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Mikel Urrutikoetxea Delantero de Asegarce y finalista del Cuatro y Medio

Urrutikoetxea: “Esta final es tan especial como la primera”

Mikel Urrutikoetxea vivirá el próximo domingo su segunda final del Cuatro y Medio. Jugará en el Bizkaia contra Altuna III, un portento técnico

Una entrevista de Igor G. Vico Fotografías de Oskar Martínez - Lunes, 13 de Noviembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h

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Mikel Urrutikoetxea, en un momento de la entrevista.

Mikel Urrutikoetxea, en un momento de la entrevista. (Foto: Oskar Martínez)

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galdakao - Mikel Urrutikoetxea (Zaratamo, 1989) tiene tres txapelas de Primera en sus vitrinas, las del Manomanista y el Cuatro y Medio de 2015 y la del Parejas de 2016. Desde que cayó en el mano a mano de 2016 ante Irribarria, no ha podido volver a un encuentro de tamaña importancia. El domingo regresará a esa senda en busca de su segundo título en el acotado contra Jokin Altuna. Al vizcaino, en este tiempo, no le han entrado las dudas. Forjado en el trabajo, se aferra a él para seguir en la cresta de la ola. Ni siquiera la fractura de un dedo le ha arrebatado las sensaciones de un gran campeonato.

De cara a la final del Cuatro y Medio del próximo domingo en el frontón Bizkaia de Bilbao lo que más le puede preocupar podría ser el estado del dedo anular de mano izquierda. ¿Cómo lo ve?

-No va a ser un problema. Sí que tengo ciertas molestias, porque la rotura sigue ahí y no hay tiempo para recuperarla del todo. Han pasado muchos días desde que me la hice. En la semifinal las sensaciones fueron muy buenas, aunque me molestó un pelín. He tenido dos semanas para recuperarme y es tiempo suficiente.

El dedal no hace milagros, como comentó en la elección de material de Logroño, pero sí que le protegió.

-Mis sensaciones usando la protección la semana previa al partido contra Oinatz Bengoetxea fueron buenas, pero me sentía raro porque no estoy acostumbrado a jugar con ese tipo de férulas. En el día del partido, con la tensión especial que se vive, apenas lo noté. Me protegió bien.

Si bien ha contado con el contratiempo de la fractura una vez clasificado para las semifinales y que augura que no será un problema. ¿Cómo se encuentra para el decisivo encuentro contra Jokin Altuna?

-Físicamente me encuentro bien y, a pesar de la fractura, estoy bien. Entrenando me siento muy a gusto. Los partidos que he jugado durante este Cuatro y Medio han sido buenos. No me puedo quejar.

¿Tenían colocada la cruz en este campeonato o lo han planteado como cualquier otro?

-Hemos actuado igual que en el resto. Hemos intentado preparar este año como siempre, lo mejor posible. No es fácil. En verano he tenido bastantes partidos. De hecho, después del Masters Codere -llegó a la final- no tuve demasiado tiempo para ejercitarme. En 2016 lo preparé del mismo modo y por un tanto me quedé fuera de la final. Me dio bastante pena. Esta vez he llegado de nuevo al choque por el título y estoy contento.

Perdió ante Oinatz, el campeón.

-El deporte es así, unas veces se gana y otras se pierde. Lo importante es estar ahí, en finales o semifinales. Este curso estamos yendo por buen camino y he alcanzado de nuevo la final. Estoy muy contento por ello, porque hay un gran nivel de pelotaris en la distancia. Siempre es bueno llegar hasta aquí.

Ganó la semifinal contra Oinatz con autoridad. ¿Eso le llena de confianza?

-Sí, ayuda. Todos los partidos sirven para coger confianza. El que más miedo da es el inicial, porque no sabes cómo te vas a encontrar. El primero me sirvió para coger confianza. Esta semifinal, antes de jugarla, me recordó las anteriores jugadas ante Bengoetxea. Disputé las del Cuatro y Medio y el Manomanista -Oinatz venció los dos campeonatos- y salí con la intención de ganar sí o sí. Salté al Adarraga concentrado en la victoria.

