Más cerca del abismo. Cuando restan 18 jornadas para que termine el presente campeonato liguero, el Deportivo Alavés se encuentra a tres puntos del descenso. Los gasteiztarras suman 31 puntos tras el insuficiente empate logrado el pasado sábado en Valdebebas, mientras que el Castellón, primer equipo en zona de peligro tras su derrota en Tenerife, cuenta con 28 y está igualado con el Las Palmas, que ocupa la decimoséptima plaza.
Pese al repunte obtenido con la llegada de Fabri, los últimos resultados han devuelto al conjunto gasteiztarra a la realidad con la que están teniendo que pelear a lo largo de toda la presente temporada. Un punto sumado de los últimos nueve en juego dejan el ascenso a doce puntos, que son los que distancian a los albiazules del Almería, tercer clasificado después de ganar al Salamanca por 3-1.
Por tanto, en estos momentos referirse al ascenso suena utópico para un equipo que nunca ha logrado convencer a nadie durante la presente temporada. Por muy duro que suene, con los números en la mano los objetivos albiazules deben ser otros. Al menos a día de hoy, porque esta «apisonadora» albiazul dista mucho de rendir lo que debiera.
Uno de los jugadores albiazules que siempre habla claro, el navarro José Manuel Mateo, así lo reconoce. El defensa albiazul apuntó, tras la igualada cosechada ante el Real Madrid Castilla, que «este empate nos deja más en la pelea de lo de abajo que de lo de arriba, eso está claro».
En esta situación, ¿cuál debe ser el objetivo a corto plazo? «Tenemos que mirar más hacia abajo que hacia arriba, eso está claro, porque el equipo no acaba ni de decir cosas ni de reaccionar», reconoció Mateo, que el pasado sábado volvió al eje de la zaga tras cumplir ante el Málaga un partido de sanción.
Sorprende, en cualquier caso, ese cambio de discurso, toda vez que no hace demasiado tiempo que desde el vestuario se aferraban a la esperanza de pelear por regresar a Primera División. Da la impresión de que la realidad, terca como ella sola, ha cambiado la situación. «Hay que ser lo suficientemente críticos como para aceptar que ahora mismo el equipo tampoco está diciendo muchas cosas para mirar hacia arriba, y sin embargo lo de abajo cada vez está apretando más», asumió Mateo, para quien la derrota ante el Málaga supuso un punto de inflexión en las esperanzas del equipo.
«Un partido como el del otro día sí que marcó. Esa derrota en casa, cuando nos podía haber enganchado un poco, fue la que pesó un poco, valorando toda la temporada, por esa posibilidad remota de engancharte», comentó el central navarro tras el encuentro del sábado. Más claro...
La visita de un desahuciado
Por lo pronto, el próximo domingo Mendizorrotza recibirá la visita del colista. El Vecindario es un equipo que está desahuciado, ya que tiene la salvación a doce puntos después de su empate ante el Hércules. Con todo, el conjunto insular saldrá a quemar sus naves, ya que a ellos también el tiempo se les agota. |