DeiaDeia. Noticias de Bizkaia - Noticias de última hora de Bizkaia, Euskadi e internacionales. Deia. 40 urteDeia. 40 urte

Saltar al Contenido

Períodico de Deia
Behatokia

Votarem!

Por Jaume López - Jueves, 28 de Septiembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h

votos | ¡comenta!

aMIGOS y amigas de Euskal Herria, llevo ya seis años escribiendo en este periódico, de vez en cuando, algún artículo sobre el proceso en Cataluña y, en general, haciendo análisis sobre procesos de soberanía y el derecho a decidir. Siempre lo he hecho -no sé si lo he conseguido- desde una perspectiva politológica, haciendo afirmaciones que buscaban, quizás no la neutralidad, pero sí un punto de vista impersonal. Esos análisis posiblemente me hayan dado suficiente crédito como para que ahora me pueda permitir el lujo de escribir una carta fraternal.

La privación de libertades En Cataluña estamos viviendo una situación de privación de las libertades y derechos más fundamentales en una democracia. La policía requisa sin ninguna orden judicial el material que las asociaciones y los particulares editan con su dinero para dar a conocer que quieren votar. O sea, roba. Entra en imprentas sin una orden de registro. Correos vulnera la correspondencia y examina si una revista habla del referéndum y decide por su cuenta no repartirla a su destino. Se detiene a jóvenes que habían replicado páginas web institucionales donde se daba información de dónde ir a votar. En actos públicos de todo tipo estos días se presentan policías para pedir la identificación, situación que, entre otras cosas, lleva a que la presentación de un libro sobre referéndums, del que soy autor, no pueda realizarse en la librería donde estaba previsto por miedo de sus organizadores.

La vulneración de derechos ciudadanos llega hasta estas cuotas, pero empieza por la violación de nuestras instituciones y cargos electos que son detenidos como si fueran mafiosos (detenciones en medio de la ronda litoral interceptando el coche oficial). Más de setecientos alcaldes están investigados por dar apoyo a la celebración de un referéndum. Se congelan las cuentas de la Generalitat, con afectación incluso sobre centros de investigación que, simplemente, no tienen tesorería para pagar un envío. Se amenaza a directores de escuela cuyos centros está previsto que sean un colegio electoral. Se multa con 12.000 euros diarios a los miembros de la Sindicatura electoral. Y, probablemente, cuando estas líneas se publiquen, la cosa será peor.

¿Delito perseguido? Querer contarse para saber cuántos ciudadanos de Cataluña desearían formar un estado independiente. ¿Crimen? Querer ejercer la democracia. Desear que se clarifique si existe una mayoría que desea la independencia. Querer tener en cuenta lo que la gente piensa, en pie de igualdad, porque todos los votos cuentan igual. No creo que haga falta dedicar muchas líneas para defender la democracia.

Pero los que ejercen todas estas medidas represivas, sin ni siquiera haber aprobado en las Cortes el estado de excepción, han dedicado muchas menos a justificarlas. En algún momento les ha parecido que quizás convendría y han empezado a hablar de “tumultos” cuando llevamos seis años con actos multitudinarios sin la rotura de un solo cristal y así también el pasado 20 de septiembre, cuando miles de personas acudieron a protestar espontánea y pacíficamente ante las sedes de las consellerías registradas.

Una revolución de sonrisas Desde aquel día, a las 10 de la noche de cada jornada se produce una sonora cacerolada que durante un cuarto de hora nos recuerda que esta revolución de las sonrisas no se gana con armas, o con la fuerza bruta, sino siendo un nosotros unido, cohesionado, generoso, donde todo el mundo es importante y nadie lo es más que nadie.

Frente a todas estas imágenes me resulta imposible no contraponer las que nos llegan de las despedidas a los guardias civiles en Huelva o Córdoba: “¡A por ellos!”, jalea la gente como si fueran a conquistar un territorio de ultramar.

Y la pregunta que nos hacemos los catalanes es: ¿así quieren que nos identifiquemos con España? ¿Si nosotros somos ellos, entonces somos los otros (¡qué fórmula más poco afortunada de presentar la plurinacionalidad!)? Y, entonces, ¿es un problema de separatistas o de separadores? ¿No les importa lo que pensamos? ¿No se dan cuenta de que ese “ellos” son las familias que protegerán tanto como sea posible, desde la no violencia, unas urnas frente a los que armados han venido a quitárselas? Como dice un amigo, hace tiempo que no nos quieren y nosotros hemos llegado a la convicción de que no los necesitamos.

Una mayoría desvinculada Por eso la dificultad que entraña prever qué pasará el domingo, si se podrá votar o no en todos los colegios electorales, se torna cristalina visión si hablamos de lo que pasará después. La mayoría de la sociedad catalana ya se ha desvinculado mentalmente de España. Ninguna identificación puede haber con lo que consideras una jaula. Si la defensa del derecho a decidir es más transversal que la de la independencia, la defensa de los derechos y las libertades fundamentales aún lo es mucho más. Estibadores que no quieren servir a los cruceros fletados por el Ministerio del Interior, impresores que se unen, payeses que colapsan con sus tractores las carreteras, universitarios ocupando rectorados desde los que imprimir papeletas de voto… Muchos de estos ciudadanos, especialmente los más mayores, recuerdan estos días la lucha contra el franquismo y así antifranquistas, republicanos, independentistas, demócratas se dan la mano frente a los vehículos de la Guardia Civil gritando “Votarem!”

“Que vuestras decisiones respondan a vuestras esperanzas, no a vuestros miedos”. Estos días tengo muy presente estas palabras de Nelson Mandela. Quizás sea una dimensión menos visible, pero me parece que este proceso político también nos está sirviendo a muchos para un proceso de crecimiento personal y creo que algo así nos está ocurriendo como pueblo. Mantengamos la calma, la sonrisa, la esperanza, la fortaleza serena, ampliemos nuestra conciencia y dignidad. No se trata de ganar a nadie. Se trata de ganarnos a nosotros mismos.

Por todo ello, muchas gracias por estar a nuestro lado. Más allá de las declaraciones de uno u otro político, sentimos la lealtad honesta y desinteresada que caracteriza al pueblo vasco. Y tengo que decir que el vídeo de Gure Esku Dago que circula estos días por Cataluña es sensacional. Eskerrik asko.

votos | ¡comenta!

Herramientas de Contenido

COMENTARIOS: Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

  • © Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120