DeiaDeia. Noticias de Bizkaia - Noticias de última hora de Bizkaia, Euskadi e internacionales. Deia. 40 urteDeia. 40 urte

Saltar al Contenido

Períodico de Deia
afiliado decano del PNV en La Quadra

Antonio Izagirre Perón, el gudari de 104 años y medio

Iban Gorriti - Lunes, 17 de Julio de 2017 - Actualizado a las 06:09h

votos | ¡comenta!
El gudari Antonio Izagirre Perón.

El gudari Antonio Izagirre Perón. (Foto: DEIA)

Galería Noticia

BILBAO - 104 años cumplió Antonio Izagirre en enero. Y cada año pedía como regalo una prórroga de un calendario de vida más al Dios en el que creía fervorosamente. Hace dos años le felicitamos su 103º aniversario, hecho que agradeció: “Eskerrik asko! Aquí estoy, dispuesto a ir mañana mismo de nuevo a trabajar. Un médico me dijo a los 52 años que cuidado con mi espina dorsal y mira…”, hacía reír el jubiloso excombatiente del Eusko Gudarostea, gudari del batallón Abellaneda.

Este afiliado al PNV quizás era el soldado decano vivo del Ejército vasco de 1936 que presidió el lehendakari Jose Antonio Aguirre. Falleció el pasado sábado 17 de junio a las siete de la mañana. “Si vivió tanto -explica su hija Loli a DEIA- es por sus ganas de vivir inmensas. Ahora echamos en falta su vacío, sus charlas en casa sobre cualquier tema, ya fuera deportes como economía o política. Estaba al día de todo. Tuvo siempre una mente privilegiada a pesar de tener ya 104 años y medio”, subraya.

Antonio vino a la vida en Euskadi el 30 de enero de 1913. Hijo de Remigio Izagirre y de Presentación Perón. La madre murió cuando él tenía 6 años, siendo él el cuarto de diez hermanos. No llegó a conocer a todos. Las monjas de Sodupe fueron sus primeras maestras. Continuó estudios en la escuela pública hasta los 14 años.

Él quería ir a trabajar con su padre a la fábrica, pero “me decían que si pasaba alguna inspección… era ilegal. Aunque el día que cumplí los catorce allí estuve en La Conchita, de tejido de yute”. Cuando él hacía gala de 23 inviernos detonó la Guerra Civil de los golpistas españoles contra la Segunda República y “¡allí fui a las milicias a defender Euzkadi!”, levantaba la voz orgulloso al recoger su testimonio sobre lo vivido aquellos días. Siguió a sus hermanos Feliciano y Floren. Fueron tres gudaris. A Santos, sin embargo, el benjamín, en cuanto cumplió 18 le fueron a buscar los autodenominados “nacionales y tuvo que marchar con ellos”.

Antonio luchó con el batallón Abellaneda del PNV, según recordaba, en Maroto, Otxandio y Markina-Xemein. “En Maroto fue donde peor lo pasé. Veíamos cómo del campo de aviación de Vitoria se levantaron aviones: 21 eran bombarderos grandes y 36 cazas que te quitaban del despegue hasta la boina de la cabeza. Teníamos a la aviación por aire, artillería por un costado e infantería por el otro”, explicaba.

En otra ocasión, cuando la Legión Cóndor y la aviación legionaria italiana iban a bombardear Gernika, su unidad estaba saliendo del pueblo y se metieron en un túnel “para poder escaparnos de los aviones. Lo pasamos muy mal. ¡En la guerra no hubo un día bueno!”, narraba.

Un hermano de Antonio, Floren, también arriesgó su vida por su nacionalismo vasco. “En los años difíciles, llegó a casa un día y traía una ikurriña envuelta en el cuerpo y dijo que iba a aparecer al día siguiente en lo alto del monte. Dejó a toda la familia temblando”, explican los Izagirre.

Junto con su hermano Santos y los afectos a los golpistas, Antonio fue trasladado a la Ciudadela de Iruñea y de allí a un Hospital Militar. “Era tremendo porque en el bando republicano estaban mis otros dos hermanos gudaris. ¡Igual anduvimos a tiros entre hermanos! ¡Vete a saber! Cada uno trataba de salir vivo como podía. A mí me licenciaron un día de San Pedro”, recordaba y explicaba con suma atención.

De regreso al hogar, tras estar también en la batalla de Teruel con los sublevados, se puso a buscar empleo y, cuando estaba a punto de volver a La Conchita, donde ya había trabajado, le dio por reflexionar. “Se me ocurrió preguntar a ver cómo pagaban en la fábrica de Echevarría, en Kastrexana. Pues bien, en La Conchita el jornal era de siete pesetas y media y en Kastrexana de nueve y media y te subían una peseta a los tres meses trabajando en ella. No dudé”.

Bautizado en San Vicente Mártir de Sodupe, décadas después contrajo matrimonio con Pilar González, de La Quadra, quien tenía la casa donde ha vivido el gudari, un solar “de 500 años” -explica la familia-, con un cubeto de hacer txakolí en su portalón.

Enrique González Gastaka, suegro del jeltzale, elaboraba ahí el caldo que tan popular se hizo “en los txakolís de Begoña”. Antonio y Pilar vivieron casados durante 63 años, hasta que ella falleció a los 87 años de edad. El matrimonio dio a luz a Enrique, Vicente y Loli.

Un humor imperturbable Izagirre hizo gala de una mente prodigiosa, extraordinaria y con un humor imperturbable. A este exsoldado de Aguirre le hubiera gustado jugar en el Athletic. “Si volviera a nacer, haría lo posible por jugar en Lezama. Si alguien tenía ganas de jugar a fútbol y correr, ése era yo. Ya lo hacíamos entonces y con menudas alpargatas. ¡Yo soy del Athletic de cabo a rabo!”, enfatizaba.

Su otra pasión, mimado por su familia, fue la huerta. “No hay quien se lo pasara mejor que yo allí. Lo que Miguel Indurain era a la bici yo era a la azada”, bromea. Y pasa a verse como un trabajador de doce horas diarias y con el gusto de vestir bien. “¡A mí me venían a casa a buscar para trabajar! Lo hacían porque sabían que iba a rendir bien. Yo sudaba lo que me pagaban. Y me gustaba ir al batzoki bien limpio y bien curioso”.

Nunca fumó. Lo intentó, pero desistió. “Dos veces encendí un puro y no me sentó bien. Me hizo daño y nunca volví a fumar”, agregaba. Aseguraba no tener miedo a la muerte, “pero me da pena que esto se pueda acabar mientras me siento tan bien y estoy tan bien atendido. Soy de mucho humor y ganas de vivir”.

votos | ¡comenta!

Herramientas de Contenido

COMENTARIOS: Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Más sobre Obituarios

ir a Obituarios »

Últimas Noticias Multimedia

  • © Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120