DeiaDeia. Noticias de Bizkaia - Noticias de última hora de Bizkaia, Euskadi e internacionales.Deia. 40 urteDeia. 40 urte

Saltar al Contenido

Períodico de Deia
El sacacorchos

Buena nueva en Bilbao La Vieja

Por Jon Mujika - Sábado, 2 de Diciembre de 2017 - Actualizado a las 06:09h

votos |¡comenta!
Columnista Jon Mujika

Galería Noticia

  • Columnista Jon Mujika

ES un crisol de razas, culturas y tendencias que se entremezcla en ese dédalo de calles que durante años se ha considerado la tierra de los proscritos en Bilbao, todo un South Bronx de los primeros tiempos, cuando el sueño de aquel inmigrante sueco Jonas Bronck fue enrareciéndose merced a las peligrosas que campaban a sus anchas, dictando los artículos más salvajes de la ley de la calle. A Bilbao La Vieja le faltó leyenda para pasar a la historia de los barrios más feroces de la tierra pero no era fácil encontrar voluntarios para dar un paseo por sus calles un domingo por la tarde. Ninguno de los siete días de la semana, reconozcámoslo.

No sería de justicia ocultar, eso sí, que entre los peligros se ha mantenido siempre en pie un grupo de vecinos que, alentados por el sentimiento de pertenencia, han defendido la idiosincrasia de un barrio que también tuvo sus años felices. El Montmartre bohemio de París, las excursiones al estadio de los Yankees en el propio Bronx, el Brixton londinense de finales del siglo XX, al que Robbie Williams vinculaba con el tráfico de drogas en su canción Candyson espejos donde se mira hoy Bilbao La Vieja, tierra para la que llegan buenas nuevas. Las noticias, sin embargo, no están crujientes como el pan recién hecho. Bilbao La Vieja y sus alrededores llevan al menos dos décadas intentando sacar a la luz un espíritu avanzado y progresista, pero esa regeneración, da la impresión, se ha quedado a medias.

Recuerdo, de aquellos días, la figura de un artista de cuyo nombre no quiero acordarme, que abrió un taller donde antaño había otro: de coches. Creaba metido en el foso y la figura era rompedora. Agarrados ambos, él y yo, la cintura de una cerveza me contó un episodio que le dejó a media luz el farol de sus ilusiones. Una mañana acudió al taller y se encontró en la puerta a un ciudadanoque hacía sus necesidades mayoresen la mismísima persiana de la entrada. Reprochada su penosa actitud -basta con imaginárselo a condición de que no esté desayunando o en el trasiego del aperitivo...-, el hombre, menguada su dignidad con los pantalones abajo, le contestó algo así como: “¿Es tuyo el local? ¿No tendrás un poco de papel higiénico dentro?”. Boquiabierto, el artista trató de echarle del improvisado aliviadero y tuvo problemas con la citada ley de la calle. Diga usted que este nuevo Bronx es un cuento chino, me pidió entonces. Callé, no recuerdo ya por qué. Hoy lo cuento para que la nueva aventura tenga en cuenta el mundo con que se encuentra.

votos |¡comenta!

Herramientas de Contenido

COMENTARIOS: Condiciones de uso

  • No están permitidos los comentarios no acordes a la temática o que atenten contra el derecho al honor e intimidad de terceros, puedan resultar injuriosos, calumniadores, infrinjan cualquier normativa o derecho de terceros.
  • El usuario es el único responsable de sus comentarios.
  • Deia se reserva el derecho a eliminarlos.

Últimas Noticias Multimedia

  • ©Editorial Iparraguirre, S.A.
  • Camino de Capuchinos, 6, 5ºC Bilbao
  • Tel 944 599 100, Fax 944 599 120