Se le notó ambicioso, con hambre.

-Sin duda. Salí con ambición, con ganas de llegar a una final, con ganas de hacerlo bien. Era una oportunidad muy bonita. Llevaba un año sin poder hacerlo. Es la quinta vez que peleo por la txapela y me hace ilusión.

Fue un golpe de autoridad.

-Lo importante en los deportes individuales es creérselo uno mismo y creer en que puedes ganar a cualquiera si lo haces bien. Intento salir con esa mentalidad. Voy a todos los partidos a ganar y si el contrario quiere vencerme, que lo haga sudando y que tenga que darlo todo en cada tanto. Intento no dar ni un tanto por perdido. He salido todos los partidos con tensión y las cosas han ido de cara.

Como bien dice, ha tenido todos los partidos de cara. ¿Eso sirve para algo para una final?

-Sí que he comenzado con marcadores amplios a mi favor. Hay que tener claro que cualquier partido puede ir igualado o por detrás en el luminoso. No creo que eso me afectaría. He vivido situaciones en las que he ido con el marcador en contra y he conseguido darle la vuelta. Siempre digo que hasta el tanto 22 no hay que dar un partido por perdido. Como ejemplos tengo la txapela que gané a Martínez de Irujo en el Cuatro y Medio de 2015 -iba perdiendo 10-20 y ganó 22-20- y la que gané a Ezkurdia en San Fermín de 2016 -iba 9-18 y ganó 22-21-.

No se viene abajo.

-Son oportunidades y hay que pelear hasta el final. Son días bonitos en los que uno quiere hacer todo bien. Puedes perder, pero que no sea por no esforzarme al máximo.

Las finales son partidos especiales. ¿Son encuentros que le motivan?

-A cualquier deportista le gusta estar en estas situaciones. Es buena señal. Significa estar en lo más alto de la pelota. Se trata de días que que pasan a la historia de nuestro deporte y uno siempre quiere estar en ellos.

Ganó el Manomanista y el Cuatro y Medio de 2015 y el Parejas de 2016 de modo consecutivo. Llegó también a la final del Manomanista de 2016, pero perdió ante Irribarria. Después, ha vivido un año en el que no ha igualado los resultados. ¿Le ha dado vueltas a no ganar?

-No. Siempre no se puede estar al mismo nivel. Diría que el año pasado estuve a un buen nivel. Perdí las dos semifinales, pero hay que hacer las cosas bien para llegar hasta ahí. Da la casualidad de que me ganó el campeón, que estaba en un gran momento de juego. Tuve un año en el que gané todas las txapelas, después Irribarria me venció en la final del mano a mano y seguido me llevé el Cuatro y Medio de San Fermín la primera vez que se abría a manistas de fuera de Nafarroa. Después, he llegado a dos semifinales. Así que las cosas no salieron tan mal. Creo que vamos en una línea buena y considero que tenemos que seguir así.

¿Se nota más fuerte?

-La verdad es que cada día que pasa me noto mejor, más entero en la cancha, tanto física como mentalmente. Desde fuera no lo sé, pero yo lo siento así. Estoy disfrutando en el frontón y de este deporte, porque de cualquier postura estoy cómodo.

Siempre ha manifestado su deseo por seguir aprendiendo y creciendo. Ese ha sido el patrón de su carrera. ¿Qué le queda por descubrir?

-Siempre se aprende algo nuevo. Me retiraré de la pelota y me quedarán cosas por aprender. Según van pasando los años, me voy fortaleciendo. He cogido cuerpo y las sensaciones han ido siendo mejores. Los resultados lo demuestran.

¿Cree que el Urrutikoetxea de ahora ganaría al de 2015?

-Nunca se sabe. Es imposible saberlo, pero sí que estoy más cómodo cada día que pasa.

Después de esa temporada en la que alcanzó tantas finales, ¿qué significa para usted esta?

