ir a Sociedad »

Últimas Noticias Multimedia

Encuestas

ver listado completo »

Publicidad

  • © Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120