-Supone volver a esa senda, a otra final, porque llegué a las cuatro seguidas y en las tres siguientes me quedé fuera. Siempre entrenas para poder vivir estos momentos. Para mí es tan especial como la primera. La vivo con la misma ilusión.

Fue un año espectacular y se alzó con la Triple Corona. ¿Ahora, cuando echa la vista atrás, valora esos títulos de modo distinto?

-Sí. Con el tiempo valoras todo lo que has conseguido. Muy pocos manistas han logrado las tres txapelas. Eso me llena de ilusión. Si ves los nombres de todos los que fueron campeones en las tres especialidades, son grandes figuras. Después, el hecho de vencer como zaguero el Parejas junto a mi ídolo de toda la vida -Olaizola II- me hizo especial ilusión. Además, gané en una demarcación distinta, cosa que nadie ha conseguido. Supongo que una vez que pase el tiempo lo veré de otro modo.

Una final del Cuatro y Medio contra Aimar hubiera sido algo bonito, ¿no?

-Sí. Más que nada porque tenemos muy buena relación, nos llevamos muy bien. Me hubiera gustado, porque iba a quedar para el recuerdo. Es un buen amigo. Hubiera sido especial ganara el que ganara. Preferiría hacerlo yo, pero también me hubiera alegrado por él.

Se mide a Jokin Altuna en la cita por el título del Cuatro y Medio. En los cuartos de final jugaron en contra en Lekunberri y arrasó. Ganó por 22-12 con solvencia. ¿Sirve para algo?

-No. No vale para nada. Me sirvió para clasificarme antes que los demás, pero eso quedó atrás. Ahora hay más tensión. Más presión.

Altuna III es muy peligroso. Es imprevisible.

-Es diferente. Hace cosas que los demás no podemos hacer. No es una casualidad que esté en la final. En 2016 se la peleó a Bengoetxea VI (22-21) y este año ha conseguido llegar de nuevo. Jokin ganó la semifinal a Aimar en una grandísima eliminatoria. Es un adversario muy complicado, que termina el tanto muy fácil. Físicamente y defendiendo le vi también muy bien.

Continúe.

-Ante Olaizola II hizo en encuentro muy bueno. Supo jugarle y buscarle los puntos débiles. Le quitó el aire. Tanto sacando como restando está rayando a gran nivel.

Jokin, además, no se achanta. Los envites importantes le enchufan.

-Sí. Es un pelotari que se crece cuando tiene una prueba difícil delante. Estos partidos le hacen crecer. Se le ve en la cancha: no se pone nervioso y lleva bien la presión. Para ser un gran pelotari hace falta tener eso también.

Entonces, su mayor experiencia no supone un descargo de presión.

-Al final, los dos tenemos la misma presión. Es una final y nos jugamos el mismo premio, la txapela. Por mi parte, lo llevo bastante bien. Es normal que cuando se acerque el partido sienta nervios, pero va con el deporte. Disfruto de la pelota y quiero seguir así. Es un día bonito.

En su caso, el saque y el resto han sido también esenciales para su juego.

-En las peleas individuales son cuestiones muy importantes. Si haces esas dos cosas bien, tienes mucho ganado. Si no haces eso bien, o regalas pelota al contrario no vas a poder rematar después.

¿Hace hincapié en ello en los entrenamientos?

-No. Seguimos ensayando como hasta ahora. Hay veces que sale y otras que no. No hay que obcecarse en ello.

las claves

“El dedo no va a ser un problema; tengo molestias, porque no hay tiempo de recuperar la fractura”

“Jokin Altuna se crece en estos partidos y para ser un gran pelotari también hay que tener eso”

“Es diferente; hace cosas que los demás no podemos hacer; no es una casualidad que esté en la final”

“Lo importante en los deportes individuales es creérselo uno mismo y en que puedes ganar a cualquiera”

“Cada día que pasa me siento mejor, más entero en el frontón, tanto física como mentalmente”

“Me retiraré de la pelota y me quedarán cosas por aprender; según pasa el tiempo, me voy fortaleciendo”

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